Parque Nacional das Illas Atlánticas

La picaresca de las navieras amenaza el paraíso de las islas Cíes

Los guardias del Parque Nacional contabilizan hasta 4.000 visitantes diarios, el doble del cupo permitido en el archipiélago vigués, candidato a Patrimonio de la Humanidad

Foto: Islas Cíes, Vigo.
Islas Cíes, Vigo.

Cansados de observar cómo una auténtica marea humana descendía diariamente de los barcos en el delicado paraíso de las islas Cíes, en Vigo, los agentes del Parque Nacional se decidieron a contarlos. Tal y como se temían, la cifra de los visitantes superó los 4.000, casi el doble de los 2.200 permitidos. Dos días más tarde repitieron el control para comprobar si se trababa de una simple casualidad, pero el resultado fue exactamente el mismo. La dirección del parque ha trasladado los hechos a la Xunta, que será la que tome una decisión al respecto.

No es la primera vez que ocurre, aunque el traslado de más turistas de los permitidos a Cíes se ha convertido en una infracción rentable. La Consellería de Medio Ambiente de la Xunta abrió a las navieras durante los últimos tres años seis expedientes por superar el aforo permitido, pero se han saldado con multas por valor de apenas 6.000 euros cada una. Tendiendo en cuenta que el precio de los billetes para adultos es de 18,50 euros, superar el cupo en 2.000 viajeros supone unos ingresos adicionales de hasta 37.000 euros por día.

"El exceso de turistas puede destrozar hábitats prioritarios y conlleva un consumo de agua para el que no existe suficiente suministro", según Bouzas
La paciencia de los responsables del Parque Nacional das Illas Atlánticas, que tiene en las Cíes su joya de la corona, ha llegado al límite. Este año, los propios agentes que trabajan en el parque detectaron que la afluencia era superior a la permitida, por lo que tomaron la decisión de contar uno por uno a todos los turistas que desembarcaban en la isla, para constatar que sus temores estaban justificados.

El presidente del Parque Nacional, José Antonio Fernández Bouzas, ha advertido de los peligros que el exceso de turistas supone para las islas, ya que puede destrozar hábitats prioritarios y conlleva un consumo de agua para el que no existe suficiente suministro. Además de empobrecer el servicio, es también “un riesgo” para los propios visitantes, ya que en caso de emergencia puede convertirse en un problema la evacuación. “Puede producirse un incendio o cualquier emergencia y habría que evacuar las islas, por lo que tenemos que tener controladas a las personas que hay allí”, ha alertado.

Islas Cíes. Parque Nacional das Illas Atlánticas.
Islas Cíes. Parque Nacional das Illas Atlánticas.

Cuatro de las seis navieras que realizan el servicio regular a Cíes –Mar de Ons, Nabia, Tour Rías Baixas y Rías Gallegas– superan el cupo admitido, según el control realizado los días 3 y 5 de agosto por los agentes, y dos de ellas, Mar de Ons y Nabia, son reincidentes. “Es un problema de sentido común, no se puede ser tan avaricioso”, protesta el presidente del Parque Nacional Marítimo-Terrestre. Bouza se confiesa “indignado” con las empresas, y lamenta que los guardias del parque tengan que perder el tiempo en controlar el cumplimiento de las normas, por lo que les ha instado a “que se comporten”. Con el reglamento en la mano, la Xunta está capacitada para extinguir el permiso de transporte de personas a las islas Cíes en caso de falta muy grave.

El servicio a Cíes se realiza solo en Semana Santa, fines de semana de mayo, junio, septiembre y octubre, y diariamente en julio y agosto, principalmente desde Vigo, pero también desde Baiona y Cangas. Durante los dos meses de temporada alta, el precio es de 18,50 euros para adultos, de seis para niños de 4 a 12 y gratis para los más pequeños. El resto del año el billete es gratuito hasta los 12 años y tiene un precio de 16 euros para el resto.

El cupo de 2.200 visitantes diarios, que se suman a los 800 de capacidad del camping y a los que logran permiso para barcos privados, es considerado demasiado amplio por distintos colectivos ecologistas e incluso por dirigentes del propio Parque Nacional. En 2011, la Xunta presentó un nuevo Plan Rector de Uso y Gestión que, además de proponer una desestacionalización del turismo, establecía un límite más restrictivo al número de visitantes, para pasar de 2.200 diarios a solo 1.800, mientras que las plazas del camping pasaban de 800 a 550. Mar de Ons, Cruceros Rías Baixas, Rías Gallegas y Cruceros Islas de Ons mostraron su indignación por una reducción que tacharon de “desproporcionada” y alertaron del “grave perjuicio económico” que conllevaría no solo en sus empresas, sino en el sector turístico en general. El Gobierno gallego rectificó y los cupos quedaron como hasta entonces.

La concurrencia de bañistas es menor que en otras playas, una virtud que desaparece con el incumplimiento de los cupos
En los últimos años, la demanda de billetes ha crecido notablemente debido al mayor tirón turístico de las Cíes, cuya playa principal, la de Rodas, fue considerada por el diario The Guardian como la mejor del mundo, por delante de arenales del Caribe o del Mediterráneo. La describía como una “perfecta medialuna suave y pálida y cubierta por pequeñas dunas abrigadas por un tranquilo lago de agua limpia como el cristal”, con el agua “lo bastante turquesa y la arena suficientemente blanca como para creerse la comparación” con el Caribe. Además de destacar la belleza del paraje y su pasado como guarida de piratas, consideraba entre sus ventajas que, al tratarse de un parque natural de acceso controlado, la concurrencia de bañistas es menor que en otras playas, una virtud que desaparece con el incumplimiento de los cupos.

Situado en la bocana de la ría de Vigo, a apenas 14 kilómetros de la ciudad, el archipiélago de las Cíes esta compuesto por las islas de Monteagudo, Faro y San Martiño –las dos primeras unidas por la playa de Rodas– y los islotes de A Agoeira, Penela dos Viños, Carabelos y Ruzo. Fueron declaradas parque natural en 1980 y están incluidas en el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia, creado en 2002.

Las Cíes han cobrado mayor popularidad en los últimos años gracias a la campaña desarrollada por el Ayuntamiento de Vigo en apoyo a su declaración como Patrimonio de la Humanidad, una iniciativa que ha enfrentado –una vez más— a su alcalde, el socialista Abel Caballero, con la Xunta de Alberto Núñez Feijóo. Mientras Caballero tramitaba los trabajos previos para la declaración, la Consellería de Medio Ambiente y la de Cultura se le adelantaron con el anuncio de que ya la habían remitido desde el Gobierno gallego al Ministerio de Cultura, y no solo ceñida a Cíes, sino para el conjunto del Parque Nacional, que engloba también los archipiélagos de Ons, Sálvora y Cortegada. Esta iniciativa fue considerada por el alcalde un ataque a la ciudad y un intento de evitar que Vigo lidere la candidatura.

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