Es noticia
Feijóo reúne a los barones con Mazón sentenciado en Madrid y con respiración asistida en Valencia
  1. España
  2. Comunidad Valenciana
ALTA TENSIÓN INTERNA

Feijóo reúne a los barones con Mazón sentenciado en Madrid y con respiración asistida en Valencia

La petición de "explicaciones" por parte del líder del PP se interpreta como el fin del presidente de la Generalitat, que se da por amortizado en Madrid mientras él pretende seguir y el partido regional teme una sucesión caótica

Foto: El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, a su llegada al funeral de Estado por las víctimas de la dana. (Europa Press/Rober Solsona)
El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, a su llegada al funeral de Estado por las víctimas de la dana. (Europa Press/Rober Solsona)
EC EXCLUSIVO

En julio de 2011, Mariano Rajoy llamó a Francisco Camps, imputado por el caso Gürtel, para darle a elegir. "O deshonra, o dimisión", le dijo. El entonces presidente de la Comunidad Valenciana escogió la segunda opción para no perjudicar al líder del PP en su carrera hacia la Moncloa. Salvando las distancias, la historia parece repetirse 14 años después, lo que ha despertado una especie de síndrome de Estocolmo en el partido a nivel regional, temeroso, llegado el caso, de una sucesión caótica.

Es cierto que a diferencia de Camps, Carlos Mazón no está investigado, pero sí convive con una controversia mediática, política y judicial que está arrastrando a la organización. Su situación es delicada desde hace un año, pero el "desgarro" provocado por el funeral de Estado de esta semana y el "agujero negro" de su paradero el 29-O implica un punto de no retorno para su continuidad.

Mientras, en Génova se escudan en una formalidad: la decisión de dimitir, dicen, "le compete únicamente a Mazón", y puede que sea así. Pero la política es mucho más que los pequeños detalles y Alberto Núñez Feijóo sabe bien que todas las miradas, tanto dentro como fuera del partido, están pendientes de que él baje o suba el pulgar. Más bien de lo primero. A estas alturas es ya una cuestión de liderazgo político.

Llegados a este punto, es a todas luces evidente que el asunto incomoda mucho en la planta séptima de la calle Génova, porque ya ha pasado un año y el rechazo social en la Comunidad Valenciana no sólo no remite, sino que aumenta al mismo ritmo que no se aclaran los aspectos más controvertidos de su actuación aquella trágica tarde.

Foto: genova-calla-tras-la-tension-del-funeral-y-el-pp-presiona-contra-mazon

En el PP admiten que al presidente nacional el caso Mazón "le preocupa como a todos". No obstante, a los dirigentes populares a nivel nacional les ha quedado claro que quiere gestionarlo en primera persona, sin compartir reflexiones al respecto. "Nosotros vamos a ser disciplinados con los tiempos que marque el presidente, pero a Mazón algunos ya le hemos dicho que abandone. Esto no es soportable y le va a acabar afectando psicológicamente", explica un diputado nacional con mando en plaza.

Barones del PP consultados por El Confidencial no creen que el líder gallego les traslade una decisión en el Comité Ejecutivo Nacional que celebra este lunes en Madrid. En su opinión, la cita servirá para "reorientar la estrategia" tras una semana horribilis, de altísima tensión interna, con numerosas voces nacionales y territoriales que piden incluso apartar ya a Mazón por el "daño" que su continuidad hace a las siglas y al propio Feijóo o que, como mínimo, el presidente de la Generalitat tenga el gesto de anunciar que no será el candidato en las próximas elecciones. En el equipo del presidente de la Generalitat no aclaran por ahora si acudirá o no a la capital.

El cómo y sobre todo el cuándo es lo que se le sigue atragantando al líder nacional. Este sábado, no obstante, hubo un primer movimiento, a la espera de los pasos que siga dando Génova. Los barones provinciales del PPCV promueven ya un recambio para relevar a Carlos Mazón y sitúan el nombre del presidente de Valencia, Vicente Mompó, como favorito. Hasta ahora, en la dirección nacional del PP sonaba el nombre de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, pero en la cúpula no se pronuncian aún sobre esta maniobra.

Foto: barones-provinciales-ppcv-mompo-sucesor-mazon

La crisis política con Mazón evoca a las dificultades que ya vivió el partido años atrás justo en la Comunidad Valenciana, donde piden prudencia para no repetir los errores que la dirección nacional cometió en su día al romper amarras tanto con Campsahora convertido en verso suelto del PP— como con Rita Barberá. El pasado también pesa en la forma de atajar el rompecabezas de la Generalitat.

A nivel nacional algo ha hecho clic en los últimos días. El pasado martes, y tras varios meses de respaldo público canalizado a través del secretario general del PP, Miguel Tellado, Feijóo intentó hacerse con las riendas de la crisis al empujar a Carlos Mazón a dar "explicaciones" y "respuestas" respecto a lo que hizo la fatídica tarde de las inundaciones que dejaron 229 fallecidos, después del enésimo cambio en la versión de la Generalitat tras la larga comida con Maribel Vilaplana en El Ventorro.

Tanto en Madrid como en Valencia se interpretó ese mensaje como una forma de decir basta. En el PP creen que Feijóo ya ha tomado la decisión de dejar caer al presidente de la Generalitat al dar por insostenible su continuidad. La opción de dimitir no parece formar parte de la hoja de ruta propia de Carlos Mazón, que sí anunció una "reflexión" tras las fuertes críticas recibidas por los familiares de las víctimas el pasado 29 de octubre. Hasta ahora, el objetivo del presidente de la Generalitat pasaba por ganar tiempo uniendo su futuro al respaldo de Vox, que se alimenta de su desgaste, e incluso intentar un segundo mandato.

Tras los últimos acontecimientos, esa opción se tambalea en el PPCV y se da por "imposible" en el resto del partido. Tanto en la cúpula como en las baronías del PP dan por sentenciado su futuro político. "Génova ya ha comprobado que no puede ser candidato", apuntan fuentes populares bien posicionadas. Se refieren a cómo el líder del PP vivió en primera persona la profunda "rabia e impotencia" de la sociedad valenciana durante el homenaje de Estado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia por el hecho de que Mazón siga ocupando el cargo un año después de la catástrofe.

Foto: jueza-dana-maribel-ticket-parkincg-comida-mazon

La solución "es endiablada". En su día, antes del verano, Génova sí valoró forzar un relevo en la Generalitat y buscar un sustituto hasta las próximas autonómicas. Pero se descartó por el estallido del 'caso Cerdán', por la complejidad de la operación y por necesitar el respaldo de Vox, que parece dispuesto a sostener a Mazón por su propio rédito electoral. Por ahora, ese complejo escenario sigue sin contemplarse, pero sí ganó fuerza como salida a medio plazo la de proclamar a un candidato distinto a través de un congreso regional que, a priori, no tenían pensado activar hasta que se aproxime la fecha electoral, a mediados de 2027.

Por lo pronto, el presidente de la Generalitat ya ha comprometido "explicaciones" y Génova quiere que despeje todas las dudas en su declaración en la comisión de investigación de las Cortes Valencianas, Congreso y Senado. En la Cámara Baja comparecerá el 17 de noviembre. Y aún no hay fecha en la Cámara Alta, donde el PP tiene mayoría absoluta, aunque voces parlamentarias ven posible que el presidente de la Generalitat acuda antes que al Congreso para comparecer primero en territorio amigo.

Las alarmas en el PP están encendidas. Entienden en el partido que cualquier nueva revelación judicial o giro de tuerca respecto al paradero de Mazón el 29-O puede ser decisivo y llevar a Feijóo a cortar definitivamente por lo sano. Y el panorama no se antoja precisamente tranquilo. La jueza ya ha solicitado a la periodista que comió con Mazón —que declara el lunes, en paralelo a la cumbre de barones en Madrid— el ticket del parking al que la acompañó la tarde de la tragedia, mientras la exconsejera Salomé Pradas afirma que informó a Mazón del envío de la alerta.

Foto: mazon-proximos-dias-tiempo-dana-victimas

A la espera de posibles novedades y de cómo evolucione la 'vía Mompó', la tesis mayoritaria sigue siendo la de "aguantarle" en la Generalitat hasta que se acerque el final de la legislatura para que asuma el desgaste antes de celebrar un congreso regional y elevar a otro cabeza de cartel. Lo prioritario en este momento, coinciden las fuentes consultadas, es que la sucesión debe estar pactada y ser ordenada.

En julio de 2011, Mariano Rajoy llamó a Francisco Camps, imputado por el caso Gürtel, para darle a elegir. "O deshonra, o dimisión", le dijo. El entonces presidente de la Comunidad Valenciana escogió la segunda opción para no perjudicar al líder del PP en su carrera hacia la Moncloa. Salvando las distancias, la historia parece repetirse 14 años después, lo que ha despertado una especie de síndrome de Estocolmo en el partido a nivel regional, temeroso, llegado el caso, de una sucesión caótica.

Partido Popular (PP) Carlos Mazón
El redactor recomienda