Miles de valencianos salen otra vez a la calle para pedir la dimisión de Mazón por la DANA
Una nueva marcha masiva con cerca de 100.000 personas pone otra vez el foco sobre el presidente de la Generalitat y reclama al Gobierno de Pedro Sánchez la llegada rápida de ayudas para los afectados
Nueva manifestación contra Mazón en Valencia. (Rober Solsona/Europa Press)
Decenas de miles de personas han vuelto a salir este sábado a las calles de Valencia para denunciar que, un mes después de la DANA del 29 de octubre, los afectados siguen sin tener cubiertas sus necesidades básicas y para volver a exigir la renuncia de Carlos Mazón. La marcha ha sido algo menos multitudinaria que la del pasado 9 de noviembre, donde las cifras oficiales elevaron la asistencia en 130.000 personas, pero igualmente masiva para una ciudad de menos de 800.000 habitantes. Cerca de cien mil personas, según la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, corearon lemas exigiendo la dimisión del barón popular, al que se hace responsable del retraso en las alertas a la población. En la lectura del manifiesto, al final del recorrido, se reclamó también al Ejecutivo de Pedro Sánchez un reparto rápido y eficaz de las ayudas públicas para los miles de afectados en los municipios castigados por la riada.
Organizada una vez más por colectivos de izquierda nacionalista, pero con perfiles de todo color político entre los asistentes, los manifestantes partieron de la Plaza del Ayuntamiento en dirección a la Plaza de la Virgen, a escasos cincuenta metros del Palau en el que el president alicantino tiene su despacho y donde se reúne periódicamente su Consell. En este enclave se ha leído el manifiesto pactado por los organizadores y se han nombrado, uno a uno, el número de víctimas de cada pueblo, hasta las 222 registradas oficialmente. Hay otras cuatro personas todavía desaparecidas. A las 20:11 se ha hecho sonar la alarma de emergencias que llegó al teléfono de la población de la provincia de Valencia, recuerdan, cuando "el agua les llegaba al cuello" y se estaban produciendo rescates.
"Mazón dinava i el poble s'ofegava" (Mazón comía y el pueblo se ahogaba), coreaban los asistentes en referencia al largo almuerzo de barón popular con la periodista Maribel Vilaplana, tras el cual llegó pasadas las siete de la tarde a la reunión el Cecopi, el órgano de gestión de la emergencia, que no fue convocado por la ya cesada consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, hasta la cinco de la tarde. A esa hora ya había fallecidos en las inundaciones de las poblaciones del interior y el agua comenzaba a bajar como tsunami mortal por cauces y barrancos hacia las poblaciones de L'Horta Sud y la Ribera Alta. Las personas que han leído el manifiesto, algunas de ellas afectadas de Alfafar o Catarroja, han reclamado la apertura de "procedimientos judiciales por las consecuencias evitables de la catástrofe". "No nos avisaron", insistían.
La delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana impidió en esta ocasión que la manifestación culminase a las puertas del edificio de origen gótico, donde hace tres sábados terminaron produciéndose pintadas y lanzamiento de barro sobre la fachada. Hasta el centro de Valencia han llegado columnas de vecinos de pueblos y barrios afectados, como el de La Torre o Benetússer. Esta vez, muchos manifestantes dejaron sus carteles y pancartas en la verja del pequeño jardín que separa el Palau de la Generalitat de la Plaza de la Virgen, con el acceso a la Plaza de Manises blindado por los antidisturbios. Aun así, un grupo de personas ha lanzado lodo sobre la estatua de un ángel y la columna que lo sostiene en el perímetro de ese pequeño parque.
Los organizadores exigen, tanto la dimisión de Mazón, como de su Consell, porque "está incapacitado moral y éticamente" para la reconstrucción". "La realidad es que, un mes después, nuestros pueblos y ciudades continúan destruidos. Este Gobierno está incapacitado moral y éticamente para hacer esa reconstrucción que venden", ha sostenido Anna Oliver, una de las coportavoces de las entidades sociales, en concreto presidenta de Acció Cultural, una organización soberanista minoritaria en Valencia pero que ha catalizado el malestar social existente con sus dos convocatorias.
Vista en altura de la manifestación. (Reuters/Eva Manez)
Oliver explicó que, tras la "multitudinaria e histórica" concentración del pasado 9 de noviembre, han vuelto a llamar a salir a las calles porque Mazón hizo una comparecencia en las Corts que, a su juicio, "fue de vergüenza". "No pidió disculpas, no dio ninguna explicación razonable de lo que había sucedido y solo vendió humo", reprochó. El manifiesto también reprochaba la "militarización" de la Generalitat tras el fichaje del teniente general retirado Francisco José Gan Pampols como vicepresidente para la Recuperación Económica y Social y la adjudicación de contratos de emergencia millonarios "a empresas vinculadas a casos de corrupción".
"No queremos que ellos dirijan la reconstrucción y el retorno a la normalidad de la gente que está abandonada en pueblos y ciudades", afirmaban.
Otra de las coportavoces, Alexandra Usó, lamentaba que, un mes después de la tragedia, los pueblos "continúan como si estuviéramos en el tercer mundo" y ha denunciado que "no han llegado las ayudas" mientras las personas "están sufriendo". Por ello, piden "que se depuren responsabilidades al gobierno de Mazón y al señor Mazón en concreto".
Mar Cardona, también coportavoz, ha denunciado la "militarización del gobierno civil" en el Consell y ha puesto en valor la "autoorganización" de la sociedad para movilizarse en manifestaciones como la de este sábado, así como con la solidaridad con municipios afectados.
"Dignidad, justicia y reparación"
"En honor a las 222 víctimas, a las cuatro personas que aún quedan desaparecidas, a los miles de personas que han perdido su puesto de trabajo y sus casas, el pueblo valenciano no parará hasta que tengamos dignidad, justicia y reparación", han aseverado las coportavoces.
Durante la marcha, se han podido escuchar cánticos como "Mazón, asesino", "El 'president' a Picassent" o "No són morts, són assassinats" (No son muertos, son asesinatos).
Hasta Valencia se han desplazado afectados y familiares de víctimas. (Reuters)
Asimismo, los manifestantes portan carteles en los que se pueden leer consignas como 'Mazón, dimissió' con lazo negro en señal de duelo y la foto de Mazón boca abajo; 'Mazón a la presó', 'Élite corrupta' o 'Que no salgan impunes. Pedimos que lo paguen en cárcel. Justicia', acompañado también de un lazo negro.
También han estado presentes carteles con los nombres de todos los municipios en los que se han hallado víctimas mortales y el número de personas fallecidas en cada localidad.
La manifestación la han encabezadouna trabajadora del 112, una docente, una empresaria damnificada de Algemesí, una vecina de Picassent afectada, un vecino de Albal, Josep Maria Tarazona -de Institut d'Estudis Comarcals-, un docente, un memorialista i professor a Catarroja y otra afectada.
Decenas de miles de personas han vuelto a salir este sábado a las calles de Valencia para denunciar que, un mes después de la DANA del 29 de octubre, los afectados siguen sin tener cubiertas sus necesidades básicas y para volver a exigir la renuncia de Carlos Mazón. La marcha ha sido algo menos multitudinaria que la del pasado 9 de noviembre, donde las cifras oficiales elevaron la asistencia en 130.000 personas, pero igualmente masiva para una ciudad de menos de 800.000 habitantes. Cerca de cien mil personas, según la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, corearon lemas exigiendo la dimisión del barón popular, al que se hace responsable del retraso en las alertas a la población. En la lectura del manifiesto, al final del recorrido, se reclamó también al Ejecutivo de Pedro Sánchez un reparto rápido y eficaz de las ayudas públicas para los miles de afectados en los municipios castigados por la riada.