Qué son las mascarillas 'egoístas', por qué su uso no se recomienda y qué pasa con las FPP2
  1. España
  2. Coronavirus
entrañan riesgos de contagio

Qué son las mascarillas 'egoístas', por qué su uso no se recomienda y qué pasa con las FPP2

Las autoridades siguen insistiendo en el uso correcto de las mascarillas: la población, de manera general, debe utilizar las higiénicas o quirúrgicas

Foto: Una mascarilla con válvula en Beirut, Líbano (EFE)
Una mascarilla con válvula en Beirut, Líbano (EFE)

Si bien existen numerosos tipos de mascarillas, desde que su uso es obligatorio en todo el país las autoridades insisten en que la población corriente debería utilizar las higiénicas o quirúrgicas, tratando de evitar otras cuyo uso está recomendado en profesionales. En algunas comunidades, por su parte, insisten en que el cubrebocas elegido "no debe estar provisto de válvula exhalatoria, salvo en los usos profesionales para los que este tipo de mascarilla pueda estar recomendada". Es a este tipo de mascarillas a las que se las suele conocer como mascarillas "egoístas": la polémica sobre las mascarillas consideradas equipos de protección individual (EPI), entre las que se encuentran las FFP2, viene de lejos.

De acuerdo con lo que indica el Ministerio de Consumo en su guía para la compra de mascarillas, se trata de protecciones indicadas para "quienes cuiden o estén en contacto con personas sintomáticas o positivos de covid-19", indicando los tapabocas de tipo quirúrgico como prioridad para quienes estén infectados. En este sentido, de acuerdo con lo que manifestó el epidemiólogo Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y portavoz de Sanidad durante la pandemia del coronavirus, en rueda de prensa a finales de julio que "las mascarillas FFP2, tengan válvula o no, están pensadas para que una persona que las lleve no se infecte", por lo que recogiendo el guante de una periodista, las denominó protecciones "egoístas", un sobrenombre que ha resistido al paso del tiempo y ha definido, en parte, a las mascarillas FFP2.

"Sí que es verdad que protegen también si una persona está infectada. No tanto como las quirúrgicas, pero también pueden evitar que un infectado infecte a los demás", concretaba Simón al respecto de este tema, añadiendo que son cubrebocas que, desde el punto de vista del doctor, pueden calificarse como "las egoístas, yo me protejo y los demás…". Además, el epidemiólogo incidió en la problemática de llevar una mascarilla de tipo EPI con válvula, que según explican desde Consumo son ineficaces a la hora de proteger a los demás. "El problema de la válvula es que el aire que exhala la persona que la lleva lo concentra en un punto concreto, y eso puede hacer que en algún momento alguien que esté expuesto al aire que sale por esa válvula pueda infectarse", indicó por otra parte.

¿Madrid ha prohibido las FFP2?

En la línea de lo que ya especificó la comunidad presidida por Isabel Díaz Ayuso al hacer oficial el uso obligatorio de la mascarilla en la región a finales de julio, lo que se prohíbe específicamente es el uso de mascarillas de tipo EPI con válvula exhalatoria —salvo en los entornos profesionales en los que sea recomendado su uso— debido precisamente a las probablidades de producir contagios que entrañan. No obstante, no se veta el uso de mascarillas FFP2 sin válvula, aunque las autoridades sanitarias desaconsejan optar por esta protección en lugar de las quirúrgicas. En palabras de Simón, el uso general de estos cubrebocas "no es lo ideal desde el punto de vista poblacional. Lo que tenemos que buscar son las mascarillas altruistas, con las que tú, si remotamente estás infectado, no infectas a los demás". Aun así, en caso de extrema vulnerabilidad o de no poder acceder a otra mascarilla, se aconseja usar una protección FFP2 sin válvula, para "reducir el riesgo de concentrar lo que exhala".

Coronavirus Madrid
El redactor recomienda