CLAVÓ EL RESULTADO DE LAS GENERALES EN ABRIL

Alfara (Valencia), el nuevo Ohio español que está harto de los políticos: "Que se aclaren"

Alcalde socialista, universidad religiosa como motor económico y naranjos abandonados. Los 3.300 habitantes del municipio clavaron en abril el resultado de España. Hoy se sienten decepcionados

Foto: En Alfara, las tablas con los espacios para carteles electorales están semivacías el lunes, con la campaña ya en marcha. (V.R.)
En Alfara, las tablas con los espacios para carteles electorales están semivacías el lunes, con la campaña ya en marcha. (V.R.)

España está llena de 'Ohios', pero el pasado mes de abril ningún municipio se acercó tanto al resultado conjunto de las elecciones generales como una pequeña localidad del área metropolitana de Valencia, Alfara del Patriarca. El manido mito de la región, ciudad o estado que sirve de barómetro del sentir general electoral de un país casi se clavó en la última cita electoral en las urnas de esta antigua población de poco más de 3.300 habitantes censados. La diferencia con el reparto de votos fue inferior al punto porcentual en los cinco partidos mayoritarios. La foto de Alfara fue prácticamente idéntica a la del conjunto de España: una altísima participación (81%), con una victoria del PSOE (28,22%), seguido del PP (17,47%), Ciudadanos muy cerca, Podemos en cuarta posición y Vox estrenándose con casi el 10%.

Hoy, cuando apenas restan cuatro días para que los habitantes de Alfara regresen a los colegios electorales, la percepción de ‘déjà vu’ y de hastío hacia la clase política rezuma cuando se interpela sobre cómo vive la repetición de las elecciones un pueblo que sirve de espejo sociológico para el resto del país. “Es una tomadura de pelo. La gente está desencantada. Igual deberían cambiar la ley para que esto no pase. Pero hay que ir a votar para que no ganen los que no quieres. Si no vas te dejas llevar”, afirma Ángeles haciendo algunos aspavientos tras terminar su clase de gimnasia en el Polideportivo Municipal el Paretó. Un grupo de jubiladas y amas de casa se detiene a charlar con el periodista y todas, al margen de su ideología, coinciden en criticar la incapacidad de llegar a acuerdos de los líderes políticos españoles.

"Tenemos políticos que parecen adolescentes. No se ponen de acuerdo en lo importante"

Hay otra cosa en la que coinciden: el rechazo a Vox, un partido que arrancó 197 votos en el pueblo en abril y que, según los sondeos podría ser el mayor beneficiado por la repetición de elecciones. “Eso es retroceder, es volver a Franco. Son unos radicales”, afirma Pura, una opinión compartida por Fina, pese a que parece situarse más a la derecha que sus compañeras.

Aún así será interesante analizar el domingo cuál será el resultado de la formación de extrema derecha en Alfara. Su alcalde, el socialista Llorenç Rodado, cree que repuntará. “Ahora tenemos dos condicionantes que no había en abril: Cataluña y la exhumación de Franco. El tema de Franco creo que alimenta a Vox, pero la parte de la izquierda también debería estar contenta con la exhumación. Aunque con el pasotismo tradicional de la izquierda, si nos quedamos como estamos ya será suficiente”, augura para el PSOE tanto en su pueblo como a nivel general.

En Alfara del Patriarca la campaña electoral es algo que ocurre en la televisión. En la calle no se deja ver. Los espacios reservados para la cartelería, junto al polideportivo y las vallas de algunas calles, están casi vacíos. Es lunes 4 de noviembre y solo Ciudadanos, Unidas Podemos, Compromís-Más País han pegado carteles. En el caso de la confluencia entre Íñigo Errejón y los valencianistas, llama la atención que es Mónica Oltra quien aparece en la fotografía como reclamo y no Joan Baldoví, el candidato por Valencia al Congreso de los Diputados. También puede verse algún cartel de Vox. Ni PSOE ni PP, los dos grandes, se han movilizado todavía.

“Ahora tenemos dos condicionantes que no había en abril: Cataluña y la exhumación de Franco. El tema de Franco creo que alimenta a Vox"

“Carteles, ¿para qué? Ya los conocemos”, dicen las amas de casa y jubiladas mientras pasean juntas por las calles rumbo cada una a su destino desde el polideportivo. “Nosotros empezaremos esta tarde. Venimos del puente de Todos los Santos”, dice el acalde sobre su partido. “Va a ser una campaña muy floja. Estoy convencido de que la mayoría votará lo mismo que en abril. No tienes que convencerlos demasiado”, añade.

La madre de Esther, una pensionista que cuida de su marido dependendiente tras haber cedido el testigo de la panadería a su hija, es de las que no tiene claro si regresará a las urnas. Se expresa en valenciano, como mucha gente en Alfara, y dice estar preocupada por los disturbios en Cataluña. Le inquieta la violencia de los últimos días. Esther reclama sentido común a los líderes políticos. “Que se aclaren”, dice. “No se aclaran. Tenemos políticos que parecen adolescentes. No se ponen de acuerdo en lo importante. Es como en cualquier familia: primero, el sueldo, el trabajo, y luego los caprichos”. Y vaticina: “No entiendo mucho de política, pero igual sale lo mismo”.

Ángeles, Pura, Leo, Luisa y Fina, vecinas de Alfara del Patriarca.
Ángeles, Pura, Leo, Luisa y Fina, vecinas de Alfara del Patriarca.

Un profesor de la Universidad Cardenal Herrera CEU-San Pablo entra en la panadería y pide siete cruasanes de mantequilla y una empanadilla. No es de Alfara, vota en otra población. “Investigais demasiado. Ya no hay incertidumbre; hay demasiadas encuestas”, reflexiona tras ofrecer un cruasán al periodista. Cuando abandona el establecimiento, se gira un instante y lanza un deseo más personal: “Sobre todo, que no se consolide la tercera fuerza”, en clara referencia a Vox, tercera ya en los sondeos.

Alfara no sería lo mismo sin el CEU-San Pablo. La institución privada docente, fundada por la Asociación Católica de Propagandistas, expandió aquí el campus universitario que tenía en la localidad vecina de Moncada. Casi 5.000 alumnos de las distintas disciplinas universitarias (desde comunicación a medicina, veterinaria o administración de empresas) ejercen de vecinos flotantes del pueblo. Muchos vienen de ciudades algo más alejadas y se instalan en pisos compartidos o residencias.

Hay ciertos paralelismos entre Alfara y el estado americano de Ohio más allá de ser barómetros del comportamiento electoral en sus respectivos países. La pequeña población valenciana tuvo su momento industrial. Aquí aguantaron hasta cuatro fábricas de ladrillos y una de las últimas factorías de Fosforera Española, que cerró definitivamente en la década de los años noventa del siglo pasado. El suelo de la cerillera fue reclasificado durante los años de bonanza inmobiliaria, pero terminó en los balances de bancos como el BBVA (Anida) o el Sabadell (Solvia). Ya urbanizados, los terrenos han sido aquiridos por Inmoglaciar, que planea poner en marcha hasta 250 pisos confiando en el tirón que tiene sobre el mercado del ladrillo la influencia del campus universitario.

“Creo que esta vez se pondrán de acuerdo en la izquierda. Debe de ser sí o sí porque no se entendería lo contrario", dice el alcalde, del PSOE

“Hay un boom inmobiliarios en Alfara”, reconoce Llorenç Rodado, quien destaca la buena relación del consistorio con la universidad y su contribución a la economía local, pese a tener la espina clavada de no poder girarles el recibo del IBI o del IAE por tratarse de una fundación. “Es por la ley de Mecenazgo de [José María] Aznar; les corrrespondería pagar 85.000 euros al año”, se lamenta. No obstante, resalta y pone en valor que la universidad compensa a la población con becas de estudios para alumnos del pueblo cifradas más de 75.000 euros o con descuentos en sus clínicas universitarias de odontología o veterinaria.

El campus universitario de la UCH-CEU es el principal motor económico de Alfara del Patriarca. (UCH-CEU)
El campus universitario de la UCH-CEU es el principal motor económico de Alfara del Patriarca. (UCH-CEU)

“Si no tuviéramos el campus universitario tendríamos solares llenos de ratas. Ahora somos ciudad universitaria”, afirma. El alcalde socialista, que obtuvo una amplia mayoría absoluta en mayo tras una legislatura en minoría negociando a izquierda y derecha con Compromís y el PP, apunta al CEU como gran motor económico de Alfara del Patriarca. No solamente por las cuatro residencias de estudiantes que cuentan con licencia, sino también por la actividad comercial y de servicios a los alumnos y al centro. Otra de las antaño actividades principales, la agricultura naranjera, también ha entrado en una dinámica de declive. “Al campo se dedica muy poca gente. No se saca dinero. No ha habido un relevo generacional y los hijos no quieren los campos. Muchos los alquilan y hay también muchos campos abandonados”, explica Rodado a El Confidencial en una entrevista en su despacho consistorial.

Con una media de edad de más de 40 años (como en España), el grueso de la población tiene su empleo en la vecina Valencia o en los polígonos de municipios cercanos. Alfara tiene un término municipal pequeño, de apenas dos kilómetros cuadrados, y un presupuesto modesto, de 2,4 millones de euros.

El alcalde de Alfara, el socialista Llorenç Rodado. (V.R.)
El alcalde de Alfara, el socialista Llorenç Rodado. (V.R.)

Tradicionalmente ha sido un pueblo equilibrado en los apoyos del PSOE y al PP, con Esquerra Unida o Compromís como partidos que decantaban la balanza hacia la izquierda. Llorenç Rodado se apuntó un tanto con su victoria por absoluta en mayo. Ingeniero y profesor en el centro de formación de la factoría automovilística de Ford en Almussafes, compagina su labor de alcalde (75%) con su actividad docente (25%). Sanchista de primera hora, siempre estuvo del lado del actual presidente del Gobierno en funciones en la batalla interna contra Susana Díaz. También apoyó al alcalde de Burjassot, Rafa García, contra Ximo Puig por la secretaría general del PSPV en el último congreso autonómico.

Ahora, muestra cierto pesimismo sobre la capacidad del PSOE de ganar apoyos en la nueva cita con las urnas, si bien responsabiliza a Podemos del fracaso en la investidura por no haber aceptado la propuesta de vicepresidencia y tres ministerios que supuestamente le lanzaron los socialistas. Preguntado sobre la posibilidad de un nuevo bloqueo, expresa cierto optimismo: “Creo que esta vez se pondrán de acuerdo en la izquierda. Debe de ser sí o sí porque no se entendería lo contrario. Creo que no va a haber coalición. La oportunidad de Pablo Iglesias pasó. Veo un acuerdo programático. Me sorprendería mucho que se invistiera a Sánchez con la abstención del PP o Ciudadanos”.

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