PSOE y Compromís, sobre una nueva candidatura de Mazón: "Es el que más nos moviliza"
Los dos partidos de la oposición creen que si el barón popular repite como cartel en 2027 aumentan sus opciones de recuperar la Generalitat. No obstante, admiten el crecimiento de Vox en la Comunidad Valenciana
Carlos Mazón y Diana Morant, en el Palau de la Generalitat en mayo de 2024. (EFE)
Los valencianos parecen vivir en un bucle de emociones colectivas negativas desde la tragedia del 29 de octubre de 2024. El temor a que la dana que provocó 229 muertos pueda volver a repetirse está instalado socialmente, fruto del trauma derivado de la riada otoñal del año pasado. En primavera, otras fuertes lluvias dispararon las alarmas y, cuando apenas acaba septiembre y se encara el mes del primer aniversario de la barrancada, una nueva alerta roja por tormentas ha vuelto a aflorar la psicosis, y con ella la batalla política que se ha instalado en la agenda mediática e institucional valenciana, como un bucle que va y viene, como las previsiones de Aemet en cada cambio de estación.
La oposición al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, no saca del argumentario la exigencia permanente de responsabilidades al barón popular. Es el principal foco de la crítica de los socialistas, a los que lidera la ministra de Ciencia, Diana Morant, y de Compromís. De ahí que la posibilidad de que pueda repetir como candidato en las próximas elecciones autonómicas sea percibida como un error no forzado por parte del PP de Alberto Núñez Feijóo si finalmente se consuma. Mazón ya está esgrimiendo la existencia de sondeos internos que garantizarían una nueva mayoría con el apoyo de Vox.
Tal como publicó este lunes El Confidencial, el entorno del president asegura manejar trabajos demoscópicos que asegurarían de nuevo el poder autonómico, no tanto por la recuperación de apoyos en torno al PP, que perdería entre cuatro o cinco escaños con respecto a 2023, como por el hecho de que Vox recoge esa fuga de votos sin que el bloque de las derechas pierda la absoluta. Génova tiene todavía que tomar una decisión que, si no hay adelanto, puede demorar hasta el otoño de 2026. Pero tanto en las filas del PSPV-PSOE como en las de Compromís se interpreta que si Mazón encabeza la papeleta popular y las elecciones se plantean en un plebiscito sobre su figura, se incrementan sus posibilidades de recuperar la Generalitat.
"Una cosa es votar a la marca PP y otra a alguien que, según reflejan muchos estudios, tiene un 80% de reprobación. Yo creo que Feijóo no le dejará presentarse, pero si lo hace sufrirán una fuerte desmovilización propia. Si tienen que moverse por Mazón, lo veo difícil", afirma un integrante de la cocina electoral de Compromís. La opinión es similar en las filas de los socialistas. "Es lo que más nos conviene porque el rechazo por el desgaste reputacional es muy grande y creemos que lo que ha pasado no lo levanta nadie. Es el que más nos moviliza y puede mover también a los indecisos cuanto más se acerque el momento de las urnas", señala un integrante de peso en la dirección del PSPV.
Los dos coinciden en que la demoscopia refleja un incremento de apoyos a Vox, formación que se beneficia del malestar general, pese a su protagonismo más que discreto en la vida pública valenciana desde que abandonó el Consell autonómico y se fracturó en la ciudad de Valencia. Los populares creen que el hecho de que no se esté detectando una trasferencia entre bloques, o que incluso el bloque de las derechas refleje mayor respaldo, es señal de que el mayor desgaste por la gestión de la dana, de cuyos errores hacen también responsable al Gobierno de Pedro Sánchez, se ha superado o no revierte en un vuelco electoral.
Sea como sea, la gestión de la emergencia está marcando el inicio de curso este otoño en la Comunidad Valenciana. Mazón ha tratado de introducir nuevos asuntos en la agenda, especialmente aquellos en los que compite con Vox o movilizan al electorado más a la derecha, como la cuestión lingüística. Pero la oposición aprieta con el rol de la Generalitat el día de la tragedia y el papel del barón popular, que no se incorporó a la reunión del Cecopi hasta las 20:28 horas del 29 de octubre tras su larga comida en El Ventorro con la comunicadora Maribel Vilaplana.
Tanto socialistas como Compromís resaltaron el domingo y el lunes el hecho de que Emergencias remitiese un mensaje Es-Alert al conjunto de la población en la provincia de Valencia y en Castellón coincidiendo con la alerta roja de Aemet por lluvias como el ejemplo de lo que se debería haber hecho el día de la tragedia. También han reprochado a Mazón que no regresase el domingo de Murcia, adonde había acudido para participar junto con Feijóo en un acto de barones del PP, para atender la emergencia.
Por contra, los populares insisten en descargar sobre el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, deficiencias a la hora de avisar sobre la crecida del barranco del Poyo, el más mortal del 29-O. La exconsellera de Justicia, Salomé Pradas, ha remitido un recurso a la jueza de la dana, Nuria Ruiz, en el que pide el sobreseimiento de la causa por homicidio imprudente contra ella porque, a su juicio, la declaración de Polo evidencia que no hubo negligencia por su parte.
Los valencianos parecen vivir en un bucle de emociones colectivas negativas desde la tragedia del 29 de octubre de 2024. El temor a que la dana que provocó 229 muertos pueda volver a repetirse está instalado socialmente, fruto del trauma derivado de la riada otoñal del año pasado. En primavera, otras fuertes lluvias dispararon las alarmas y, cuando apenas acaba septiembre y se encara el mes del primer aniversario de la barrancada, una nueva alerta roja por tormentas ha vuelto a aflorar la psicosis, y con ella la batalla política que se ha instalado en la agenda mediática e institucional valenciana, como un bucle que va y viene, como las previsiones de Aemet en cada cambio de estación.