La posible dimisión de Carlos Mazón abre un escenario de desconcierto total en el PP
Génova se debate entre facilitar la convocatoria de elecciones o designar un presidente de transición si el barón renuncia, mientras los coroneles valencianos apuestan por Mompó antes que Catalá, favorita de Feijóo
Carlos Mazón y Alberto Núñez Feijóo. (Roberto Plaza/Europa Press)
La posibilidad de una renuncia a la presidencia de la Generalitat valenciana por parte de Carlos Mazón ha abierto un escenario de desconcierto e incertidumbre en el Partido Popular. El barón conservador guarda silencio, recluido con los suyos en Alicante, y su entorno no confirma cambios en la hoja de ruta inmediata que planteó el pasado jueves, cuando habló de hacer una "reflexión profunda" y comparecer "en los próximos días" para dar "explicaciones" tras las críticas sufridas por parte de familiares de los fallecidos de la dana del 29 de octubre de 2024 en el funeral de Estado celebrado en Valencia. Pero la presión es muy elevada, con el proceso judicial de la dana abierto y cercando cada vez más el papel del president en la fatídica jornada de la riada. "Mazón está ya al límite y con presiones familiares fuertes para que abandone", señalan fuentes populares.
El escenario de una posible salida precipitada, sea inmediata o en el medio plazo, ha desatado los movimientos internos, y obliga a la dirección nacional del PP que preside Alberto Núñez Feijóo a tener que reflexionar sobre si facilita la convocatoria de unas elecciones autonómicas anticipadas u opta por propiciar una presidencia interina, con una investidura que tendría que pactar con Vox en las Cortes Valencianas.
En este contexto, y a la espera de lo que haga Mazón, los tres presidentes provinciales, Vicente Mompó (Valencia), Toni Pérez (Alicante) y Marta Barrachina (Castellón), junto con el secretario general del PP de la Comunidad Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, el nombre que más suena para una posible transición, ya han movido ficha en busca de un sustituto consensuado que evite una batalla campal por la sucesión. La maniobra pasa por impulsar al propio Mompó, marcar el paso a Génova y frenar la apuesta de Alberto Núñez Feijóo para la Generalitat: la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. La hoja de ruta de ese plan alternativo al de Génova no está definida, pero incluye desde agotar la legislatura hasta una posible dimisión de Mazón, que su entorno no confirma, y un adelanto electoral.
Según ha podido saber El Confidencial, Feijóo, que es quien tiene la potestad de designar candidatos autonómicos, envió la semana pasada a un emisario para hablar con Catalá y explicarle sus planes para la Generalitat. La alcaldesa ha tratado hasta ahora de mantenerse al margen de cualquier especulación sobre una posible sucesión, reafirmando en público y en privado su deseo de permanecer en Valencia y optar a un segundo mandato. Su respuesta a las insinuaciones que llegaban desde Génova han ido en la línea de que ahora, a año y medio de elecciones y con la dana todavía bajo investigación judicial, no es el momento de precipitar decisiones.
El movimiento de los barones provinciales y el secretario general, persona de confianza del propio Mazón, se anticipa a las posibles maniobras de la dirección nacional, donde y lo que se da por seguro es que Mazón no repetirá como candidato por el fuerte desgaste que acumula. Mompó es el nombre que se pone encima de la mesa desde los principales cuadros orgánicos del partido en la Comunidad Valenciana, que este viernes se reunieron en Benidorm para consensuar su posición y trasladarla a Génova, que este sábado ha guardado silencio, sin trasladar comunicaciones oficiales sobre la crisis valenciana.
En ese encuentro no estuvo Catalá, de viaje oficial en Nueva York. "Catalá es una alcaldesa más, no tenía por qué estar en esa reunión", señalan fuentes conocedoras de la operación Mompó. Aun así, según otras fuentes consultadas, Catalá sí ha estado al tanto de los movimientos, al igual que el propio Mazón, quien, añaden los informantes, está dispuesto a apoyar a Mompó como su sucesor. Sin embargo, desde el entorno del president no han querido entrar en ninguna "especulación" ni confirmar su conocimiento de estos hechos.
La hoja de ruta a seguir es lo que está en el aire. Hay varias opciones. Una es que Mazón, que esta semana entrante tiene previsto comparecer públicamente, anuncie una renuncia inmediata y la convocatoria electoral o una "dimisión en diferido" de su cargo, es decir, que pueda ceder el testigo, quizás de forma transitoria a Juanfran Pérez Llorca, a la vez que se prepara la candidatura de Mompó, bien para los próximos meses para 2026 con un anticipo electoral, bien para el final de la legislatura, en mayo de 2027.
La clave del aforamiento
Un elemento que influye en el cómo es el del aforamiento. La jueza de Catarroja, que este lunes toma declaración a Maribel Vilaplana, la periodista que comió con Mazón en El Ventorro, ya ha invitado al barón popular a declarar de forma voluntaria como investigado. Si no lo ha hecho es porque está aforado. Mazón teme verse inmerso en el proceso judicial, razón por la que, sea cual sea la decisión, lo normal es que no renuncie al acta de diputado autonómico. Sería una situación del todo inusual: un presidente que dimite y se queda de diputado raso en las Cortes Valencianas.
El presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Gavarda no es diputado autonómico, por lo que no puede ser elegido presidente de la Generalitat sin pasar por las urnas. Otra opción es que Mazón ceda el mando orgánico como presidente del PPCV, aunque para esto sería necesario convocar un congreso regional o designar una gestora, una alternativa para nada descabellada. Sería el gesto más evidente de que se está preparando el cambio de ciclo. Sea cual sea la vía elegida, incluso la de que Mazón agote la legislatura, los promotores del movimiento de Mompó aseguran que el calendario "depende de Carlos". "Es el presidente el que tiene que decidir lo que quiere hacer y cómo hacerlo", señalan, tratando de mostrar respeto por su situación. Se busca evitar una fractura traumática que genere situaciones como las que vivieron Francisco Camps o Rita Barberá, que abrieron heridas en el partido todavía sin cerrar. Las próximas horas pueden ser decisivas para despejar dudas. O no.
La posibilidad de una renuncia a la presidencia de la Generalitat valenciana por parte de Carlos Mazón ha abierto un escenario de desconcierto e incertidumbre en el Partido Popular. El barón conservador guarda silencio, recluido con los suyos en Alicante, y su entorno no confirma cambios en la hoja de ruta inmediata que planteó el pasado jueves, cuando habló de hacer una "reflexión profunda" y comparecer "en los próximos días" para dar "explicaciones" tras las críticas sufridas por parte de familiares de los fallecidos de la dana del 29 de octubre de 2024 en el funeral de Estado celebrado en Valencia. Pero la presión es muy elevada, con el proceso judicial de la dana abierto y cercando cada vez más el papel del president en la fatídica jornada de la riada. "Mazón está ya al límite y con presiones familiares fuertes para que abandone", señalan fuentes populares.