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De Michael Jackson a Superman: qué indica sobre nuestros gustos el cambio de Lladró
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LA FIRMA SE EXPANDE POR ASIA

De Michael Jackson a Superman: qué indica sobre nuestros gustos el cambio de Lladró

Las figuritas de porcelana es la historia de un éxito improbable desde un pequeño pueblo de l’Horta hasta Nueva York. Sus piezas evolucionan siguiendo los gustos del mercado

Foto: Apertura de la tienda que Lladró tiene en Miami. (EFE)
Apertura de la tienda que Lladró tiene en Miami. (EFE)

La compañía valenciana de figuritas de porcelana podría parecer cosa del pasado. Una estética asociada a un mundo que ya no existe y sobre el cual ni tan siquiera sentimos excesiva nostalgia. Pero la firma de los Lladró está lejos de poder ser tratada como un fósil. Sus tres fundadores -Vicente, Juan y José-, quienes la fundaron como una cuestión de supervivencia, ya no existen. El último de ellos murió a finales de 2019, poniendo fin a una historia familiar repleta de épica. Formados en el oficio artesano y en un entorno plenamente agrícola, en apenas unos años consiguieron levantar un imperio con museo y oficina propia en Nueva York. Fue el preámbulo de una expansión asiática que deleitó a uno de sus principales mercados: Japón.

Sí, su tiempo podría parecer acabado, propicio para rememorar batallitas como la pasión de Michael Jackson por la firma, apenas contada por exceso de celo, y que sitúa a Jackson de visita en las instalaciones de los Lladró, en Tavernes Blanques, entre un mar de bancales.

1992, el año donde es posible. El artista está a punto de actuar en Madrid pero ha pedido hacer una parada donde lo de las figuritas. En un vídeo mágico del club de fans de Michael, se le ve atendiendo al muestrario con auténtica devoción. Sus cicerones, los hermanos Lladró, le explican el proceso artesanal con esa espontaneidad que les ha dado saltar de l’horta a la Gran Manzana. Las crónicas de aquel día señalan su interés genuino por dos piezas: una de Martín Luther King y una de Campanilla. También indican que ha pedido una figura suya rodeada de niños.

Bien, la figura se llegó a fabricar, aunque no llegó nunca a comercializarse, vaya usted a saber por qué. Michael Jackson se fue de allí con decenas de figuritas. El vídeo refleja la abundancia de porcelanas prototípicas de la compañía: formas endulzadas y vaporosas, capaces de configurar el ideario estético con el que cualquiera piensa cuando imagina un Lladró.

Desde la visita de Jackson hasta ahora, la firma ha estado en peligro. El ADN familiar acabó desapareciendo y los despidos colectivos agitaron la compañía. Pero Lladró no ha sido barrida de la historia. Nada más lejos.

Si bien voces cercanas a la familia señalan en el atentado contra las Torres Gemelas el punto de inflexión por el que las ventas internacionales comenzaron a caer, como si el miedo no casara con las formas angelicales en el entorno doméstico, la transformación final tuvo lugar en 2017, cuando el fondo de ‘private equity’ PHI Industrial se quedó con las divisiones que conformaban Lladró. Un rescate para salvar una compañía camino del descalabro, víctima del cambio abrupto en los usos y costumbres.

placeholder Fotografía de una pieza de la colección 'Ephemeral Treasures' realizada por Dulk. (Efe)
Fotografía de una pieza de la colección 'Ephemeral Treasures' realizada por Dulk. (Efe)

Desde entonces la presencia asiática se ha multiplicado, con nuevas aperturas en China, y una facturación en torno a los 45 millones, con un 90% de exportación. Para entender el reequilibrio, el porqué Lladró ha salido a flote, es necesario entender cómo sus figuritas dejaron de parecerse a aquellas que hechizaban a Michael Jackson.

En su línea creativa destacan piezas del diseñador madrileño afincado en Valencia Jaime Hayon, cuya colección ‘The Guest’, en colaboración con relevantes artistas de medio mundo, ejemplifican bien el cambio de rumbo. Como el propio Hayon explicó, al presentarla, su función ha sido la de "evolucionar la firma, que no a revolucionarla. Sus artesanos llevan generaciones controlando un arte, una técnica. Yo he intentado aportarles un plus de contemporaneidad". En el muestrario conviven piezas de iconos populares como Superman, Batman o Doraemon. Un acercamiento a la cultura pop que, inimaginable en otro tiempo, expresa el carácter adaptativo de la firma valenciana.

Foto: jarra-jarron-portavelas-zara-home-cristales-la-granja

Para Xavi Calvo, presidente de la Fundación del Disseny de la Comunitat Valenciana (recientemente incorporado a la directiva de la World Design Organization), "el cambio de Lladró simboliza una evolución inteligente: del clasicismo decorativo hacia una artesanía contemporánea con identidad, que entiende los códigos del arte y del diseño actual, y la muestra es esa confianza en colaborar con diseñadores como Hayon, que ha sido clave para abrir la marca a nuevos públicos y mercados, sin renunciar a su maestría técnica". Su viraje, "entre innovación y tradición", cree Calvo, "marca el futuro de la artesanía y el diseño valenciano".

Un cambio en los últimos años, considera, marcado por "una dirección artística muy clara y valiente", que ha permitido a Lladró "ser un ejemplo de cómo el diseño puede actualizar una marca sin perder su esencia, generando un nuevo relato entre arte, diseño y artesanía".

Sus figuritas se hacen como antes, pero ya no son como eran, y justo por eso siguen vendiendo.

La compañía valenciana de figuritas de porcelana podría parecer cosa del pasado. Una estética asociada a un mundo que ya no existe y sobre el cual ni tan siquiera sentimos excesiva nostalgia. Pero la firma de los Lladró está lejos de poder ser tratada como un fósil. Sus tres fundadores -Vicente, Juan y José-, quienes la fundaron como una cuestión de supervivencia, ya no existen. El último de ellos murió a finales de 2019, poniendo fin a una historia familiar repleta de épica. Formados en el oficio artesano y en un entorno plenamente agrícola, en apenas unos años consiguieron levantar un imperio con museo y oficina propia en Nueva York. Fue el preámbulo de una expansión asiática que deleitó a uno de sus principales mercados: Japón.

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