Buenas noticias para los pisos de alquiler: estas son las nuevas normas para poner un apartamento turístico en Valencia
El mercado del alquiler recibe un nuevo respiro con una regulación que endurece las condiciones para destinar viviendas al alojamiento temporal. La medida introduce varios filtros urbanísticos y un sistema de control que puede equilibrar los barrios
Nuevas normas para poner un apartamento turístico en Valencia. (Ajuntament de València)
Los pisos de alquiler reciben un nuevo balón de oxígeno ante el avance de losapartamentos turísticos, una actividad que en los últimos años ha generado preocupación en muchos barrios por su impacto sobre la vivienda residencial. La nueva regulación municipal introduce límites más duros para ordenar este mercado y evitar que el alojamiento de corta estancia siga ganando terreno sin control. La medida, ya publicada oficialmente este pasado 4 de mayo en el BOP de Valencia, entrará en vigor en quince días y sustituirá la anterior moratoria por un sistema estable de control urbanístico.
La normativa afecta a Valencia y regula las condiciones para abrir una vivienda de uso turístico o cualquier otro alojamiento turístico dentro de la ciudad. El texto, incluido bajo la denominación de 'Regulación de los usos terciarios hoteleros', modifica las normas urbanísticas del PGOU y establece un marco permanente de restricciones. La excepción será Ciutat Vella, que mantiene su propio Plan Especial. El Ayuntamiento defiende que el objetivo es proteger la vivienda habitual, frenar la saturación turística y garantizar un mayor equilibrio entre vecinos, visitantes y comercio de proximidad.
Los tres límites que condicionarán los nuevos apartamentos turísticos
La nueva ordenanza introduce tres “candados” que se aplicarán de forma simultánea en barrios, distritos y manzanas. El primero fija que las plazas turísticas totales, incluyendo hoteles, bloques de apartamentos y viviendas de uso turístico, no podrán superar el 8% de las personas empadronadas en cada barrio y distrito. El segundo reserva el grueso del parque residencial al alquiler y la vivienda habitual, ya que solo un máximo del 2% de las viviendaspodrá destinarse a uso turístico. Además, el tercer límite busca proteger los bajos comerciales: los alojamientos turísticos no podrán superar el 15% de los locales en planta baja de cada manzana.
Junto a estos topes, se crea el Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de Valencia, conocido como CATAV, una base de datos pública que permitirá identificar la oferta legal y detectar la actividad irregular. Incluirá establecimientos hoteleros, apartamentos, viviendas turísticas, albergues y otros alojamientos con título habilitante municipal. Las inscripciones podrán ser provisionales o definitivas, según el estado de la solicitud, y se actualizarán de oficio. Además, la normativa abre una vía para que los inmuebles turísticos puedan volver al uso residencial durante el primer año, siempre que cumplan los requisitos exigidos. De este modo, Valencia endurece las condiciones para abrir nuevos apartamentos turísticos y refuerza la protección de los pisos destinados a vivir.
Los pisos de alquiler reciben un nuevo balón de oxígeno ante el avance de losapartamentos turísticos, una actividad que en los últimos años ha generado preocupación en muchos barrios por su impacto sobre la vivienda residencial. La nueva regulación municipal introduce límites más duros para ordenar este mercado y evitar que el alojamiento de corta estancia siga ganando terreno sin control. La medida, ya publicada oficialmente este pasado 4 de mayo en el BOP de Valencia, entrará en vigor en quince días y sustituirá la anterior moratoria por un sistema estable de control urbanístico.