la OMS lo declaró eliminado en españa hace 6 meses

Alerta en Galicia por un brote de sarampión en el norte de Portugal con 66 casos

La aparición de 66 casos confirmados en el país vecino hace reaccionar a la Xunta, que insta a vacunarse a su personal sanitario y pide a la población que atienda a los síntomas

Foto: Células infectadas por el sarampión. (CDC/ Edwin P. Ewing, Jr)
Células infectadas por el sarampión. (CDC/ Edwin P. Ewing, Jr)

Las enfermedades no conocen fronteras. La aparición de decenas de casos de sarampión en Portugal ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de Galicia, que no han tardado en instar a vacunarse al personal sanitario y en solicitar a la población general que permanezca atenta a la aparición de posibles síntomas.

Seis meses después de que la Organización Mundial de la Salud certificara la eliminación de la dolencia en España, la inquietud se desata por la confirmación de un brote en el norte del país vecino, en el área de Oporto. La Dirección General de Salud portuguesa confirma 66 casos, dentro de un total de sospechosos superior al centenar.

La situación en Portugal llevó al Servicio Galego de Saúde (Sergas) a ofrecer el pasado martes una edición adelantada de su 'Venres epidemiolóxico', una publicación quincenal sobre el control de enfermedades. El boletín advierte de que “la cercanía, la intensa relación interpersonal y la magnitud del brote” al otro lado de la frontera suponen un mayor riesgo de que en Galicia se puedan dar casos derivados.

Haga clic para ver el 'Venres epidemiológico'.
Haga clic para ver el 'Venres epidemiológico'.

La aparición de contagios de sarampión entre el personal sanitario es algo habitual, ya que la dolencia precisa asistencia sanitaria y es fácil que esta demanda se produzca durante el periodo de transmisión del virus, que va desde los cuatro días anteriores a la aparición de los principales síntomas hasta los cuatro días siguientes.

El riesgo de adquisición de la enfermedad por trabajadores susceptibles de los centros sanitarios es hasta 13 veces mayor que en la población general, por lo que el Sergas considera "fundamental" que los trabajadores estén inmunizados. Para lograrlo, todos los sanitarios de Galicia que puedan resultar contagiados —es decir, los nacidos después de 1967 que no recibieron dos dosis de triple vírica ni pasaron la enfermedad— se deben vacunar ahora. Y aquellos que ya recibieron una vacuna deben administrarse otra adicional. Se recuerda además que las mujeres en edad fértil deben evitar el embarazo en el mes siguiente a la recepción de la vacuna.

El boletín de las autoridades sanitarias de Galicia centra su atención en el personal que trabaja en la atención a pacientes, como médicos, enfermeros e incluso el personal de hospitales, ya que presenta “mayor riesgo de enfermar que la población general”. Pero recuerda en todo caso que los contagios no se limitan a ese grupo de la población, por lo que recomienda “estar atento a cualquier enfermo que se presente en la consulta” con el cuadro clínico que habitualmente acompaña al sarampión. Es decir: una fiebre igual o superior a 38 grados, exantema —erupción de la piel de color rojizo—, tos, conjuntivitis, bronquitis o inflamación de la mucosa de las fosas nasales. “Este cuadro clínico deber hacer sospechar en sarampión y, por lo tanto, se ha de notificar la sospecha de manera urgente al Sistema de Alerta Epidemiológica de Galicia”, reclama el Sergas.

Todos los afectados en Portugal son adultos, la gran mayoría de entre 20 y 34 años, y dos de ellos permanecen hospitalizados en situación “estable”

La Consellería de Sanidade no tiene constancia desde hace muchos años de la aparición en Galicia de ningún caso endémico. Entre 2006 y 2015, se declararon en la comunidad un total de 11 casos de sarampión, pero todos ellos fueron adquiridos fuera de Galicia y sin dejar constancia de contagio alguno entre la población local.

Tal y como señala la Xunta, en el caso de Portugal la mayoría de los enfermos es personal sanitario, sobre todo del Hospital de Santo António de Oporto.

En concreto, las últimas informaciones de las autoridades del país vecino cifraban en un 88% la incidencia entre este tipo de trabajadores. Ninguno de los casos reviste gravedad, y 11 de los 66 confirmados ya están curados. Otras 37 personas con síntomas similares todavía están siendo analizadas y a la espera de diagnóstico, mientras que 94 sospechosos iniciales resultaron negativos.

Todos los afectados en Portugal son adultos, la gran mayoría de entre 20 y 34 años, y dos de ellos permanecen hospitalizados en situación clínica “estable”. Se trata del tercer brote de sarampión registrado en el último año en Portugal, donde fue dado como erradicado en 2016 tras varios ejercicios sin registrar ningún caso. Sin embargo, en 2017 volvieron a detectarse más de una veintena de enfermos, de los cuales uno acabó falleciendo.

Una dosis de la triple vírica en el Hospital Infantil de Boston. (Reuters)
Una dosis de la triple vírica en el Hospital Infantil de Boston. (Reuters)

Las autoridades sanitarias lusas han hecho hincapié en que en la actualidad se han dado brotes de sarampión en algunos países europeos debido a la existencia de comunidades de personas que no hacen uso de las vacunas. Porque la reaparición del sarampión se atribuye fundamentalmente a los movimientos antivacunas, que se resisten a administrárselas por la falsa creencia de que están relacionadas con el autismo. Un caso paradigmático es el conjunto de Europa, con una cobertura de vacunación inferior a la óptima en muchos países de la UE. De todos los casos de sarampión declarados con estado de vacunación conocido, el 87% corresponde a individuos no vacunados.

Según datos de la OMS, Europa registró 21.315 casos de sarampión —un total de 35 de ellos con resultado de muerte— en 2017, frente a los 5.273 casos del año anterior, lo que significa un incremento del 400%. “Es una tragedia que simplemente no podemos aceptar”, señaló Zsuzsanna Jakab, directora para Europa del organismo de la ONU en un comunicado. La enfermedad estaba destinada a ser erradicada de todo el mundo gracias a la eficacia de la vacuna triple viral, que se administra en niños con un año de edad para combatir sarampión, rubeola y parotiditis. Pero las campañas anticiencia emprendidas por los colectivos contrarios a las vacunas han provocado su reaparición.

De acuerdo con la OMS, el sarampión es la primera causa de muerte infantil prevenible por vacunación. Se trata de una enfermedad muy contagiosa que se transmite de diversas formas, como a través de la tos, los estornudos o por contacto físico. Comienza con síntomas similares a los de la gripe para desarrollar después la característica erupción cutánea. La infección deprime en gran medida el sistema inmunitario, por lo que en muchos casos está asociada a otras infecciones.

La cobertura en Galicia de la vacuna triple vírica es “muy alta y existe poco riesgo de que exista un brote en Galicia”, según el Sergas, con tasas que llegan al 97,8% en primovacunación y al 92,3% en el refuerzo de los tres años. Son cifras que aportan “mucha tranquilidad”, pero que no significan que el sarampión no pueda llegar “importado de otros países”. Este mismo mes, la 'consellería' anunciaba que las vacunas de la triple vírica y de la varicela se pondrían en un solo pinchazo a los tres años y confiaba en lograr así una “mayor adherencia al programa”, ya que la cobertura con la segunda dosis “"es algo menor de la deseada”.

Galicia

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