Camps maniobra para ser cartel a la alcaldía de Valencia e incomoda a la dirección del PP
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QUIERE VOLVER A PRIMERA LÍNEA

Camps maniobra para ser cartel a la alcaldía de Valencia e incomoda a la dirección del PP

El 'expresident' valenciano quiere volver a la primera línea. Moviliza a sus antiguas bases y comienza a trabajarse su imagen. En el partido advierten: "Sería hacer la campaña a la izquierda"

placeholder Foto: El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps. (EFE)
El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps. (EFE)

Lo dijo en 2018, cuando el Partido Popular se debatía internamente sobre cuál podría ser el mejor cartel para el Ayuntamiento de Valencia en las municipales, y lo ha vuelto a decir este fin de semana. El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps quiere volver a la primera línea política; y quiere hacerlo, además, encabezando la candidatura a la alcaldía de la tercera ciudad de España en volumen de población, un empeño que ha empezado a generar incomodidad en su partido.

Apartado de la vida pública desde que fue forzado a dimitir como jefe del Consell en julio de 2011, tras ser procesado por la causa de los trajes de Gürtel, Camps se refugió en el estatuto autonómico de expresidentes con una plaza de vocal en el Consell Jurídic Consultiu, a razón de 58.000 euros anuales, secretaria, chófer y coche oficial.

Foto: Arcadi Espada publica 'Un buen tío'. (EFE)

Desde aquí, lleva casi una década observando la sucesión de causas judiciales que han salpicado a miembros de su partido durante su etapa como jefe de los populares valencianos, procedimientos en muchos de los cuales él mismo ha figurado como investigado. En siete instrucciones ha resultado exonerado, pero todavía tiene pendiente una que puede sentarle de nuevo en el banquillo, la que se investiga en la Audiencia Nacional por los contratos menores de la Gürtel de Francisco Correa y Álvaro Pérez con la Generalitat.

Quizá convencido de que puede salir indemne de este último sumario, y con la clara intención de rehabilitar su imagen, Camps ha comenzado a multiplicar su presencia en un entorno nuevo para él pero fundamental para trabajar la imagen en la nueva política, el de las redes sociales. Abrió una cuenta de Twiter en diciembre en la que ya acumula un par de miles de seguidores y en la que repite dos mensajes de forma recurrente: la apelación a la reunificación de la derecha bajo las siglas del Partido Popular y la reivindicación de la figura de la fallecida Rita Barberá, exalcaldesa de Valencia, con la que él comenzó su carrera política como concejal de Tráfico en 1991.

Camps se estrenaba este fin de semana en Twitch con una entrevista organizada por la agencia de comunicación política y corporativa Martínez-March, creada apenas unos meses antes por Raquel Martínez y Pau March, dos jóvenes especializados en comunicación y 'marketing' político y empresarial radicados en Valencia.

En esa entrevista, el exdirigente del PP vuelve a insistir en su deseo de regresar a la vida pública, con especial énfasis en una posible candidatura al Ayuntamiento de Valencia, asunto en el que los entrevistadores entran tras repasar sus gustos deportivos y musicales, en una escenografía bien estudiada para darle pie:

"Tiene que decidirlo el PP, mi partido, eso es inexcusable e insoslayable. Estoy en plenas condiciones personales, con mucha ilusión y con mucha experiencia acumulada y un conocimiento creo que exhaustivo de la ciudad de Valencia. No me importaría en absoluto si tuviera la oportunidad dar el paso adelante y volver a la primera línea política y poner en marcha aquellos proyectos que creo que se quedaron encima de la mesa cuando el PP ya no estuvo al frente del Gobierno municipal", afirma sin ningún tapujo.

Foto: Rajoy, en el centro en un mitin en la plaza de toros de Valencia en 2008. Detrás, Álvaro Pérez. A la izquierda, Camps. (EFE) Opinión

Y de nuevo vuelve a reivindicar el legado de Barberá, que describe como "24 años de crecimiento constante, de inversiones, de promoción, de expectativas en la ciudad frenados en seco con la llegada del actual alcalde y el equipo de la alcaldía, que dejan bastante que desear en todos los sentidos".

La insistencia de Camps en tratar de ponerse en valor y hacerlo además con el indisimulado objetivo de postularse a la alcaldía de Valencia ha comenzado a incomodar en sectores del partido. En ámbitos de la dirección regional, se reconoce su capacidad de realizar aportaciones, pero se lanza un mensaje muy escéptico sobre sus posibilidades, no ya de regresar a la primera línea, sino de que esa vuelta pueda sumar más que restar a las siglas. "Tiene una visión política interesante y cosas buenas, pero en otras está completamente apartado de la realidad. Su tiempo ya pasó y cuando llegue el momento se le tendrá que hacer algún reconocimiento. Es como [José María] Aznar, que puede estar brillante en una entrevista, pero la sociedad de ahora no es la que ellos vivieron", señalan fuentes populares.

"No me importaría en absoluto si tuviera la oportunidad dar el paso adelante y volver a la primera línea política"

"No es un cartel apetecible. Por mucho que haya resultado absuelto o exonerado, muchas personas de su entorno han sido condenadas por corrupción", señala otro cuadro de la formación conservadora. "Sería hacerle la campaña a la izquierda", añaden las fuentes.

Estos mismos cuadros regionales creen que "el entorno" de Camps tampoco está sabiendo hacerle ver su realidad política. No es solo porque no parece que disponga de apoyos internos, sino que cada vez que se postula como cartel de las municipales torpedea en cierto modo la imagen de la actual portavoz del PP en el consistorio, María José Catalá.

Los populares se quedaron a un concejal de volcar la mayoría de izquierda que suman Joan Ribó (Compromís) y Sandra Gómez (PSPV) en las locales de 2019. Apenas 400 votos hubieran faltado para dar la vuelta al resultado y acceder a la alcaldía con respaldo de Ciudadanos y Vox. En eso está trabajando el equipo de Catalá actualmente, convencido de que el desgaste del actual equipo de gobierno municipal en esta segunda legislatura acerca el cambio político en la ciudad en 2023 si la hoy portavoz conservadora logra mantener un perfil moderado, alejado de estridencias.

La corriente Foro Populares 2020

Lo cierto es que tras el empeño de Camps hay no pocos antiguos cargos del partido que ahora han quedado descolgados de los menguados puestos de poder e influencia que conserva el Partido Popular de la Comunidad Valenciana desde que fue desalojado de una gran parte de las instituciones en 2015. La mayoría de estos cuadros campsistas se agrupa en una corriente autodenominada Foro Populares 2020, presidida por el exsenador y amigo personal de Camps Pedro Agramunt. "Son críticos con [la presidenta regional] Isabel Bonig en el ámbito de Comunidad Valenciana y consideran manifiestamente mejorable a Teo [Teodoro] García Egea como secretario general del PP", señala un antiguo alto cargo popular ahora desvinculado de la actividad diaria del partido.

Foto: El expresidente de la Diputación de Valencia, cuando fue detenido en la operación Alquería. (EFE)

En este foro se encuadran nombres como los de Mateo Castellá, Jesús Lecha, Enma Iranzo, Carlos González Cepeda, Mercedes Alonso, Vicent Aparici, Juan Vicente Pérez, Alfonso Novo, Isabel Artagoitia, Santiago Arévalo, Miguel Jarque o José Ramón Calpe.

Todavía es pronto para dilucidar cómo acabarán todos estos movimientos internos. La candidatura al Ayuntamiento de Valencia, en tanto que capital de provincia, es competencia de la dirección nacional de Pablo Casado, donde Camps no cuenta con muchos apoyos precisamente. El PP también tiene que celebrar su congreso regional el próximo otoño o en la primavera de 2022. Casi nadie apuesta por Camps e, incluso, hay quien ve en su animoso comportamiento solamente una forma de hacer ruido y generar un espacio para seguir teniendo voz en el partido. Incluso se ha especulado con un posible salto a Vox como candidato que quienes le conocen descartan por su compromiso con las siglas de PP. Un partido que tocó el cielo en la Comunidad Valenciana bajo su mandato, pero que a la vez cayó a los infiernos por la sucesión de escándalos que propiciaron sus años dorados. Una paradoja de la que Francisco Camps quiere desprenderse. Lo tiene difícil.

Lo dijo en 2018, cuando el Partido Popular se debatía internamente sobre cuál podría ser el mejor cartel para el Ayuntamiento de Valencia en las municipales, y lo ha vuelto a decir este fin de semana. El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps quiere volver a la primera línea política; y quiere hacerlo, además, encabezando la candidatura a la alcaldía de la tercera ciudad de España en volumen de población, un empeño que ha empezado a generar incomodidad en su partido.

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