LA REFORMA DEL EDIFICIO SE EMPANTANA

Valencia quiere ser Music City con su Palau municipal cerrado un año tras caerse el techo

El Ayuntamiento aún no ha adjudicado la reforma del histórico Palau de la Música un año después de derrumbarse una de sus cubiertas y ser clausurado por consejo de los bomberos

Foto: Vista del Palau de la Música de Valencia desde el jardín del Turia. (EFE)
Vista del Palau de la Música de Valencia desde el jardín del Turia. (EFE)

No es quizá tan conocido como el Palau de les Arts de Santiago Calatrava, pero la ciudad de Valencia tenía hasta el verano del año pasado gran parte de su programación musical concentrada en el Palau de la Música. El edificio, inaugurado en 1987 y en cuya construcción y ampliación participaron los arquitectos José María García de Paredes y Eduardo de Miguel, es la sede de la Orquesta Municipal de Valencia y de la Banda Municipal. En sus salas principales han actuado los principales artistas internacionales de clásica y músicas contemporáneas durante más de treinta años hasta que en julio del año pasado se desplomaron sobre el patio de butacas de la sala Joaquín Rodrigo ocho metros cuadrados de techo como consecuencia del agua condensada por la climatización.

No era la primera vez. En noviembre de 2018 había caído parte de la cubierta interior de la sala Iturbi por filtraciones de agua, y en abril de ese mismo año se desprendió parcialmente el 'trencadís' de la fachada. Llovía sobre mojado tras el cierre en 2015 de las salas de exposiciones temporales. Lo que vino después parecía inevitable: el servicio de bomberos señaló daños importantes en el edificio que comprometían su habitabilidad y el consistorio que dirige Joan Ribó decretó su cierre indefinido al público hasta su reforma.

Un año después de aquella clausura muy pocas cosas han cambiado. La programación fue parcialmente trasladada a otros auditorios de la ciudad, la Orquesta Municipal trabaja a medio gas, el Palau de la Música ha pasado generar de superávit a cerrar con casi medio millón de euros de pérdidas por el desplome de sus ingresos por venta de entradas y prestación de servicios y las puertas siguen cerradas porque no ha entrado todavía una sola máquina a trabajar en la rehabilitación. El Ayuntamiento aún no ha adjudicado el contrato de redacción del proyecto y dirección de obra licitado en diciembre de 2019 por procedimiento de urgencia con un presupuesto base de 394.000 euros. Los aspirantes son IDOM, Santatecla, Tomás Llavador, Typsa, y la UTE que componen Paredes Pedrosa Arquitectos y Valnu Servicios de Ingeniería. Se estima que el coste final de la obra podría superar los cinco millones de euros y que no estará acabada al menos hasta 2022.

Trabajos de rehabilitación de la fachada de 'trencadís' en el Palau de la Música de Valencia. (EFE)
Trabajos de rehabilitación de la fachada de 'trencadís' en el Palau de la Música de Valencia. (EFE)

La parsimonia con la que el equipo de gobierno municipal está encarando la reforma de un auditorio tan emblemático para la ciudad y uno de los contenedores culturales más reconocidos por su población contrasta con su último proyecto promocional de la capital valenciana: obtener la distinción por parte de la Unesco como Music City. Se trata de un reconocimiento que ya tienen urbes como Toronto, Melbourne, Liverpool, Austin o Nashville gracias a la implementación de ordenanzas públicas y acciones institucionales que promuevan el desarrollo de la música.

Para ello, el alcalde Joan Ribó ha creado la figura del comisionado del València Music City, un cargo remunerado con más de 66.000 euros, todavía por seleccionar, cuya misión será fomentar desde dentro del consistorio la coordinación de competencias y áreas municipales con efecto sobre la actividad musical "actuando como ventanilla única entre el Ayuntamiento, el sector musical y el público", señala la resolución de alcaldía de creación del puesto.

El mismo documento señala al Palau de la Música de Valencia como una de las referencias a poner en valor como "vehículo de transmisión imprescindible" y la iniciativa, cuando el auditorio sigue sin fecha de apertura y con las obras sin empezar, ha generado críticas en la oposición. “Un año después del accidente, a día de hoy aún no conocemos cuándo empezarán las obras de la reforma del Palau de la Música, lo que evidencia la apatía y la falta de impulso del gobierno de Compromís y PSPV para reabrir la institución cultural más importante de la ciudad”, lamentó la portavoz municipal del PP, María José Catalá.

Gloria Tello, presidenta del Palau de la Música y concejala de Recursos Culturales del Ayuntamiento de Valencia, justifica en la propia dinámica administrativa y la cuantía de la contratación el retraso en la ejecución de la reforma. Según señala en declaraciones a El Confidencial, el expediente tuvo que ejecutarse desde los servicios centrales del consistorio y no desde el propio organismo autónomo. La tramitación de los contratos depende de otra de las áreas de Compromís, la de Gestión de Recursos que dirige Luisa Notario. "Hubo un recurso del Colegio de Arquitectos (que fue desestimado) que retrasó dos o tres meses el procedimiento", añade Tello. Sobre el impacto de la clausura del Palau en la oferta cultural de la ciudad, Tello explicó que este martes el consejo de administración aprobará la programación de la temporada 2020-2021 "con el mismo número de conciertos previstos que al año pasado". La fórmula para poder mantener los recitales ha sido alcanzar acuerdos con Les Arts y con el Teatro Principal, que albergarán provisionalmente los espectáculos.

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