Han aceptado las penas pactadas con la fiscalía

Así estafaban a ancianas en los Hermanos Misioneros de Vigo

Cuatro personas vinculadas a la congregación confiesan que retiraban fondos y cambiaron tres veces el testamento de una residente con demencia senil

Foto: Fachada del edificio de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo. (Google Maps)
Fachada del edificio de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo. (Google Maps)

Acompañaban al banco a la anciana para retirar dinero, hacían transferencias a su nombre, modificaban su testamento... Detrás del sólido prestigio del que gozó durante décadas la Hermandad de Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo se escondían serias irregularidades contables y presuntos casos de abusos sexuales a ancianos ingresados, cometidos supuestamente por su responsable local, el religioso José Donaire. Ahora se ha confirmado que también hubo estafas a las personas acogidas, en su mayoría de avanzada edad y con trastornos mentales. Es el caso de A. M. A., una mujer de 98 años y con demencia senil a la que un grupo de personas vinculadas a la congregación vació sus cuentas y se quedó con sus pertenencias, según han reconocido cuatro de ellas, que han aceptado las penas pactadas por sus defensas con la Fiscalía.

El saqueo de los bienes de la víctima comenzó en 2007, cuando contaba con un patrimonio de un piso valorado en más de 50.000 euros y varias cuentas corrientes que sumaban 400.000 euros. Pasados cuatro años, solo le restaban 3.000 euros. Entre los culpables se encuentra un colaborador de los Hermanos Misioneros y tres personas próximas a él, que admitieron ante la Audiencia en Vigo haberse aprovechado de la incapacidad y vulnerabilidad de la víctima para quedarse con sus bienes. Al acuerdo con el fiscal no se sumó Donaire, de 81 años, que no se personó en el juicio por razones de salud, ya que se encuentra ingresado en un hospital de Vigo. La sala acordó abrir una pieza separada para juzgar su caso, pero recabará previamente un informe forense sobre su estado físico.

Los cuatro acusados que sí se presentaron en el juicio aceptaron penas de entre cuatro meses y un año de cárcel por estafar a la anciana, actualmente bajo la tutela de una fundación. Deberán indemnizarla con cuantías que suman 44.000 euros, además de afrontar multas de distinta cuantía. La Audiencia declaró también la nulidad de todos los testamentos que en su día la mujer otorgó a favor de los acusados. Son, en todo caso, las penas mínimas que les correspondían por los delitos que se les imputan.

La hermandad fue considerada durante décadas una respetable institución de lucha contra la pobreza en la ciudad, objeto de múltiples homenajes, pero todo su prestigio comenzó a derrumbarse en abril de 2016, cuando los Mossos d’Esquadra detuvieron en Cataluña a Vicente Samán, tesorero de la orden de los Religiosos Camilos —como se les conoce en Cataluña—, trascendía el procesamiento del propio Donaire y el arzobispo de Barcelona intervenía la misión. Después se conocerían los abusos sexuales a dos internos del centro de Vigo presuntamente cometidos hace años por Donaire, un escabroso caso descrito por el fiscal y también pendiente de juicio, aplazado igualmente por el delicado estado de salud del ex responsable local de la misión en Vigo.

El hermano José Donaire.
El hermano José Donaire.

La estafa reconocida ahora ante la Audiencia completa el poco edificante retrato de una misión tenida por ejemplar durante 50 años. Según el escrito de la Fiscalía, el patrimonio de la víctima, una persona incapaz de gobernar su persona y sus bienes desde 2007, comenzó a menguar a causa de las transferencias que Ángel M. S. le instaba a realizar. Según el escrito del fiscal, las cantidades fueron retiradas por la perjudicada, que acudía al banco en compañía del acusado, quien conseguía “mover su voluntad para retirar dichas cantidades y entregarle el importe de las mismas”. Cada 10 o 15 días lograba que sacara en torno a 1.000 euros de la cuenta, hasta hacerse con unos 25.000.

Al poco tiempo, la hermana de Ángel, Nelsa I. M., actuó de forma similar, pero ella además se fue a vivir con la anciana con la excusa de hacerle compañía. La acompañaba a los bancos y conseguía que le entregase en metálico o mediante transferencias diferentes cantidades hasta sumar 48.000 euros, además de convencerla para que hiciera testamento a su favor. La nombró heredera universal de todos sus bienes por escritura pública ante notario.

Pero aún faltaban estafadores en sumarse al expolio. El tercero fue Adonis Moisés B. B., que además de hacerse con 30.000 euros de sus cuentas, logró que volviera a cambiar el testamento para convertirse él en heredero universal. Y después llegó el ingreso de la anciana en la residencia de los Hermanos Misioneros, donde reciben atención un centenar de personas. Allí llegó A. M. A. en 2011 y allí conoció a Donaire y a su ayudante, el también condenado José Miguel A. B. Según la Fiscalía, ambos cometieron abusos económicos y lograron incluso que la mujer les nombrara cotitulares de sus cuentas bancarias. Además, José Miguel consiguió que la anciana otorgara testamento a favor de los Hermanos Misioneros de Vigo. Poco después, a la mujer ya solo le quedaban como patrimonio su vivienda y unos 3.000 euros en el banco.

Abusos sexuales

Pese a conocer la situación de demencia de la víctima, ninguno de los responsables de la residencia lo comunicó a los servicios sociales ni facilitó la tramitación del expediente de incapacidad. Fue una llamada anónima la que propició el inicio del proceso para declararla incapaz y puso a la Fiscalía en la pista de la estafa. El empleado de una sucursal bancaria a la que solía acudir la mujer se presentó con ella en el Ayuntamiento de Vigo para solicitar amparo ante las continuas retiradas de dinero de la cuenta.

Donaire, apartado de la Misión después de que el arzobispado de Barcelona tuviera conocimiento de lo que ocurría en la residencia de Vigo, fue absuelto en 2013, estando aún al frente del centro, en otro caso de apropiación indebida. Sin embargo, tiene pendiente la querella formulada por el fiscal por los abusos sexuales presuntamente cometidos a principios de la pasada década a un hombre declarado incapaz y años más tarde a otro con una minusvalía del 67% y problemas de alcoholismo. El primer caso ocurrió después del ingreso en 2003 de una de las presuntas víctimas, que ya no reside en el centro, y se prolongó “durante cinco o seis años”. El otro afecta a uno de los internos que más tiempo llevaban en la casa de acogida, un hombre que ingresó en los años noventa, del que el investigado habría abusado desde 2010 hasta 2014, cuando Donaire abandonó la dirección del centro con 77 años. En ambos casos, según el fiscal, actuó aprovechándose del trastorno mental de sus víctimas y de su "situación de dominio y poder derivada de su cargo de director de la residencia y superior de la orden”.

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