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El peor pelotazo de Karpin (y Míchel Salgado): 25.000 metros cuadrados buscan solución
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El peor pelotazo de Karpin (y Míchel Salgado): 25.000 metros cuadrados buscan solución

El Ayuntamiento trata de rescatar la reurbanización de todo un céntrico barrio, el proyecto inmobiliario de 2004 que condujo a la ruina al futbolista ruso

Foto: El actual entrenador del Spartak de Moscú y exjugador del Celta de Vigo, Valery Karpin. (EFE)
El actual entrenador del Spartak de Moscú y exjugador del Celta de Vigo, Valery Karpin. (EFE)

En 2004, el entonces futbolista Valery Karpin sorprendía a la ciudad con uno de los proyectos urbanísticos más asombrosos que se han conocido en Vigo: la reurbanización de todo un céntrico barrio. Le acompañaba como socio otro nombre importante del deporte del balón: el vigués Míchel Salgado, ex de Celta, Real Madrid y selección. La propuesta consistía en derribar y volver a levantar un área de 25.000 metros cuadrados pegada al casco antiguo, en la que se empezaría prácticamente de cero. La aventura salió mal. En estos 14 años, Míchel se bajó del barco, Karpin se arruinó y el barrio sigue igual de degradado, pero más viejo. Sin embargo, los indicios de recuperación del sector inmobiliario hacen creer que al barrio del Cura, como se llama, le ha llegado la hora de la verdad.

El proyecto era un reflejo de la época: puro boato. Una completa reordenación urbana firmada por un arquitecto de prestigio, Alfonso Penela, que incluía túneles para el tráfico, pasarelas peatonales, edificios de grandes dimensiones y una gran plaza-mirador sobre la ría decorada, se llegó a asegurar, con una escultura de Dalí. Cuando Karpin, Salgado y un tercer socio presentaron el proyecto en sociedad, el presupuesto ascendía a 130 millones de euros y contemplaba la construcción de entre 300 y 400 viviendas, además de un centro comercial de 12.000 metros cuadrados, diversas dotaciones públicas y zonas verdes. La crisis llegó antes de que la maquinaria administrativa se pusiera a funcionar, y las deudas arrinconaron a los deportistas metidos a promotores.

En estos 14 años, Míchel Salgado se bajó del barco, Karpin se arruinó y el barrio sigue igual de degradado, pero más viejo

Gracias a la incipiente mejoría del sector inmobiliario, el internacional ruso —ya sin la compañía de Salgado, que se deshizo previamente de su parte— logró vender el pasado junio su proyecto al fondo estadounidense Autonomy Global Opportunities, que pretende ejecutar la obra con la promotora Gestilar. La operación salva de la ruina al exjugador ruso del Celta, que acumulaba unas deudas de en torno a 35 millones de euros con el BBVA y el Santander. La euforia se apoderó de Karpin y Asociados tras sellar la operación: "Será nuestro legado a Vigo, porque se va a hacer lo que habíamos previsto. Es una operación consentida que nosotros mismos patrocinamos, así que damos el relevo", declaraba un portavoz de la sociedad en la prensa local tras cerrarse el acuerdo.

placeholder Míchel Salgado. (Reuters)
Míchel Salgado. (Reuters)

El desembarco del fondo Autonomy y de la inmobiliaria Gestilar ha sido la tabla de salvación para un deportista que se metió en el sector del ladrillo antes de abandonar el fútbol. El ruso seguía jugando en la Real Sociedad tras pasar cinco temporadas en el Celta cuando emprendió la mayor actuación inmobiliaria privada conocida en Vigo, aunque previamente ya había hecho sus pinitos con promociones menores esparcidas por distintos puntos de Vigo, principalmente rehabilitaciones integrales. Aclamado como había sido en su etapa deportiva, en la que marcó una época junto a jugadores como Mazinho y Mostovoi, el anuncio del proyecto del barrio del Cura fue acogido con entusiasmo. Eran años en los que la burbuja no paraba de inflarse y la demanda de vivienda parecía inagotable. En el proyecto concreto del barrio del Cura le acompañó con un 25% del capital Míchel Salgado, otro ídolo deportivo local, con quien había coincidido en el Celta entre 1997 y 1999.

La crisis llegó antes de que la maquinaria administrativa se pusiera a funcionar, y las deudas arrinconaron a los futbolistas metidos a promotores

Más que Salgado, habría que decir Salgado y su suegro, Lorenzo Sanz, porque detrás está la mercantil Salsanz, vinculada al expresidente del Real Madrid. Es una de las empresas relacionadas con Sanz que aparecen en un reciente informe de la policía que relataba, en el marco del procedimiento que instruye el Juzgado número 35 de Madrid, todas las operaciones sospechosas que protagonizó el mandatario futbolístico después de pasar por el palco de Bernabéu. La brigada de delitos económicos revela "movimientos de importantes sumas de dinero de origen desconocido y sin justificación aparente" hacia paraísos fiscales, entre ellos 1,25 millones de euros desde Salsanz a la sociedad portuguesa Albonny Avenue. Pero todo esto se sabría mucho después.

El pinchazo de la burbuja y las trabas urbanísticas acorralaron a los promotores del barrio del Cura. Salgado se libró del embargo de un chalé en una de las prórrogas firmadas in extremis con los bancos, que amagaron con ejecutar los múltiples embargos que pesaban sobre el proyecto. Los juzgados fueron fijando, una tras otra, fechas para las subastas de las propiedades con las que avalaron una actuación que ya empezaba a ser tachada de megalómana; una tras otra, Karpin y los suyos las aplazaban de forma agónica. En uno de esos intentos de aplazar las confiscaciones, el ex de Celta, Valencia y Real Sociedad presentó incluso a un inversor ruso supuestamente interesado en entrar en la operación. Y así hasta la salvadora aparición del fondo estadounidense y la inmobiliaria madrileña.

El pinchazo de la burbuja y las trabas urbanísticas acorralaron a los promotores del barrio del Cura

La actuación vuelve a parecer posible, después de que se tuviese que aprobar un plan urbanístico específico para la zona —que abarca en total casi 50.000 metros cuadrados— y de superar todo tipo de golpes judiciales. Por ejemplo, la inesperada anulación del Plan General de Vigo de 2008, dictada por el Supremo a finales de 2015, y la del propio Plan Especial de Reforma Interior del barrio, que llegó un año más tarde. También se enfrentó la megapromoción a las vicisitudes de varios cambios de alcalde, que, entre otros requisitos, supusieron la obligación de destinar el 30% del suelo urbano no consolidado a viviendas de protección oficial. La caída de entidades como Caixa Galicia, que acompañó a los dos deportistas en sus primeras andanzas, complicó igualmente el panorama.

Ahora que el exfutbolista ha salvado sus muebles, el Ayuntamiento de Vigo trata de rescatar los suyos. Lo más urgente es proceder al derribo de la pieza fundamental de todo el ámbito, el antiguo asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, una congregación que se trasladó hace ocho años a una lujosa mansión gracias a los nueve millones de euros que les que pagaron Karpin y los suyos por sus céntricas instalaciones. Transcurridos ocho años, el inmueble es un basurero abandonado a su suerte en pleno centro de la ciudad, lugar de encuentro habitual de toxicómanos. El viejo albergue podría haber sido retirado hace años, si el proyecto de demolición no se hubiera encontrado con un informe desfavorable del departamento de Patrimonio de la Xunta, que obligó a conservar la fachada del edificio por considerarla de interés arquitectónico.

Ya no es Karpin con su deuda quien propone ejecutar la obra, sino la inmobiliaria Gestilar

El departamento municipal de Urbanismo espera conceder licencia de derribo antes de que acabe 2018, pero es un anuncio acogido con escepticismo entre los vigueses, que escuchan noticias similares desde 2010. La diferencia es que esta vez se ha producido el cambio de titularidad inmobiliaria. Ya no es Karpin con su deuda quien propone ejecutar la obra, sino la inmobiliaria Gestilar. Más complicado es que las obras de construcción del nuevo barrio del Cura comiencen en 2019, como también se pregona. Para ello será necesario realizar una evaluación ambiental simplificada y modificaciones del Plan Especial del casco antiguo de la ciudad y del propio Plan General. Más madera administrativa para un proyecto con 15 años de historia.

En 2004, el entonces futbolista Valery Karpin sorprendía a la ciudad con uno de los proyectos urbanísticos más asombrosos que se han conocido en Vigo: la reurbanización de todo un céntrico barrio. Le acompañaba como socio otro nombre importante del deporte del balón: el vigués Míchel Salgado, ex de Celta, Real Madrid y selección. La propuesta consistía en derribar y volver a levantar un área de 25.000 metros cuadrados pegada al casco antiguo, en la que se empezaría prácticamente de cero. La aventura salió mal. En estos 14 años, Míchel se bajó del barco, Karpin se arruinó y el barrio sigue igual de degradado, pero más viejo. Sin embargo, los indicios de recuperación del sector inmobiliario hacen creer que al barrio del Cura, como se llama, le ha llegado la hora de la verdad.

Michel Salgado Promotores inmobiliarios
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