El jefe de Emergencias declara que propuso mandar el ES-Alert antes de las 18 horas y Pradas no le apoyó
Jorge Suárez revela a la jueza de Catarroja que a las 19:07 ya había un mensaje de aviso a la población subido a la plataforma ante el temor a la rotura de la presa de Forata, pero no salió hasta las 20:11 horas
El subdirector de Emergencias de la Generalitat, Jorge Suárez, a su llegada al juzgado de Catarroja. (EFE/Manuel Bruque)
El subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, propuso alertar a la población de forma masiva por las inundaciones de Utiel y el posible colapso de la presa de Forata entre las 17:15 y las 17:38 horas de la tarde de la trágica dana que causó 230 muertos en la provincia de Valencia. Así la ha declarado en el juzgado de Catarroja este jueves, donde ha comparecido como testigo. En su testimonio, ha señalado que ni la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, ni el jefe del Consorcio Provincial de Bomberos y responsable operativo, José Miguel Basset, le apoyaron en la decisión, y que incluso el segundo advirtió del riesgo generar "alarmismo" entre población, momento en el que Pradas cortó el debate y la videoconferencia con los integrantes del Cecopi para "pensar las diferentes opciones". Eran las 18:05 de la tarde.
Suárez ha revelado, consultando sus notas de aquel día, que barajó desde el principio un mensaje en el que se recomendaba "con carácter inmediato" que la población se situara "en zonas altas" y "atentos a sus teléfonos móviles". Ubica esta propuesta alrededor de las 17:45. El alto funcionario ha explicado que, mientras se debatía y se demoraba la decisión, indicó a sus subordinados que fuesen preparando el mensaje. El metadato del documento word marca las 18:15 horas. El documento se envió a la sala de emergencias a las 18:38 horas. La sala de emergencias empezó a subirlo a la plataforma ES-Alert y "a las 19:07 horas ya había un mensaje subido a la plataforma", según su explicación. Sin embargo, el ES-Alert dirigido a toda la provincia no llegó a lanzarse a los teléfonos móviles de la población hasta las 20:11 horas y sin ninguna referencia a subir a plantas altas, solo a limitar los desplazamientos.
La jueza de Catarroja, Nuria Ruiz, considera que fue un aviso tardío y erróneo, en el que no figuraba la advertencia de subir a plantas altas, solo de no hacer desplazamientos. En la comarca de la Ribera, donde discurre el cauce del río Magro hasta confluir con el Júcar aguas abajo de la presa de Forata, murieron once personas aquella tarde-noche.
Suárez abundó a preguntas de la jueza en que no tuvo "ningún apoyo" dentro del Cecopi para enviar aquel mensaje. "Nadie dijo nada, excepto Basset, que expresó que no le gustaba". Entre los presentes estaban el secretario autonómico, Emilio Argüeso, la exconsejera Pradas, dos mandos de la UME, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, entre otros. "Desde que comenzó el Cecopi, ella repetía con frecuencia que debían estar todos de acuerdo", ha dicho sobre la actitud de Pradas.
"Pradas repetía con frecuencia que todos debían de estar de acuerdo"
La versión definitiva del mensaje sufrió algunas variaciones que demoraron más su gestión. Suárez informó a Pradas cuando la primera versión estaba preparada. La titular de Justicia e Interior acudió junto al señor Mompó y, posiblemente, otras personas cuyo nombre el declarante no recuerda. Fue en esa segunda lectura cuando Pradas introdujo un cambio relevante: donde decía "se solicita suspender" pasó a figurar "se ruega evitar", con el objetivo, según explicó, de rebajar el carácter "impositivo" del aviso. En la versión en valenciano también se ajustó alguna expresión para ajustar el mensaje a una forma escrita menos formal.
Además del contenido del mensaje, Suárez ha relatado otro punto de discusión. Pradas, Argüeso y Mompó y el exdirector general de Emergencias, Alberto Martín, sostenían que no era adecuado enviar un mensaje a la población sin avisar previamente a los alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados. Recordaban además que existían "tensiones previas con responsables municipales derivadas de incidentes anteriores", lo que reforzaba la necesidad de informarles antes.
Ante esta situación, Suárez propuso organizar una videoconferencia. Hacia las 18:38 se comunicó que se convocaría una reunión telemática a las 18:45 horas para "informar a los alcaldes de que se va a emitir un mensaje de alerta". La videoconferencia se convocó en otra sala, dirigida a los municipios afectados por la presa de Forata, pero "ninguno de los alcaldes consiguió conectarse".
Suárez se dirige en esos momentos a la señora Pradas y le dijo: "Ya lo tenemos visto", en referencia al mensaje que debía enviarse, según el relato del alto funcionario. Acto seguido indicó que debían reanudar la sesión del Cecopi, con la conexión telemática con los miembros no presentes, como la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, o los responsables de Aemet. Suárez sitúa este momento entre las 18:50 y las 18:55 horas. "Alrededor de las 19:00 o pocos minutos después, comenzó la segunda sesión del Cecopi. La señora Pradas abrió la sesión comunicando que se ha tomado la decisión de no evacuar y que se iba a enviar un mensaje a la población".
Esos minutos son claves. A las 19:10 horas se produjo una llamada de Salomé Pradas al expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, para "informarle" del envío del ES-Alert, según reveló ella misma en la entrevista emitida por el programa Salvados de La Sexta. Pero Mazón, que había estado comiendo toda la tarde con la comunicadoraMaribel Vilaplana, no le cogió el teléfono, ni a esa hora ni a las 19:36 horas. No fue hasta las 19:43 horas cuando finalmente hablaron. Pradas asegura que no esperó a la intervención de Mazón para mandar el mensaje, aunque la secuencia temporal, al menos, sí coincide con la de las llamadas.
La exconsejera investigada quería "rebajar el contenido impositivo" del mensaje
Otro elemento que se puso encima de la mesa fue el alcance jurídico del mensaje. Al revisar el texto que estaban preparando, se observó que contenía la expresión "permanezcan en sus domicilios", lo que generó un debate sobre si existía o no competencia para ordenar un confinamiento. Surgió así una discusión acerca de la competencia jurídica para adoptar ese tipo de medida.
En ese momento, según Suárez, Pradas dijo que iba a consultar este asunto con el área jurídica. El jefe de gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca, ha declarado que Pradas la consultó sobre las opciones jurídicas del confinamiento, pero que la remitió al entonces secretario autonómico de Presidencia, Cayetano García, al no tener los conocimientos legales.
Según el subdirector de Emergencias, ni Pradas, ni Argüeso ni Mompó hablaban dentro del Cecopi cuando recibían o realizaban llamadas. "Salían de la sala para hacerlo". Suárez ha explicado que no sabe a quién llamó Pradas para realizar la consulta jurídica. Imagina que contactó con “Nacho" o "Ignacio", un técnico jurídico cuyo apellido no recuerda.
Cuando Pradas regresó, estima que serían alrededor de las 19:30. “Para entonces ya estaba entrando información que indicaba que la situación no afectaba únicamente a la presa de Forata, sino que se trataba de un escenario generalizado en toda la provincia”, ha manifestado en referencia a la inundación de la comarca de L’Horta Sud por el barranco del Poyo y sus afluentes. A partir de ese momento cambia el objetivo zonal del mensaje. Suárez ha explicado que Argüeso entró en la sala del 112 advirtiendo de un caso en Picanya, aunque ha dudado entre si eran las 18:45 horas o las 19:45 horas.
En relación con las alertas hidrológicas del barranco del Poyo emitidas por la Confederación Hidrográfica del Júcar y por Emergencias poco después del mediodía, el declarante explicó que, por su experiencia, suele realizar comparecencias en medios de comunicación para advertir a la población sobre la “falsa sensación de seguridad” que se genera cuando no está lloviendo, a pesar de que el riesgo sigue siendo elevado.
Añadió que se indicó a los Bomberos Forestales que vigilaran determinados puntos de la rambla del Poyo, dado que no existe un sistema de vigilancia automática. Se les asignaron ubicaciones concretas, aunque sin establecer un marco temporal específico. Según afirmó, en ninguna comunicación interna consta que se ordenara la desmovilización de esos efectivos.
Con respecto a las miles de llamadas recibidas en el 112 durante la jornada del 29 de octubre de 2024, el declarante explicó que, a diferencia de lo que ocurre ahora —cuando se están implantando algoritmos de clasificación— en aquel momento no existía ningún sistema de análisis que permitiera discriminar o priorizar automáticamente los avisos.
Relató además que aquella noche se vivió una tensión extraordinaria en la sala de emergencias. Por su experiencia, dijo, bastaba con cruzar la puerta para comprender la magnitud de lo que estaba ocurriendo: “estás escuchando la muerte”, afirmó para describir la crudeza de la situación.
El subdirector general de Emergencias, Jorge Suárez, propuso alertar a la población de forma masiva por las inundaciones de Utiel y el posible colapso de la presa de Forata entre las 17:15 y las 17:38 horas de la tarde de la trágica dana que causó 230 muertos en la provincia de Valencia. Así la ha declarado en el juzgado de Catarroja este jueves, donde ha comparecido como testigo. En su testimonio, ha señalado que ni la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, ni el jefe del Consorcio Provincial de Bomberos y responsable operativo, José Miguel Basset, le apoyaron en la decisión, y que incluso el segundo advirtió del riesgo generar "alarmismo" entre población, momento en el que Pradas cortó el debate y la videoconferencia con los integrantes del Cecopi para "pensar las diferentes opciones". Eran las 18:05 de la tarde.