¿Por qué tardaron tanto las alertas? La DANA más mortífera del siglo abre una zanja política
Protección Civil recomendó no hacer desplazamientos cuando el agua ya anegaba el entorno de Valencia. La oposición reprocha a Mazón su decisión de no implementar la Unidad Valenciana de Emergencias
Vehículos arrastrados por el agua en Picanya. (EFE/Biel Aliño)
¿Funcionaron bien las señales de alerta? ¿Fue eficiente la coordinación de emergencias entre las distintas administraciones y cuerpos, tuteladas sobre el papel por la Agencia de Emergencias de la Generalitat valenciana? Las preguntas sobre la capacidad de respuesta del gobierno autonómico ante el trágico desastre natural que se ha cobrado un centenar de muertos provocado por la gota fría que ha asolado el sur metropolitano y el interior de Valencia comenzaron a circular la misma noche del martes. A las 20.11 horas, decenas de miles de personas geolocalizadas en la provincia recibieron en sus teléfonos móviles una señal de alerta junto con un estridente sonido. En el mensaje, Protección Civil instaba a los ciudadanos a evitar "los desplazamientos" en la provincia de Valencia como "medida preventiva".
¿Llegó a tiempo el aviso? Numerosos afectados han expresado quejas en sus testimonios y la oposición al Consell, ahora encabezado por el popular Carlos Mazón, se prepara para exigir explicaciones una vez se determinen los daños y la sociedad asuma el alcance de la tragedia humana y material. "Hoy no es el día. Y ahora todos los esfuerzos tienen que estar en evitar males mayores. Pero después habrá que saber el porqué de la falta de previsión o que no se haya enviado la alerta a móvileshasta las 20h, provocando desplazamientos y que la gente no estuviera a salvo", avisaba el portavoz socialista en Valencia, Borja Sanjuán.
Génova salió ayer a defender la gestión del barón valenciano, señalando que los canales tradicionales de comunicación de la Generalitat y sus servicios de emergencias sí habían acompasado sus alertas con las de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la Confederación Hidrográfica del Júcar. Los populares valencianos se defienden: "Se envió un mensaje por la tarde a las 20 horas, pero no como inicio de la alerta, sino únicamente como un único elemento de comunicación más y fue cuando lo recomendaron las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios de emergencia".
"Los servicios de emergencias se han coordinado según las variaciones de la emergencia emitidas por la AEMET y se ha ido evolucionando según sus alertas e indicaciones. Los procedimientos de aviso a la población están regulados y se ha seguido el protocolo vigente", aseguraba Mazón a través de su cuenta de X, con un vídeo con declaraciones en el mismo sentido del responsable del operativo, el jefe del Consorcio de Bomberos de Valencia, José Miguel Basset. "Es un protocolo previamente establecido y que coordina la Dirección General de Protección Civil del Gobierno de España", añadió Mazón en su comparecencia, trasladando la responsabilidad al Gobierno. El Ministerio del Interior lanzó un comunicado recordando que los organismos de detección de riesgos naturales mandan sus avisos a los responsables autonómicos de Protección Civil, y que son estas autoridades territoriales las que tienen la competencia de activar las alertas.
En lo que se refiere a la coordinación y sistema de comunicaciones, el martes por la noche fue la primera vez en su historia que Emergencias hacía uso del mecanismo telefónico de alerta personalizada en la Comunidad Valenciana. Hace un año, con motivo de los avisos por tormentas, la Comunidad de Madrid lanzó también esa alerta masiva, pidiendo a los receptores que se mantuviesen en sus domicilios y evitasen los desplazamientos. La duda es si el aviso llegó a tiempo en el caso valenciano. Son muchos los testimonios que coinciden en señalar que, cuando el móvil sonó, el agua anegaba e inundaba ya los municipios afectados y los polígonos industriales en los que todavía se hacían turnos de trabajo.
La nota de Emergencias a las 17:30 horas con los avisos de desbordamientos de la Confederación del Júcar.
"No sabíamos que venía una riada. Cuando recibimos el mensaje de alerta, pusimos el pie en el suelo y ya estábamos inundados", explica un afectado, que tuvo que abandonar su coche en uno de los accesos a la V-31, la conocida como Pista de Silla, y pasó la noche en el puente de Sedaví, junto con tres centenares de personas.
Mazón compareció a las 13 horas del martes en el Palau para dar parte del temporal, augurando que sobre las 18 horas de la tarde iba a disminuir la "intensidad" de las lluvias. No iba mal encaminado en cuanto al reparto de horas en las precipitaciones. Pero ese mensaje pudo contribuir a la confusión. El problema es que la enorme tromba caída entre su comparecencia y la alerta masiva, con registros de más de 300 litros por metro cuadrado, había fraguado un monstruo en forma de torrentes y avenidas que desbordaron los cauces de los ríos y los barrancos hasta su llegada al mar. En algunos lugares no llovía o apenas caían unas gotas del cielo cuando el torrente arrasó.
Día de rescates, evaluación de daños y abrazos de alivio
¿Tenía información suficiente el Centro de Coordinación de Emergencias para haber anticipado ese aviso personalizado y, al menos, haber amortiguado el número de afectados atrapados en las carreteras? La propia Agència de Seguretat y Emergències, dependiente de la Generalitat, lanzó a las 17.30 horas un primer aviso, no a los teléfonos móviles, sino por sus canales tradicionales, en el que informaba de que había recibido de la Confederación Hidrográfica del Júcar una alerta de aumento del caudal del río Magro, que acababa de desbordarse en Utiel, y que podría alcanzar los 1.000 metros cúbicos por segundo aguas abajo del embalse de Forata. Este pantano, a mitad de camino entre Utiel y Valencia, estaba completamente superado en su capacidad (37 hectómetros cúbicos) a las 19.15 horas. En apenas tres horas había multiplicado casi por seis el volumen de agua embalsada y vomitaba millones de litros por sus compuertas.
"Este caudal implica que se pueden producir desbordamientos generalizados en las zonas próximas al río", señalaba la nota informativa. "Se aconseja el alejamiento de la población de las zonas próximas al río", añadía la nota de las 17:30 horas. La afectación resultó ser muy superior. Municipios muy poblados han visto cómo sus calles se convertían en ríos a muchos metros del cauce.
¿Podría preverse incluso con mayor antelación la descomunal descarga de agua y sus efectos devastadores? Es complejo hacer análisis a posteriori. Pero la Agencia Española de Meteorología (AEMET) venía anticipando desde hace varios días la alta probabilidad de un temporal de alta intensidad por la "evolución de la DANA como borrasca fría". "En el Mediterráneo se establecerá un viento de levante que se intensificará el martes, favoreciendo la llegada de gran cantidad de humedad al este peninsular. Se esperan chubascos muy fuertes sin poder descartar, a día de hoy, que alcancen localmente intensidad torrencial, además de ser persistentes e ir acompañados de rachas de viento muy fuertes", señala el aviso especial de fenómenos adversos que la Agencia emitió el pasado domingo a las 13.50 horas.
No obstante, un portavoz de la AEMET reconocía anoche que las previsiones en la zona de Utiel y Chiva se quedaron cortas. Se preveían unos 180 litros por metro cuadrado y cayeron cerca de 500, señalaba este técnico en declaraciones a RTVE. Eso enorme caudal fue el que después bajó hacia el litoral, arrasando e inundando a su paso.
Primera alerta de nivel rojo
Tras lanzar una primera alerta de nivel rojo (fenómenos meteorológicos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto) el lunes por la noche a las 22.48 horas en algunas zonas de la Comunidad Valenciana, la AEMET rebajó la alarma a naranja a las 6:36 horas del martes. Duró poco. A las 7:31 horas regresó al color rojo para el litoral, que hacía extensible a las 9:41 horas a toda la provincia de Valencia. Todavía faltaban algunas horas para que llegasen los torrentes de agua, con los primeros desbordamientos en Utiel. Más todavía se demoró el mensaje de Protección Civil a la población. Casi once horas habían pasado hasta la vibración de los móviles a las 20.11. Para muchos, era demasiado tarde.
Capacidad de respuesta
La DANA va a poner también a prueba la capacidad de respuesta de la Administración autonómica en las labores de rescate y ayuda a los afectados, tarea en la que están colaborando un millar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y medios estatales, a los que la Generalitat no reclamó ayuda hasta las 20:30 horas del martes. Autonomías vecinas han ofrecido recursos. Mazón ha manifestado insistentemente en sus comparecencias públicas que no hay un problema de "capacidad" en medios y efectivos, sino de dificultad de acceso a determinadas zonas devastadas por el agua. El dispositivo está liderado por el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, aunque en él participan también bomberos forestales adscritos a la mercantil autonómica SGISE, con los que el Ejecutivo del Partido Popular ha mantenido tensiones laborales.
Uno de los proyectos del anterior ejecutivo presidido por el socialista Ximo Puig era crear una Unidad Valenciana de Emergencias (UVE), cuerpo especializado similar a la UME en el que planeaba integrar y estabilizar a los bomberos forestales, pese a las dudas de otras entidades provinciales de emergencias sobre el proceso de integración. El modelo es similar al que ha puesto en marcha el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, con la creación de la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias (Asema).
Las redes sociales son el refugio y la salida de mucha gente atrapada
Sin embargo, apenas alcanzar el poder en mayo de 2023, Mazóndecidió descartar la creación de esta unidad de intervención rápida —que nunca llegó a crearse por parte de la anterior administración— y cuestionó la legalidad de la contratación de ese personal, arguyendo informes de la Abogacía que advertían de la ausencia de crédito y autorización para ensanchar las plantillas. De "chiringuito" llegó el barón del PP a calificar a "esta nueva UME", dentro de su estrategia de adelgazamiento del sector público empresarial.
¿Funcionaron bien las señales de alerta? ¿Fue eficiente la coordinación de emergencias entre las distintas administraciones y cuerpos, tuteladas sobre el papel por la Agencia de Emergencias de la Generalitat valenciana? Las preguntas sobre la capacidad de respuesta del gobierno autonómico ante el trágico desastre natural que se ha cobrado un centenar de muertos provocado por la gota fría que ha asolado el sur metropolitano y el interior de Valencia comenzaron a circular la misma noche del martes. A las 20.11 horas, decenas de miles de personas geolocalizadas en la provincia recibieron en sus teléfonos móviles una señal de alerta junto con un estridente sonido. En el mensaje, Protección Civil instaba a los ciudadanos a evitar "los desplazamientos" en la provincia de Valencia como "medida preventiva".