Valencia Monitor
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Las empresas privadas son el principal motor del crecimiento económico
Los datos muestran la importancia del sector privado con porcentajes elevados de participación en las variables económicas de las que depende el bienestar: las rentas (PIB) y el empleo o la financiación de los servicios públicos
Las empresas privadas y sus empresarios constituyen el principal motor de la economía española al ser los actores protagonistas de la generación de la mayor parte del valor añadido, el empleo y la inversión productiva. A través de su actividad, impulsan la innovación y ejecutan los proyectos que crean riqueza. No menos importante es su contribución a las arcas públicas, ya que con los impuestos y cotizaciones sociales que pagan financian los servicios públicos y el estado del bienestar. El emprendimiento empresarial no solo crea una parte importante de los bienes y servicios de los que depende el bienestar de la sociedad, sino que dinamiza el crecimiento económico y determina el potencial de prosperidad futura del país.
Con el objetivo de cuantificar lo descrito en el párrafo anterior, desde la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) se ha creado el Barómetro del Empresario, cuya última edición se presentó hace escasos días. En ese Barómetro se aporta información cuantitativa de lo que las empresas del sector privado aportan a la economía española, y también cualitativa recabando la opinión de la ciudadanía. En el primer caso, se cuantifica la aportación de las empresas del sector privado en 4 variables: PIB, empleo, inversión e ingresos públicos.
Con los datos más recientes de 2025, el sector privado aporta el 85,6% del empleo de la economía española, con algo más de 19 millones de puestos de trabajo de los 22,2 millones que hay según la Encuesta de Población Activa (EPA). En comunidades autónomas como Cataluña y Madrid, el porcentaje supera el 88%, mientras que en Extremadura es del 75,9%. La Comunidad Valenciana se sitúa por encima de la media, con un porcentaje del 86,8%.
Un dato relevante que aporta el Barómetro es que desde 2019 (año previo al estallido de la crisis de la covid-19), en España se han creado 2,44 millones de puestos de trabajo según la EPA, de los que el 88% se ha generado en el sector privado. Han sido años de intenso crecimiento del empleo, a un mayor ritmo en el sector privado (ha aumentado de forma acumulada un 12,8% hasta 2025) que en el sector público (10%).
También con los datos más recientes ya de 2025 (hasta el tercer trimestre), las empresas del sector privado de la economía española generan el 87% del PIB del país, con un peso que ha aumentado en 2025. Por regiones, de nuevo se aprecian diferencias importantes en el peso del sector privado, situándose a la cabeza Baleares, Madrid y Cataluña y a la cola de nuevo Extremadura. También en esta variable la Comunidad Valenciana se sitúa por encima de la media en el peso del sector privado.
Como es ampliamente conocido, la inversión es un claro determinante del crecimiento económico y de la generación de empleo. Pues bien, de nuevo con los datos más recientes, el 88,8% de la inversión ha sido ejecutada por el sector privado, con un peso que se acerca al 95% en Asturias que contrasta con el valor mínimo del 79,9% de Galicia. En la Comunidad Valenciana el peso es del 91,9%, por encima de la media nacional. Ese peso del sector privado es del 89,9% en inversiones en activos TIC (hardware, software y telecomunicaciones) y supera el 94% en activos intangibles que son los característicos de la digitalización (como el I+D).
Tanto los activos TIC como los intangibles son fundamentales para avanzar en productividad y competitividad, y el peso del sector privado es alto en las regiones más productivas que disfrutan de elevados niveles de PIB por habitante, como es el caso de la Comunidad de Madrid. Mientras que en inversión en activos TIC. el peso del sector privado supera la media nacional en la Comunitat Valenciana (91,5% vs 89,9%), en activos intangibles es inferior a la media (92,3% vs 94,4%).
Opinión Finalmente, la cuarta dimensión analizada en el Barómetro del Empresario es la aportación de las empresas privadas a los ingresos públicos. Solo a través del impuesto de sociedades (que es un impuesto exclusivo de las empresas), el sector privado aportó 45.665 millones de euros en 2024, el 12% de todos los ingresos percibidos por el sector público a través de impuestos, con un peso que está aumentando en los últimos años. Y en cotizaciones a la seguridad social por parte de los empleadores, las empresas privadas aportan 121.598 millones de euros, el 70,6% del total a cargo de empleadores. Si sumamos ambas cifras y las ponemos en relación con el total de ingresos públicos, supone el 33,8%, un porcentaje que es el quinto más elevado de los 27 países de la UE-27 y que supera en 7,7% la media.
Respecto a la información cualitativa que aporta el Barómetro a través de la encuesta realizada a más de 3.500 personas, el 85% de los encuestados opina que no es fácil emprender en España, lo que pone en valor la labor arriesgada del empresario. Y lo que caracteriza a un empresario exitoso, según la opinión pública, es que ofrezca empleo con buenas condiciones.
¿Qué haría falta para que aumentara el emprendimiento empresarial? Según los resultados de la encuesta, una mejor regulación con menos burocracia, mayores facilidades para crear empresas y una menor fiscalidad. Donde el sector público gana al privado, como es de anticipar, es en la estabilidad del empleo. En cambio, el privado gana al público en la eficiencia en la gestión de los recursos y en la capacidad de ajuste a cambios.
Opinión Una excelente noticia que aporta el Barómetro es la percepción que la ciudadanía tiene del empresario. El 74% de los encuestados considera como positiva o muy positiva la imagen del empresario, un porcentaje que se mantiene estable en los últimos años.
En resumen, los datos hablan por sí solos para demostrar la importancia que las empresas del sector privado tienen en España, con porcentajes elevados de participación en las principales variables económicas de las que depende el bienestar, como son las rentas (PIB) y el empleo, sin olvidar su contribución para financiar, entre otras cosas, el estado del bienestar y sus servicios públicos fundamentales. Además, es de destacar la positiva opinión que la sociedad tiene de sus empresarios, y de las debilidades que habría que corregir para que fuera mayor el espíritu emprendedor. Detrás de lo que el sector privado aporta a la economía hay algo más de 3,3 millones de empresas (incluyendo autónomos), de las que la gran mayoría (95,1%) tienen menos de 10 empleados (empresas sin asalariados y microempresas).
*Joaquín Maudos es catedrático de Economía de la Universidad de Valencia, director adjunto del Ivie y colaborador del Cunef
Las empresas privadas y sus empresarios constituyen el principal motor de la economía española al ser los actores protagonistas de la generación de la mayor parte del valor añadido, el empleo y la inversión productiva. A través de su actividad, impulsan la innovación y ejecutan los proyectos que crean riqueza. No menos importante es su contribución a las arcas públicas, ya que con los impuestos y cotizaciones sociales que pagan financian los servicios públicos y el estado del bienestar. El emprendimiento empresarial no solo crea una parte importante de los bienes y servicios de los que depende el bienestar de la sociedad, sino que dinamiza el crecimiento económico y determina el potencial de prosperidad futura del país.