El 'mini CIS' valenciano avala la gestión del covid del Botànic pero lo suspende en economía
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BARÓMETRO DE 2021

El 'mini CIS' valenciano avala la gestión del covid del Botànic pero lo suspende en economía

El barómetro de 2021 refleja una visión menos negativa de la política autonómica que en España, sitúa a los valencianos en el centro izquierda e insinúa una mayor fidelidad en los votantes socialistas

Foto: Ana Barceló, Ximo Puig y Ana Berenguer. (EFE/Manuel Bruque)
Ana Barceló, Ximo Puig y Ana Berenguer. (EFE/Manuel Bruque)

Mayoritariamente autonomista, de centro-izquierda y moderadamente orgulloso de la reacción colectiva ante el gigantesco reto que ha supuesto la batalla contra la pandemia del coronavirus. Ese es el perfil medio del valenciano que retrata el barómetro de 2021 encargado por la Generalitat a la empresa GfK con el fin de trazar un diagnóstico de opinión pública sobre temas de actualidad en la Comunidad Valenciana. Se trata de un 'mini CIS' autonómico, porque pese a tratarse de un trabajo de campo importante de 4.000 encuestas presenciales por toda la comunidad, no incluye frecuencia de preguntas de intención de voto ni estimación electoral autonómica o de municipales, al contrario de lo que ocurre en otros territorios como Andalucía, Cataluña o Euskadi. Se trata de una decisión premeditada del Consell que preside Ximo Puig.

El trabajo demoscópico (pinche para leerlo) refleja un respaldo mayoritario a la gestión de la pandemia desplegada por la Administración valenciana, con especial incidencia en la vacunación, que recibe la mejor nota con una tasa de aceptación del 62,7 sobre 100 y la gestión de las recomendaciones sanitarias (52,65). Ha sido una tendencia general en España que los gobierno autonómicos han salido mucho mejor parados en valoración pandémica que el Gobierno central. Así lo confirma para el caso valenciano el trabajo presentado este jueves por Ana Berenguer, directora general de Análisis y Políticas Públicas de la Generalitat. El coste del encargo ha ascendido a 86.733 euros.

La atención sanitaria (hospitales, centros de primaria, consultorios) sale airosa con un 48% de calificación de bien o muy bien, frente al 27,4% de regular, 14,7% de mal o 7,9% de muy mal. La sanidad es, junto al desempleo y la economía, uno de los tres problemas más importantes que los encuestados señalan en sus respuestas espontáneas.

Foto: El presidente del Gobierno andaluz, Juanma Moreno. (EFE)

En la gestión de los consecuencias económicas de la pandemia es donde el barómetro da un tirón de orejas al Consell del Botànic. La reactivación y dinamización de la economía autonómica recibe un saldo negativo del -7,3%, al igual que la percepción ciudadana sobre la coordinación con las Administraciones Locales y la nacional (-7,4%). La búsqueda de diálogo social y el consenso político tampoco pasan el corte, con una nota negativa de -9,7.

Esta última serie de respuestas casas con la imagen mayoritariamente negativa que los valencianos tienen de la situación política y económica. Sin embargo, el alcance de esa percepción varía cuando se pregunta por España en su conjunto o por la autonomía valenciana. El ámbito nacional recibe mucha peor nota (mal o muy mal) que el regional en lo político (77,8 vs. 55,9) y en lo económico (79,2 vs. 60,6). También es menos pesimista la percepción sobre la evolución futura en ambos campos cuando la pregunta es referida en concreto a la Comunidad Valenciana.

Foto: Hospitales de campaña, junto al Hospital La Fe de Valencia. (EFE)

En el ámbito de los partidos políticos, el trabajo de campo no entra en el terreno de preguntas a los encuestados sobre preferencias electorales o estimaciones de voto. Sin embargo, en la frecuencia de preguntas sí hay alguna que los analistas de la Generalitat emplean para identificar inquietudes sobre diversos temas que permite anticipar tendencias. Por ejemplo, cuando se pregunta a los encuestados qué partido político está más cerca de sus propias ideas, el 22,2% contesta que el PSOE, casi nueve puntos por encima del Partido Popular. Compromís recibe un 7,5%, Unidas Podemos un 5,3%, Vox un 5,1% y Ciudadanos un 2,4%. Esta suerte de sondeo lo gana la desafección, porque el 30% responde que ninguna formación le es afín.

Pero si se combinan estos resultados con la pregunta de recuerdo de voto, no es difícil extraer dos posibles conclusiones: o que la muestra tiene un sesgo en favor de los socialistas o que el PSOE conserva en la Comunidad Valenciana mucha más fidelidad entre sus votantes que el resto de formaciones. De hecho, esta formación 'gana' en recuerdo de voto con un 23,7%, a 10 puntos del PP (13,7%). Compromís recibe un recuerdo del 9,7%, Unidas Podemos-EU del 6,8%, Vox del 4,5% y Ciudadanos del 4,5%. Los socialistas, que casi la clavan, y los morados son las únicas formaciones cuyo recuerdo se acerca al resultado de las autonómicas de 2019.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE) Opinión

Esta tendencia casa con la media general de autoubicación ideológica de los encuestados, que se sitúa en el 4,7 (centro izquierda), si el 1 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha. El PSPV-PSOE (con un 3,6) es el partido que más se acerca a esa media, aunque escorado a la izquierda. Los valencianos, según el trabajo de GfK, ubican al PP bastante a la derecha, en el 7,7. A Vox prácticamente en la extrema derecha (9,2), a Ciudadanos en el centro derecha (6,3) y a Unides Podem cerca de la extrema izquierda (2). Compromís recibe una ubicación bastante parecida a la de los socialistas en el flanco de la izquierda, con un 3,4.

Contrarios a los recortes

En materia identitaria y modelo territorial, el 44,9% de los encuestados se muestran partidarios de un Estado con comunidades autónomas como en la actualidad, frente al 29,2% que defiende un modelo sin autonomías o con menos descentralización. El trabajo compara estos porcentajes con trabajos del CIS de 2015 y 2019 para concluir que hay "una reducción de los partidarios de formas más extremas respecto de la organización territorial del Estado y un incremento del apoyo a formas más moderadas".

En cuanto a los deberes que los valencianos ponen a la Administración pública, la clasificación la lidera el de reducir trámites administrativos, seguido de mejorar la trasparencia y la eficiencia del dinero público. La posibilidad de reducir el gasto público en servicios públicos recibe un rechazo generalizado del 88,4%. Los porcentajes contrarios a los recortes son apabullantes cuando se trata de sanidad (99,1%), educación (98,3%), políticas contra el desempleo (95,9%), servicios sociales (95,3%) o investigación científica (95,3%).

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