El obispo de Alicante se vacunó el 8 de enero con dos directivos del complejo sacerdotal
  1. España
  2. Comunidad Valenciana
EN LA CASA SACERDOTAL

El obispo de Alicante se vacunó el 8 de enero con dos directivos del complejo sacerdotal

Jesús Murgui recibió la primera dosis de Pfizer en la Casa Sacerdotal de la diócesis, que alberga una planta-geriátrico para curas jubilados. Sanidad abre una investigación

placeholder Foto: Jesús Murgui, obispo de Orihuela-Alicante.
Jesús Murgui, obispo de Orihuela-Alicante.

El obispo de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui, recibió la primera dosis de la vacuna de Pzifer el pasado 8 de enero. Lo hizo en la residencia de la Casa Sacerdotal de Alicante, un edificio ubicado a escasos metros del palacio obispal que alberga habitaciones que sirven de hogar fijo o temporal para sacerdotes de la diócesis alicantina y que destina una planta específica para lo que denomina “sacerdotes asistidos”, ya jubilados. El inmueble cuenta con capilla, sala de reuniones, salón de actos, piscina exterior y aparcamiento para coches.

Murgui, de 74 años, se inoculó la solución inmunitaria contra el coronavirus junto al equipo directivo encargado de la gestión del inmueble, formado por los reverendos Alfonso González Díaz-Crespo y Joaquín Rodes Roca, según figura en los registros sanitarios de la Generalitat. El Confidencial se puso en contacto con los portavoces del Obispado de Orihuela-Alicante, que en un primer momento no dieron ninguna explicación sobre por qué el obispo recibió la dosis.

Posteriormente, el Obispado remitió un comunicado en el que admitió la vacunación del 8 de enero por su vinculacion "sanitaria" a la Casa Sacerdotal, cercana a su residencia en el Palacio Obispal, y aseguró haber sido "convocado" junto al resto de religiosos para inyectarse la solución de Pzifer.

El obispado justifica la vacuna por la vinculación "sanitaria" con la Casa Sacerdotal

"Desde que tomó posesión de la diócesis, en septiembre de 2012, D. Jesús ha heredado esta situación, de tal modo que su servicio médico es el común a todos los sacerdotes de la Casa Sacerdotal. Siempre que ha tenido lugar alguna campaña de vacunación en la que se ha convocado a los miembros de este centro, por ejemplo la vacunación anual de la gripe, el Sr. Obispo también ha sido convocado. Tras la vacunación, ante la sospecha de algún caso de coronavirus en dichas instalaciones, el Sr. Obispo fue convocado con todos los demás a hacerse una prueba PCR y ha estado confinado el tiempo que se ha señalado, como el resto de sacerdotes, siguiendo los protocolos sanitarios. El Sr. Obispo no ha buscado ningún trato de favor sanitario, sino que ha cumplido el protocolo prescrito, como en las demás situaciones sanitarias que ha vivido", sostiene el comunicado firmado por el vicario Vicente Martínez.

En la fecha en la que se produjo la vacunación de Murgui, la Conselleria de Sanidad estaba en fase de inmunización del primer grupo prioritario, solamente los residentes en centros de mayores y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en estos geriátricos. El 8 de enero, el departamento que dirige Ana Barceló apenas había contabilizado 15.965 dosis administradas de las 61.225 recibidas, el 26,1%.

El nombre de Murgui no está en la lista de 'irregulares', pero Sanidad abrirá una investigación

El pasado 25 de enero, el propio obispo anunció a través de un comunicado difundido en los medios de comunicación la detección de un brote de coronavirus en el Casa Sacerdotal que había alcanzado a 24 personas, entre curas y laicos, y que obligó al ingreso hospitalario de su antecesor en el puesto, el obispo emérito, Rafael Palmero, y otros cuatro religiosos. Según publicó el periódico ‘Información’, los contagiados habían sido vacunados el 17 de enero, nueve días después de la fecha registrada para la vacunación del obispo, y estaba previsto que recibieran la segunda dosis el pasado 29 de enero.

placeholder El complejo de la Casa Sacerdotal, junto al obispado de Alicante, que incluye residencia para sacerdotes, geriátrico, piscina o capilla.
El complejo de la Casa Sacerdotal, junto al obispado de Alicante, que incluye residencia para sacerdotes, geriátrico, piscina o capilla.

El brote obligó al aislamiento de 35 personas residentes en el edificio, pero Murgui no fue uno de ellos. De hecho, el obispo presidió en persona la eucaristía celebrada tres días después, el jueves 28 de enero, en el Santuario de la Santa Faz de Alicante con motivo del III Encuentro Diocesano del Mayor, como refleja la emisión de YouTube a través del canal local 12TV. En el arranque de su alocución, Murgui hizo una referencia especial “a los sacerdotes de la Casa Sacerdotal”, donde dijo que “tenemos algunos enfermos en estas circunstancias tan especiales”, entre los que citó a Rafael Palmero o al obispo emérito de Canarias, Francisco Cases, que vive retirado en el mismo edificio, en el que fue confinado tras recibir el alta hospitalaria.

Foto: El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull (c), preside una misa por las víctimas de la pandemia, el pasado julio. (EFE)

El caso de Murgui tiene muchas similitudes con el del obispo de Mallorca, Sebastián Taltavull, que se vacunó el 5 de enero en la Casa Sacerdotal de Sant Pere i Sant Bernat de Palma junto al grupo de religiosos de más edad que reside en el edificio. Taltavull tuvo que pedir perdón por "el malestar" generado por su vacunación fuera del protocolo, aunque el Obispado de Mallorca justificó su inmunización en que es "usuario activo" de los servicios del inmueble.

Como un residente más

La 'conselleria' valenciana de Sanidad anunció ayer la apertura de expedientes informativos a personal de la administración para investigar su responsabilidad en vacunaciones presuntamente irregulares de la 'consellera' a 62 personas en la Comunidad Valenciana. La responsable socialista detalló que su departamento había detectado 233 casos no reglados de inyección de dosis de la solución contra el coronavirus, aunque matizó que, tras una primera indagación, 171 de ellos estaban “justificados”. Según señalaron fuentes de la 'conselleria' a preguntas de El Confidencial, Murgui no figura en el listado de 'irregulares', lo que indicaría que fue incluido como un residente más del geriátrico por parte de los responsables del mismo. El departamento de Ana Barceló aseguró que abrirá una investigación para conocer los detalles de este caso.

Entre las personas a las que se ha abierto expediente están los empleados públicos que participaron en la vacunación de los alcaldes de El Verger, Ximo Coll, su esposa Carolina Vives, de Els Poblets, ambos del PSPV-PSOE; el ex fiscal jefe de Castellón, José Luis Cuesta; el alcalde de Villahermosa del Río, Luis Rubio (PP); el de Rafelbunyol, Fran López (PSPV); el de La Nucía y diputado provincial, Bernabé Cano (PP); el concejal de Sanidad de Orihuela, José Galiano (PP); el diputado provincial de Alicante Juan Antonio Roselló (PP), y el alcalde de Benlloc, Àngel Ribés (PSPV).

Barceló informó de que los vacunados de forma irregular recibirán la segunda dosis en un plazo de seis semanas, cuando hayan sido inmunizados los principales grupos de riesgo. Esa ha sido la recomendación del comité de bioética que asesora a la Conselleria de Sanidad.

Tras ofrecer esta información en rueda de prensa, Barceló ordenó la destitución de la directora de Salud Pública del departamento de València, Elvira Mensat, por haber justificado en un informe interno la vacunación del alcalde de Rafelbunyol por la ausencia de instrucciones sobre qué hacer con las vacunas llamadas “sobrantes”, las que quedan sueltas cuando se abren los viales de Pzifer (de cinco dosis ampliables a seis) y queda alguna dosis suelta una vez cubierto el objetivo prioritario. Según la 'consellera', no tenía conocimiento de este informe, difundido en ‘Valencia Plaza’ ni Mensat, que reside en la misma localidad que el alcalde se lo había remitido. El digital valenciano informó de que Mensat ya había presentado su renuncia cuando la 'consellera' pidió a la directora general de Salud Pública, Ofèlia Gimeno, que la destituyese.

Vacunación Coronavirus Noticias de Comunidad Valenciana