El testimonio de Luis Herrero y el arquitecto Joaquín Torres acerca a Zaplana al banquillo
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EL EXMINISTRO HACÍA LAS GESTIONES

El testimonio de Luis Herrero y el arquitecto Joaquín Torres acerca a Zaplana al banquillo

El periodista y el arquitecto de Cereceda certifican la participación el exministro en la operación de compra y venta de una casa a García Cereceda en la urbanización La Finca

Foto: Eduardo Zaplana a su llegada a la oficina de presentaciones del juzgado de guardia de Valencia. (EFE/ Manuel Bruque)
Eduardo Zaplana a su llegada a la oficina de presentaciones del juzgado de guardia de Valencia. (EFE/ Manuel Bruque)

Los testimonios del periodista Luis Herrero y el arquitecto Joaquín Torres en el marco del caso Erial han dejado al exministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, más cerca del banquillo y de la apertura del juicio oral porque apuntalan la tesis de la Fiscalía Anticorrupción. Los dos han testificado ante al Guardia Civil y, también ayer, ante la jueza que instruye la causa que investiga si el expresidente de la Generalitat valenciana manejó un patrimonio millonario oculto procedente de comisiones a través de cuentas en el extranjero y sociedades mercantiles interpuestas en paraísos fiscales en España.

La comparecencia de Herrero y Torres se produjo a petición de la acusación para que explicasen el papel que Zaplana jugó en una operación de compra de una casa con parcela y piscina en la lujosa urbanización La Finca de Pozuelo de Alarcón (Madrid) a través de la sociedad Costera del Glorio, con sede en Benidorm y administrada formalmente por Joaquín 'Pachano' Barceló, considerado por los investigadores como el testaferro del expolítico del Partido Popular. Esta mercantil adquirió en 2005 al grupo Procisa (Ubanizadora Somosaguas), del empresario fallecido Luis García Cereceda, la propiedad inmobiliaria por algo más de dos millones de euros, para lo que empleó fondos procedentes de cuentas de Barceló y también de otra sociedad denominada Medlevante, que a su vez estaba capitalizada con dinero de la luxemburguesa Imison Internacional. Esta sociedad fue constituida inicialmente por los Cotino en 2001 y traspasada posteriormente a los testaferros de Zaplana con el asesoramiento de Beatriz García Paesa, sobrina del que fue espía Francisco Paesa, según los investigadores.

Foto: Eduardo Zaplana está siendo investigado por blanqueo de capitales.

Un año antes de realizarse el traspaso de la vivienda de la Finca, en 2004, cuando Zaplana todavía ocupaba el Ministerio de Trabajo, llegaron a producirse reuniones en su despacho con García Cereceda y Luis Herrero, que admitió haber hecho de enlace entre ambos, pues ocupaba un puesto de consejero en Procisa y era amigo del político. El testimonio del periodista certifica el interés de Zaplana por adquirir el inmueble en la lujosa urbanización, aunque dijo desconocer si finalmente lo hizo. Quien dio continuidad al relato fue Joaquín Torres, que trabajaba como arquitecto para Cereceda y fue responsable del proyecto de reforma técnica del inmueble. Según fuentes judiciales, Torres reconoció haberse reunido con Barceló y haber recibido el encargo de comunicarse con Mitsouko Henríquez, la secretaria personal de Zaplana. No obstante, no le remitió a él ninguna factura, sino al grupo Procisa por indicación del propio Cereceda, según testificó.

El inmueble fue recomprado en 2007 por Urbanizadora Somosaguas por una cantidad mucho mayor. Cereceda pagó 4,3 millones de euros en una extraña operación de ida y vuelta que permitió a la trama apuntarse un pelotazo de tres millones de euros en apenas dos años. En sus informes, la Guardia Civil destaca ese pago de Somosaguas a Costera del Glorio porque supuso un enorme ingreso en su cifra de negocio el año de la venta, pues la sociedad administrada por Barceló no pasaba de facturar unos pocos miles de euros al año.

Foto: Parte de la trazabilidad del dinero de las comisiones investigadas por la UCO.

"Resulta llamativo que durante los cinco años posteriores al ingreso de Urbanizadora Somosaguas no se recojan nuevos ingresos en la mercantil Costera del Glorio, siendo los pagos declarados más significativos dedicados aparentemente a la adquisición de vehículos a motor, joyas y reformas", además de a "la compra de un inmueble sito en la calle Núñez de Balboa de Madrid". Los investigadores sostienen que el "verdadero beneficiario" del patrimonio de Costera era, por tanto, Eduardo Zaplana.

Más allá de los indicios documentales que maneja Anticorrupción, los testimonios de Luis Herrero y Joaquín Torres apuntalan la tesis de que el entramado de sociedades y movimientos económicos tenía como líder y principal beneficiario a Zaplana, que niega ser dueño de todos estos activos y tener nada que ver con ellos. El periodista y el arquitecto secundan implícitamente el relato de Fernando Belhot, el asesor financiero que señaló a Barceló como testafero y al expresidente de la Generalitat valenciana como verdadero propietario de fondos 'offshore', de los que Anticorrupción ha logrado ya recuperar más de seis millones de euros de cuentas en Suiza y otros cerca de tres millones del que fue su jefe de gabinete en Valencia, Juan Francisco García, también investigado. Las nuevas declaraciones refuerzan la calificación del fiscal y dejan a Zaplana más cerca del banquillo y la apertura del juicio oral.

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