El temor a que la mesa con Cataluña duerma la financiación calienta la cita Moreno-Puig
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CUMBRE EN SEVILLA

El temor a que la mesa con Cataluña duerma la financiación calienta la cita Moreno-Puig

Los barones aprietan para que la negociación con Aragonès no condicione el calendario. El Gobierno sostiene que en noviembre dará un primero paso con la propuesta de población ajustada

Foto: Ximo Puig y Juan Manuel Moreno, en Barcelona. (GVA)
Ximo Puig y Juan Manuel Moreno, en Barcelona. (GVA)

Dos barones. Uno socialista, otro popular. Un escenario, el Palacio de San Telmo en Sevilla. Y un objetivo, conminar al Gobierno que preside Pedro Sánchez (PSOE) y al Partido Popular de Pablo Casado para que pacten la reforma de la financiación autonómica y pongan fin a los desequilibrios del sistema, con Andalucía y la Comunidad Valenciana como dos de los territorios más perjudicados, junto a Murcia. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, recibe este martes a su homólogo valenciano, Ximo Puig, en el que será el primer encuentro bilateral entre ambos mandatarios. Y entre los miedos, que la mesa con Cataluña arrincone sus reivindicaciones.

La cita viene trabajándose desde hace meses y tiene muchos significados simbólicos, más allá de su motivación sobre el sistema de reparto de recursos. La foto conjunta lanzará un mensaje de transversalidad y diálogo entre políticos de dos partidos rivales en un contexto de fuerte polarización entre PSOE y PP, bloqueo en asuntos de Estado como la renovación del Consejo General del Poder Judicial y monocultivo en la agenda territorial con la mesa de diálogo con Cataluña.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno. (EFE)

Precisamente, la mesa catalana puede ser un elemento de distorsión en la celeridad con que se afronte la reforma de la financiación, cuyo modelo, aprobado en 2009, lleva caducado desde 2014. El Gobierno de Pedro Sánchez ha incluido la cuestión entre los contenidos de la negociación con el 'president' catalán, Pere Aragonès. Es el segundo punto en la relación de asuntos de lo que ha bautizado como 'Agenda para el reencuentro'. El dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya ya se mostró reacio, a preguntas de los periodistas en su reciente visita a Valencia, a participar en la negociación multilateral sobre la distribución de recursos entre territorios. Su proyecto es la independencia, o al menos un referéndum pactado, y la mesa bilateral, el instrumento para tratar de arrancarlo.

Pese a que ha enviado después de muchos ejercicios de ausencia a su 'conseller' de Economía, Jaume Giró, a las reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera, Aragonès se resiste a entrar en el juego multilateral. Y esto es precisamente lo que hace temer a los territorios que buscan avanzar hacia un nuevo modelo que el Gobierno tenga la tentación de 'dormir' esa reforma hasta encontrar un punto de encuentro con Cataluña. El propio presidente Sánchez es consciente, y así lo ha admitido, de que por ahora las políticas de distensión no dejan de ser gestos, imágenes, y que trabaja "sin prisa, sin pausa y sin plazos".

placeholder La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)

El presidente andaluz recibió a la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, un día antes de su encuentro con Puig y, aunque el tema central de la reunión era el reparto de fondos europeos, la financiación autonómica estuvo sobre la mesa. Calviño avisó de que en la reforma "tienen que participar todas las comunidades y no puede haber puntos de partida de confrontación entre territorios o entre partidos, ni victimismo". "Es un tema complejo del que no va a haber una solución milagrosa de la noche a la mañana", sostuvo la ministra, que ratificó el compromiso ya conocido de que haya un primer borrador para la discusión del modelo en noviembre. Moreno admitió también que es "un problema complejo", pero abogó por buscar fórmulas para las regiones peor financiadas.

Fuentes del equipo de Puig admiten que entre los objetivos de la reunión con Moreno está tratar de evitar que el calendario quede condicionado por la negociación general con Cataluña. Quieren que el reloj comience a correr en favor de la reforma, ya de por sí alambicada por la falta de consenso entre los dos grandes partidos y la resistencia de las autonomías más beneficiadas a retocar el 'statu quo'. De hecho, las recientes palabras de la vicepresidenta Calviño en Valencia hablando de una solución "en los próximos años" no cayeron bien en el territorio.

Foto: Ximo Puig y Juan Manuel Moreno, el viernes en Barcelona. (GVA)

La autonomía calcula en unos 1.500 millones de euros anuales el agujero fiscal que le provoca el desajuste del sistema y que cubre año tras año por la vía de aportación extraordinaria del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), lo que a su vez eleva su nivel de endeudamiento.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, comparecerá este miércoles en el Congreso a petición de Compromís para “explicar el cambio repentino del Gobierno sobre la reforma del sistema de financiación”. La solicitud, de los grupos plural y mixto, se produjo después de que el pasado mes de junio la ministra se reuniera con la plataforma valenciana Por una Financiación Justa. Tras aquel encuentro, Montero echó un jarro de agua fría sobre el cambio del modelo, y se mostró resignada exponiendo la idea de que la reforma no iba a ponerse en marcha en esta legislatura. Esa posición vulnera el acuerdo alcanzado con Compromís en el Congreso, que se plasmó en una moción que instaba al Gobierno a proponer un nuevo sistema antes de final de 2021.

Hacienda insiste en que en noviembre el Gobierno presentará su propuesta sobre el concepto de población ajustada

En realidad, apenas un día después de aquellas palabras que indignaron tanto en la Comunidad Valenciana como en Andalucía, los mayores impulsores de que se abra la reforma, Montero volvió a rectificar. Aseguró que en noviembre el Gobierno presentará un informe sobre una de las variables que más desajustes crean en el reparto de los fondos del Estado, la ponderación de la población ajustada. Fuentes del Ministerio de Hacienda avanzaron que, durante su comparecencia esta semana en el Congreso, Montero ratificará que ese texto se dará a conocer el próximo noviembre y que servirá para abrir de una vez la reforma de un sistema que lleva siete años esperando ser actualizado.

La ministra insistirá, según fuentes de su departamento, en que se necesita el concurso del PP en esta reforma para que salga adelante. La reforma de la ley de financiación necesita mayoría absoluta en el Congreso. El PNV, tradicionalmente, con un sistema de cupo financiero al margen del resto de autonomías, se mantiene al margen de cualquier negociación e incluso se abstiene o se ausenta de las votaciones cuando hay una reforma de la ley de financiación. Aritméticamente, sin los nacionalistas vascos no hay más salida que una mayoría de PSOE y PP, como la que pretenden abanderar los barones de Andalucía y Valencia. El voto de ERC deja de ser relevante, subrayan desde el Gobierno central, donde dejan claro que en ningún caso los nacionalistas catalanes van a tener la llave del futuro modelo.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, recibe al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

Cataluña lleva años exigiendo bilateralidad en las negociaciones con el Gobierno por una mejor financiación. Sin embargo, la reforma del modelo se aborda y ratifica en un órgano multilateral, el Consejo de Política Fiscal. La comunidad llevaba años sin participar en este foro junto al resto de comunidades, pero precisamente sí acudió a la última cita.

Voluntad de acuerdo PP-PSOE

Desde Hacienda, admiten que ven con buenos ojos que Andalucía y Valencia, con presidentes de PP y PSOE, impulsen la reforma del modelo, pero se aferran a que los populares deben tener verdadera voluntad de acuerdo. Además, matizan las quejas de la Junta, que ha hecho de la financiación una de sus banderas en su confrontación con el Gobierno de Sánchez. La ministra fue antes consejera andaluza del ramo, librando también una dura batalla contra el entonces Ejecutivo de Mariano Rajoy (PP) y denunciando la infrafinanciación de la comunidad. Logró forjar un frente común de todo el Parlamento regional, incluyendo a Moreno, entonces dirigente del PP-A en la oposición, que se enfrentó al Gobierno central pese a ser de su signo político. El ahora presidente se aferra precisamente a esa baza para tratar de poner en evidencia las contradicciones de Montero como consejera y como ministra.

Desde el ministerio, insisten en que los cálculos de Andalucía, que reclama una deuda por la infrafinanciación de la comunidad de 11.000 millones de euros desde 2009, no son aceptables, esgrimiendo que el Gobierno, incluyendo los años más duros de pandemia, “ha hecho un gran esfuerzo por mejorar la financiación de las comunidades”. En esa línea, defienden que la comunidad ha recibido 2.537 millones de euros de los 13.486 que se han añadido para compensar a las autonomías por la pandemia y que es también una de las más beneficiadas por condonar el Gobierno la liquidación negativa del último ejercicio por la pandemia. Valencia y Andalucía defendieron en la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera que los fondos covid beneficiasen aquellas regiones que salen más perjudicadas en el actual modelo, algo que la ministra aceptó y que contó con la oposición frontal del consejero de Hacienda de Madrid, Javier Fernández Lasquetty. El Gobierno subraya esto para insistir en que uno de los principales problemas “no es la falta de voluntad política del Gobierno, sino las contradicciones del PP”.

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