fuerte enfrentamiento entre las partes

Dos meses y medio de huelga en la Justicia gallega por 12 euros al mes

El paro indefinido avanza entre acusaciones mutuas de intransigencia, decenas de miles de causas paralizadas y serios apuros para abogados y procuradores

Foto: Manifestación en Santiago de Compostela de los sindicatos dos meses después de la huelga indefinida de la Justicia en Galicia. (EFE)
Manifestación en Santiago de Compostela de los sindicatos dos meses después de la huelga indefinida de la Justicia en Galicia. (EFE)

La justicia en Galicia está prácticamente paralizada desde que, a principios de febrero, sus trabajadores decidiesen iniciar una huelga indefinida que es ya la más larga de un servicio público en la comunidad autónoma. En estos dos meses y medio son decenas de miles los juicios atrasados, las instrucciones bloqueadas y las sentencias sin notificar. El clima entre las partes es pésimo y, sin embargo, las posturas están más cerca que nunca. Cuando el pasado miércoles las negociaciones volvieron a romperse, las diferencias en el apartado retributivo, el más espinoso del conflicto, eran según el comité de huelga de tan solo 12 euros mensuales.

Las acusaciones mutuas de intransigencia caracterizan esta nueva fase de las conversaciones, en la que unos y otros tratan de que jugar a su favor la baza del factor tiempo. Es mucho el dinero que pierden los seguidores de la huelga, que han caído significativamente, pero que aún son suficientes para causar un atasco judicial que llevará meses, si no años poner al día. Pero el 'conselleiro' de Xustiza y vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, aguanta el pulso en unas negociaciones mientras cunde el malestar entre los usuarios de la justicia. Porque los efectos del paro son variados. Por ejemplo, son muchas las bodas que se han tenido que aplazar, o los familiares de fallecidos que se han visto en problemas o directamente no han podido certificar la defunción.

Rueda se sumó personalmente esta semana a las negociaciones. Una vez fracasado el intento, salió a acusar a tres sindicatos de desmarcarse de un supuesto preacuerdo con otras cuatro fuerzas. "Yo mismo estuve en la negociación, fui testigo del compromiso adquirido para ser ratificado hoy en la sesión negociadora", lamentó el miércoles Rueda, que confesó su "perplejidad e indignación".

La última jornada de negociación fue la más frustrante de cuantas han mantenido las dos partes, porque esta vez el acuerdo parecía cercano. La reunión empezó con un planteamiento de la Xunta que mejoraba su anterior oferta. Tras un receso de tres horas, los sindicatos plantearon una rebaja de sus pretensiones, consistente en una subida de hasta 140 euros lineales para cada cuerpo en tres años. La consellería respondió con una subida gradual en tres años de 135 euros al mes para gestores, 127 para tramitadores y 122 para cuerpos de auxilio, según detalló el propio Rueda. Tras otra pausa de tres horas, los sindicatos regresaron con un "no".

Uno de los portavoces sindicales, Manuel González Carvajal, de UGT, acusó al vicepresidente de "dejar a todos los gallegos con un conflicto por 12 euros". "Una vez más, la prepotencia de la Xunta hace que los ciudadanos tengan que seguir sufriendo la mala gestión y la mala política del señor Rueda", acusó Carvajal, que expresó sus dudas sobre la auténtica voluntad del Gobierno gallego de solucionar el conflicto.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, acompañado por Ana Pastor y Alfonso Rueda. (EFE)
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, acompañado por Ana Pastor y Alfonso Rueda. (EFE)

Las dos partes no solo se acusan mutuamente de inflexibilidad. También muchos de los términos de las propuestas y la voluntad de parte de los sindicatos de aceptarlos aparecen envueltos en la misma nebulosa que enturbia este conflicto desde su inicio. Así, Rueda asegura que cuatro de los siete sindicatos representados en el comité (USO, UGT, CSIF y CCOO) se mostraron partidarios de aceptar la propuesta que él mismo les trasladó, con el objetivo de planteársela a los trabajadores para su ratificación en asamblea. Y los sindicatos dicen que no es verdad. "Rueda miente, miente a la hora de hacer las ofertas, condena a los gallegos y a las gallegas porque no quiere solucionarlo por 12 euros", le recriminó González. Pablo Valeiras, de la CUT, coincidió en que en el comité de huelga "no hay fisuras" y acusó a la Xunta de intentar dividirlo a lo largo de las negociaciones.

La crispación ente las partes se palpa en los numerosos actos públicos a los que los huelguistas han trasladados sus protestas, entre lamentos de Rueda y del propio presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y avisos de que esa actitud "no va a hacer variar" la postura de la consellería. La última de esas movilizaciones fue la presencia de sindicalistas y trabajadores el pasado viernes en el Palacio de Congresos de Santiago, donde Feijóo inauguraba una jornada educativa en la que participaba el astronauta Pedro Duque. Allí los concentrados corearon consignas como "Feijóo, presidente impotente", "Rueda dimisión" y otras similares, y propiciaron un clima que dificultó el normal desarrollo del evento.

Alberto Núñez Feijóo inaugura con Pedro Duque la feria Stemlab Galicia. (Xunta de Galicia)
Alberto Núñez Feijóo inaugura con Pedro Duque la feria Stemlab Galicia. (Xunta de Galicia)

Además del estrecho margen que separa ya las posturas de unos y otros, el resto de problemas que motivaron la huelga están acordados o muy próximos a resolverse. Es el caso de reclamaciones como la "discriminación" en las bajas por incapacidad temporal, el pago de la cobertura de puestos de responsabilidad superior, la consolidación del empleo y las amortizaciones de plazas.

Se calcula que hay 15.000 aplazamientos de juicios, pero entre huelguistas y Administración no solo están los usuarios de la Justicia, que padecen retrasos y cancelaciones en causas y servicios, sino también a profesionales como abogados y procuradores, que están viendo cómo merman sus ingresos por la caída de la actividad. Un caso especialmente significativo es el de los abogados de oficio. Los colegios de abogados de A Coruña y Santiago, por ejemplo, están adelantando sus honorarios del primer trimestre de 2018, que se hace con cargo a los fondos propios de la tesorería, antes de que la Consellería de Xustiza de la Xunta expida los correspondientes certificados.

Porcentajes al margen, son cerca de 800 los empleados que se declaran en huelga

La junta de la de Santiago argumenta que toma esta decisión "ante los perjuicios económicos que la dilación de la huelga indefinida de los funcionarios de la Justicia está causando entre los profesionales de la abogacía". El decano de los procuradores de Vigo, José Antonio Fandiño, advirtió este viernes: "Si la huelga sigue habrá despidos y ERE en despachos".

Como en toda huelga, la discrepancia no está solo en las cantidades económicas, sino también en las cifras de seguimiento. La Xunta, que no contabiliza a los trabajadores de servicios mínimos, sostiene que nunca sobrepasó el 42,11%, y que en la actualidad ha caído al 26,46%. Los convocantes aseguran que se ha bajado de un 90% inicial a algo menos del 80%. Porcentajes al margen, son cerca de 800 los empleados que se declaran en huelga, una cantidad que asegura que, incluso aunque se llegase a un rápido acuerdo, los efectos del paro se notarán por muchos meses en un sector previamente colapsado como es el de la Justicia.

Galicia

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