PP y Vox acercan un acuerdo rápido para investir a Pérez Llorca antes de diciembre
El candidato a la Generalitat mantuvo un encuentro con los de Abascal este viernes. Vox ensalza el perfil "dialogante" del candidato y no pedirá cargos orgánicos. El PP ve margen para resolver el relevo la última semana de noviembre
El secretario general del PPCV, Juanfran Pérez Llorca (Europa Press/Rober Solsona)
Tras semanas de convulsión interna, en el Partido Popular comienza a aflorar cierto optimismo para poner sordina a la crisis política de la Comunidad Valenciana. La sensación más extendida en las filas de los conservadores es que Génova perdió el control con el relevo de Mazón y que, a consecuencia de ello, han quedado en manos de Abascal en un territorio vital. Pese a la fuerte tensión inicial, el PP afronta con sosiego la negociación con Vox para salvar la Generalitat tras comprobar que, a priori, no pondrán condiciones inasumibles encima de la mesa. Confían incluso en un acuerdo rápido que propicie una investidura exitosa antes de que acabe el mes.
El primer encuentro formal para intentar resolver el rompecabezas valenciano tras la dimisión de Carlos Mazón se produjo el pasado 7 de noviembre. Hasta Valencia se desplazó la delegación de Vox encabezada por el secretario general, Ignacio Garriga, y su adjunta, Montserrat Lluís para reunirse con una delegación del PPCV, en la que no estaba Juanfran Pérez Llorca. El número dos orgánico del ahora presidente en funciones de la Generalitat mantuvo ese día una reunión con Feijóo en Madrid para ultimar su nombramiento como candidato a la Generalitat, extremo que Génova no confirmó hasta principios de esta semana.
Tras la caótica salida de Mazón y la revuelta de los presidentes provinciales para cegar la 'vía Catalá' en la sucesión, la dirección del PP mantuvo el suspense en parte para evidenciar que la elección de Llorca no venía condicionada por el PPCV o por Abascal. Feijóo siempre se inclinó por la alcaldesa de Valencia como futura candidata pese a los recelos que despierta su figura en la región. Pero en Génova creen que no es un melón que toque abrir ahora. Pese a dar continuidad al legado de Mazón, Pérez Llorca se entendía como "única opción". Es un perfil que genera consenso, una figura "de transición" en un contexto de emergencia. Y además gusta a Vox.
Los de Abascal reiteran que el nombre del candidato no era un problema. Que su empeño es programático. Y que no firmarán ningún acuerdo con el PP si no garantizan el cumplimiento de su dura hoja de ruta contra la inmigración irregular y la agenda climática. Con todo, fuentes de Vox ensalzan el perfil "dialogante" de Pérez Llorca para liderar una negociación a priori difícil, pero que podría resolverse en cuestión de días. Cargos populares consultados por El Confidencial creen que a los de Abascal les interesa que el sustituto de Mazón sea una prolongación del expresident para seguir alimentándose del desgaste del PP en la región hasta las elecciones.
Llorca y la delegación nacional de Vox mantuvieron un encuentro este mismo viernes, según desveló el propio dirigente valenciano en X. El también alcalde de Finestrat aseguró que hubo "buena sintonía" y percibió "voluntad de alcanzar un acuerdo" por parte de sus interlocutores, "una cuestión de máxima prioridad para ambas formaciones". Los contactos continuarán en los próximos días, enmarcados eso sí en un absoluto hermetismo. Pero en las dos formaciones se muestran optimistas respecto a la posibilidad de que lleguen a buen puerto en un corto espacio de tiempo.
Fuentes del PP bien posicionadas apuntan a que, por ahora, los de Abascal "se están moviendo en los mismos términos del acuerdo presupuestario" que Vox suscribió con Mazón el pasado mes de marzo. Y ese "es un marco en el que podemos cerrar un pacto perfectamente". Los populares agitan también que el miedo a un escenario electoral precipitado e incierto en la Comunidad Valenciana —si no hay acuerdo las urnas se abrirían el 22 de marzo— jugará un papel clave para que Vox facilite la investidura.
Hoy he mantenido una reunión con la dirección de Vox buscando un pacto de investidura. Ha habido buena sintonía y voluntad de alcanzar un acuerdo por responsabilidad con la reconstrucción, una cuestión de máxima prioridad para ambas formaciones. Seremos muy transparentes cuando…
Los de Abascal crecen en todos los sondeos y estarían en condiciones de mejorar notablemente su marca, pero "la situación de excepcionalidad es tal que puede suceder que ganen otros". Los bloques de derecha e izquierda "no están tan separados" y el riesgo a dar la oportunidad de reeditar un pacto del Botànic "rompería todo el discurso de un cambio de ciclo a nivel nacional". "Vox tampoco se lo puede permitir", zanjan.
"Nuestras condiciones siempre han sido las mismas en todos los territorios", reiteran en el entorno directo de Santiago Abascal, donde repiten que su objetivo político es la "estabilidad" en la Comunidad Valenciana, eso sí, sin renunciar a su agenda. En Vox quieren que Pérez Llorca exhiba públicamente, por ejemplo durante su discurso de investidura, la asunción de sus postulados climáticos y migratorios, con la renuncia expresa a la millonaria aplicación del Pacto Verde —el PP ya hizo un guiño significativo votando en la Eurocámara contra el objetivo de emisiones de 2040— y la negativa a acoger a nuevos menores inmigrantes.
En la dirección de Vox niegan toda posibilidad de pedir al PP cargos orgánicos a cambio de facilitar la investidura, aunque Santiago Abascal sí ha puesto encima de la mesa la necesidad de que el acuerdo político en la Comunidad Valenciana incluya también el compromiso de construir "diques y presas" que eviten nuevas catástrofes, una competencia más estatal que autonómica. En Génova respiran con tranquilidad ante una exigencia a la que hacen referencia de forma velada en el 'Plan Valencia' de Feijóo, que contempla la inversión de más de 3.000 millones de euros para acometer nuevas obras.
La sintonía que PP y Vox han mantenido en la Comunidad Valenciana ayuda a la consecución del acuerdo. "Si hemos sido capaces de trabajar mano a mano todo este tiempo, no tendría sentido que no lo hiciéramos ahora. Creo que vamos a ser capaces", apuntó Miguel Tellado este viernes, apelando a la calma. "Tendrá que explicar por qué en Valencia sí acepta nuestras condiciones y no lo hace en Extremadura o Aragón", responden en Bambú. Vox evita hablar de plazos a la espera de que avance la negociación, pero el PP sí confía en un pacto lo suficientemente rápido como para conseguir la investidura incluso en primera votación, para la que aún no hay fecha.
El plazo máximo para presentar la candidatura de Pérez Llorca en las Cortes Valencianas es el próximo 19 de noviembre. Pero el PP no quiere agilizar en exceso el proceso, ya que hay que tener en cuenta que el candidato debe declarar ante la jueza de la dana como testigo el viernes 21 de noviembre. Por eso esperarán a la última semana del mes, entre el 24 y el 28 de noviembre, para celebrar el debate de investidura. El PP necesita mayoría absoluta en primera votación, es decir, el 'sí' de Vox. Si no lo consigue, el proceso se repetirá 48 horas después. En ese caso, los populares necesitarían mayoría simple.
Génova ha rebajado considerablemente el tono en la afrenta abierta hasta ahora con Vox a nivel nacional, consciente de lo que está en juego. La crisis en la Comunidad Valenciana puede contaminar el resto del ciclo electoral, que arranca en Extremadura el 21 de diciembre. De hecho, en los territorios gobernados por el PP se mira con nerviosismo el resultado del acuerdo por un temor a un 'efecto dominó' que impacte en sus resultados. Para bien o para mal, las dudas comenzarán a despejarse en cuestión de días.
Tras semanas de convulsión interna, en el Partido Popular comienza a aflorar cierto optimismo para poner sordina a la crisis política de la Comunidad Valenciana. La sensación más extendida en las filas de los conservadores es que Génova perdió el control con el relevo de Mazón y que, a consecuencia de ello, han quedado en manos de Abascal en un territorio vital. Pese a la fuerte tensión inicial, el PP afronta con sosiego la negociación con Vox para salvar la Generalitat tras comprobar que, a priori, no pondrán condiciones inasumibles encima de la mesa. Confían incluso en un acuerdo rápido que propicie una investidura exitosa antes de que acabe el mes.