CONGRESO EN ALICANTE Y VALENCIA

Casado pone la autopista a Mazón, su delfín para relevar a Bonig en el PP valenciano

El PP aprueba celebrar los congresos provinciales para reforzar a Carlos Mazón en Alicante y situar un alcalde afín en Valencia. La decisión de asaltar la dirección regional está en manos del alicantino

Foto: Isabel Bonig (i), con Carlos Mazón a su izquierda, Luis Barcala y María José Catalá. (PPCV)
Isabel Bonig (i), con Carlos Mazón a su izquierda, Luis Barcala y María José Catalá. (PPCV)

El Partido Popular activó este lunes los mecanismos para renovar su órganos de dirección en las provincias de Alicante y Valencia y en Valencia ciudad, donde arrastraba años de gestoras y liderazgos provisionales. La junta directiva nacional aprobó la convocatoria de congresos de forma casi excepcional para estos territorios en lo que se ha interpretado como un claro gesto para afianzar la posición del que es considerado delfín del jefe del partido, Pablo Casado, y su secretario general, Teodoro García Egea, para asumir en el futuro el liderazgo regional de los conservadores en la Comunidad Valenciana, el actual presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón.

Mazón será ungido presidente del PP alicantino en una convención convocada para el 18 de julio, una semana después de las elecciones gallegas y vascas, y en la que es casi seguro que no contará con contestación interna. Se trata de un movimiento para entregarle el poder orgánico de una de las provincias con más militantes y en la que los populares tienen la única palanca de poder institucional en la Comunidad Valenciana, la corporación provincial. Con una excelente relación con García Egea, del que es amigo personal, y con el propio Casado, este político criado en la escuela zaplanista necesitaba asumir la referencia orgánica para tratar de reactivarla, pero también para no quedarse desnudo en un hipotético, aunque improbable, baile de mayorías en la diputación que preside, donde depende de dos escaños de Ciudadanos.

La celeridad en la convocatoria de los congresos, con el país todavía en fase de desescalada, revela las prisas de Mazón por elevar su perfil orgánico, quizás acuciado por el giro de Ciudadanos bajo el mando de Inés Arrimadas a la hora de buscar acuerdos tanto a izquierda como a derecha. Pero también porque está por ver cómo encajará el partido el resultado de los comicios en el País Vasco y una posible mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, y qué influencia tendrá esto en el liderazgo de Casado y su secretario general, padrinos de Mazón.

El alicantino solo necesitaba ese empujón para lo que será un congreso provincial sin oposición. Más complejo resultaba encajar las piezas en Valencia, donde no existe un consenso entre las distintas familias y, además, se ve con recelo el protagonismo y ascenso de Carlos Mazón. Tras un fin de semana intenso de llamadas y videoconferencias, finalmente se ha impuesto el cierre de filas en torno al candidato impuesto por Génova, Vicente Mompó, un casi desconocido alcalde de una población de 1.000 habitantes, Gavarda, considerado afín al diputado por Valencia y expresidente provincial Vicente Betoret.

Los movimientos de un sector del partido liderado por la también parlamentaria en el Congreso Belén Hoyo para promover al exvicepresidente del Consejo General del Poder Judicial y presidente de la Audiencia Provincial de Valencia en excedencia, Fernando de Rosa, fueron infructuosos. No era el candidato de García Egea y tampoco encontró el respaldo de la portavoz municipal en Valencia, María José Catalá, a la que Génova ha garantizado la elección como presidenta local en un congreso que se celebrará también el 10 de julio, el primero de todos.

Pese al bajo perfil de Mompó y la sospecha de que los congresos provinciales son el primer paso para allanar el camino para un posible asalto regional de Carlos Mazón, tampoco la actual presidenta del PP de la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig, ha mostrado resistencia. Cada día más débil internamente, su posición ha sido 'regalar la colina', por decirlo de algún modo, con la esperanza de ganar tiempo y no quemarse en una batalla contra el candidato de Génova que tenía perdida de antemano.

Otro factor que Casado tendrá que gestionar es no haber sido generoso con el grupo que le apoyó desde Valencia en su carrera de las primarias a la presidencia del PP. Betoret, por ejemplo, pese a haber virado hacia el casadismo, respaldó a María Dolores de Cospedal.

Teodoro García Egea y Pablo Casado. (EFE)
Teodoro García Egea y Pablo Casado. (EFE)

Con todo, Bonig, Hoyo, De Rosa, Catalá y Mompó se fotografiaron juntos el domingo para evidenciar el fin de las hostilidades. Mompó será elegido, casi seguro, presidente provincial del PP de Valencia y, a cambio, abrirá su ejecutiva a las distintas familias. Ese es el acuerdo. De hecho, De Rosa ya ha sido designado vicepresidente del comité organizador, que presidirá Elena Bastidas.

Pero en muchos sectores populares valencianos ha quedado grabada la herida de ver cómo por falta de acuerdo entre familias el partido no tendrá una referencia política provincial fuerte capaz para hablar de tú a tú a Mazón. Se repite así el esquema que en los años noventa encumbró a Eduardo Zaplana al control del PPCV, como paso previo a su asalto a la presidencia de la Generalitat en 1995. Con respaldo de José María Aznar, primero fue elegido presidente en Alicante. Después, aprovechó la ausencia de alternativas de peso en Valencia para descabalgar a Pedro Agramunt de la dirección regional con el aval de Génova.

Retirado de la primera línea tras salir muy tocado de su 'affaire' en el Consejo de Europa, Agramunt está ahora en el grupo crítico con la operación de Mazón/Mompó junto a sectores cercanos al expresidente Francisco Camps, que podrían canalizar su malestar a través de la candidatura de Juanvi Pérez. Este exdiputado ya ha manifestado a García Egea su intención de presentar alternativa.

El congreso regional está previsto para 2021 y Bonig ha expresado su deseo de repetir al frente de la presidencia regional y disfrutar de una nueva oportunidad electoral en las autonómicas de 2023. Carlos Mazón niega en público tener aspiraciones autonómicas y la intención de moverle la silla a Bonig. Su entorno insiste en que es pronto para saber cuál será el escenario de 2023. Los sondeos de Génova reflejan que el PP está hoy cuatro puntos por debajo de la media en la Comunidad Valenciana. Pero Pablo Casado ya le ha puesto la autopista. De él depende cruzarla o no.

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