Entrevista a la candidata valenciana del PP

Isabel Bonig: “Lo lamento por Cantó, pero el que va a liderar el centro-derecha es el PP"

La candidata del PP a la Generalitat dice no estar obsesionada con Vox, cree que los votantes volverán y pide para ella y para Casado una segunda oportunidad si fracasan el 28-A

Isabel Bonig lleva casi toda la campaña desayunándose cada mañana con una nueva encuesta que la aleja del objetivo de liderar una nueva mayoría capaz de desbancar a los socios del Pacte del Botànic de la Generalitat valenciana. La candidata del Partido Popular, sin embargo, no se desanima. Sostiene que sus 'trackings' internos dejan la gobernabilidad en el aire y que todo se decidirá en el último momento. Tras haber tomado las riendas de un partido deprimido por la pérdida del poder y numerosos casos de corrupción, cree que ha logrado rearmarlo y vislumbra la posibilidad de configurar un pacto a la andaluza con Ciudadanos y Vox. Al candidato del primero, Toni Cantó, le lanza el mensaje de que no hay más opción que el que ella sea la presidenta, y sobre la formación de Santiago Abascal, cree que si asume responsabilidades de gestión rebajará muchas de las propuestas más radicales de su programa.

Exalcaldesa de Vall d'Uixó y exconsejera de Francisco Camps y Alberto Fabra, Bonig (Castellón, 1970) acumula experiencia y está convencida de que será cuestión de tiempo que los votantes que huyeron del PP regresen a casa, como está ocurriendo con Podemos y el PSOE. "Perdimos el alma de tanto gestionar", argumenta para justificar la fuga. Por ello, reclamará una segunda oportunidad tanto para ella como para Pablo Casado si fracasan en su intento de recuperar el poder para la gaviota.

La entrevista se desarrolla en su despacho de la nueva sede de los populares valencianos, más modesta y barata que la que ocupaban en los años de vino y rosas, cuando disparaban con pólvora del rey. Sobre los errores de aquella época, la candidata no deja de pedir perdón sin exigir a quienes ahora duermen en los calabozos que hagan lo mismo. "Allá cada uno con su conciencia", asesta.

Isabel Bonig. (Marga Ferrer)
Isabel Bonig. (Marga Ferrer)

PREGUNTA. 'Correctamente política' es su lema de campaña. ¿Qué fue de la Margaret Thatcher de la Vall d’Uixó?

RESPUESTA. Es una combinación. Soy una persona que ha defendido vehementemente al Partido Popular en un momento complicado. Era necesario para reflotar el partido y armar un liderazgo y un discurso. Ahora es el momento, no de ser políticamente correcta porque no lo he sido, pero sí correctamente política como persona que conoce la Comunidad Valenciana, sus problemas y que tiene un proyecto. Es lo que hemos querido transmitir, que el PP es el partido de las correctas políticas, las serias y equilibradas y que han sacado a este país de la crisis, con errores, que también los he reconocido.

P. Sin embargo, tanto Pablo Casado como usted han reivindicado esa derecha sin complejos. Pese a ello, paradójicamente, los sondeos están reflejando un fuga de votos hacia Vox bastante fuerte. ¿A qué atribuye la sangría?

R. Es verdad que las encuestas dan que hay una fuga hacia Vox. Creo que a lo mejor hay una reacción hacia demasiada gestión, que fue buena e importante, pero con la que olvidamos o perdimos el alma. Perdimos el alma de tanto gestionar.

P. ¿Se refiere a la etapa de Mariano Rajoy?

R. Me refiero en general, también aquí en la Comunidad Valenciana. Era un proyecto político amplio y largo, de largas mayorías, que mostraba síntomas de agotamiento al final. Veinte años dan para hacer muchas cosas bien y también cosas mal. Pero yo no me obsesionaría. Son unos momentos aquí en España, y también en Europa, de muchos cambios, de mucha incertidumbre, de mucho populismo de izquierda y derecha. No me obesionaría con Vox, como tampoco hay que obsesionarse con Podemos. Cinco años después, hemos visto dónde está Podemos. Esto es una cuestión de tiempo, de no olvidar las señas características del PP y de seguir con esa marcha: somos el partido de la responsabilidad de gobierno y de la buena gestión. Al final, la gente vuelve. Hay que poner más el acento en el PP que no en estar agobiados por otros partidos.

Sobre la fuga a Vox: “Quizás hay una reacción hacia demasiada gestión, que fue buena e importante. Pero perdimos el alma de tanto gestionar"

P. Pero sí ha dicho en varias ocasiones que su intención, si se de la circunstancia, es sumar con Vox, que tiene un programa duro: armas, desarticulación de leyes de violencia de género, supresión de autonomías, privatización de la prestación de servicios públicos como la sanidad y educación… ¿Cree que es lo que busca el votante que les dio las mayorías absolutas hasta 2015?

R. Pues en gran parte de esas cosas, no. El acuerdo que se ha firmado en Andalucía no contempla todas esas cosas. A mí hay cosas de esas que no me gustan. No estoy en contra del Estado de las autonomías; lo de las armas me parece muy populista porque no es así y ellos lo saben. Una cosa son las ocurrencias en campaña y otra cosa es el Gobierno y la gestión. Por eso es bueno que los partidos entren en la gestión, Ciudadanos, Podemos, Vox. Cuando entran en la gestión se ven sus carencias o sus aciertos. Lo hemos visto con Compromís, con Podemos, vamos a ver qué pasa con Ciudadanos o con Vox. Hay cosas que son líneas rojas.

Foto: Marga Ferrer.
Foto: Marga Ferrer.

P. ¿Cuáles serían las líneas rojas?

R. Nosotros estamos a favor del Estado de las autonomías. De la privatización no, pero de la colaboración público-privada estamos a favor. En todo el tema de violencia de género no estamos a favor y yo me he manifestado en este sentido. ¿Hay que cambiar algunas cosas? Estamos dispuestos a cambiar y mejorar, pero negarle las ayudas a un problema social que hay, pues no.

P. Dice Toni Cantó que es él quien liderará el pacto a la andaluza y que es él quien pondría las condiciones. ¿Se ve de vicepresidenta y a las órdenes del candidato de Ciudadanos?

R. No. Porque no va a ser así. Lo lamento por el señor Cantó, pero el que va a liderar el centro-derecha es el Partido Popular. Se lo puedo asegurar.

P. ¿Y las condiciones?

R. Ciudadanos pondrá las suyas, como en el Botànic pusieron las suyas Compromís, el PSPV y Podemos. Habrá que plantearlo, negociarlo y plasmarlo políticamente. Yo, más que con quién, prefiero hablar de qué vamos a pactar y para qué vamos a pactar. Coincidimos en la bajada masiva de impuestos. Con quien esté a favor de esa bajada, de la libertad educativa, de la colaboración público-privada y la defensa de la Constitución y el Estatuto de Autonomía, estamos dispuestos a negociar y hablar.

Si alguien ha reconocido errores, he sido yo. Si alguien ha pedido perdón, he sido yo; si alguien ha reconocido lo bueno y lo malo del PP, he sido yo

P.¿Cuál sería su primera medida si fuera presidenta de la Generalitat?

R. Bajada masiva de impuestos como ha hecho Juanma [Moreno] en Andalucía.

Foto: Marga Ferrer.
Foto: Marga Ferrer.

P. Si no logra su objetivo, ¿peleará en su partido por una segunda oportunidad?

R. Hay que esperar a los resultados. Creo que sí. Siempre lo he dicho. Me reconocen todos mis compañeros que cogí el partido en un momento muy duro y difícil, que aguanté esa pérdida de poder territorial después de 20 años de mayoría absoluta, que estamos construyendo todavía todo un proyecto, que lo tenemos definido y estamos construyendo liderazgos. Nadie pensaba a finales de 2015 y principios de 2016, cuando seguían estallando casos de corrupción, que hoy el PP estaría con grandes posibilidades de volver a recuperar la Generalitat valenciana. Me siento plenamente respaldada por mis compañeros.

P. ¿Casado se la merece también, una segunda oportunidad si no consigue llegar a la Moncloa?

R. Por supuesto. Nadie le puede reprochar absolutamente nada al presidente Casado, que también cogió una situación traumática. Hay un poco de paralelismo, con la pérdida de un Gobierno de forma inesperada con la moción de censura, una renovación y unas elecciones a seis o siete meses cuando se estaban configurando todavía los equipos. Ha hecho una magnífica campaña en Andalucía y una magnífica campaña para las generales. No es fácil asumir las riendas de un partido como el PP cuando mucha de la gente que ha escrito la historia del PP está fuera, porque se ha marchado o lo ha dejado.

P. Usted se mostró neutral, pero su entorno apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias. ¿Cuántas heridas quedan abiertas en el PP?

R. Mi entorno apoyó a Soraya y mi otro entorno apoyó a Pablo Casado. Óscar Clavell, que fue mi número dos y quien me sustituyó [en la alcaldía de Vall d’Uixó] y ahora va de número uno por Castellón al Congreso, apoyó a Casado. Desde el principio dije que si apostábamos por las primarias, de lo cual estoy tremendamente orgullosa, hay que dar a la gente libertad. Se consigue más con libertad que imponiendo. Si hay primarias en el partido es porque Cristina Cifuentes y yo, el PP madrileño y valenciano, peleamos por ello.

P. Pero, insisto, ¿no hay abiertas muchas heridas dentro del PP?

R. Creo que es la actitud de la gente. Conozco gente que apoyó a Soraya que ha cerrado heridas. Conozco gente de Cospedal y de Pablo Casado que ha cerrado heridas. Y conozco gente que ha apoyado a candidatos distintos que continúa queriendo abrir esas heridas. Es un error porque aquí nos necesitamos todos. Este partido ha sido grande cuando se ha sumado a todo el mundo.

Nosotros hicimos colegios, 12 hospitales, ferrocarriles… ¿Qué ha hecho la coalición sanchista para tener 7.000 millones más de deuda?

P. Hablan mucho de Cataluña en la campaña autonómica. En los dos debates de las generales en televisión, apenas hubo referencias a otros territorios, solo Iglesias y Sánchez hicieron alguna referencia por encima al tema de la financiación en la Comunidad Valenciana. ¿No cree que la cosa no está compensada?

R. El señor [Ximo] Puig primero dijo que quería tener agenda valenciana propia y que iba a separar las elecciones. Luego vio que los resultados no le daban ganador y decidió unirse a Sánchez. Puig y Sanchez son lo mismo. Han ligado su futuro y los resultados. Que se hable de Cataluña es lógico. Este país ha tenido la peor crisis institucional de los últimos 40 años después del golpe de Estado de Tejero. Aquel golpe acabó en tiempo y este continúa. Si no sabemos qué queremos hacer con nuestro país, difícilmente podemos plantear políticas.

Isabel Bonig, en la azotea del edificio de la sede del PP con el Jardín del Turia detrás. (Marga Ferrer)
Isabel Bonig, en la azotea del edificio de la sede del PP con el Jardín del Turia detrás. (Marga Ferrer)

P. Pero los líderes 'indepes' están siendo juzgados; la gente tiene claro que la independencia es imposible. Incluso muchos soberanistas empiezan a asumir que es imposible. Quizá toca empezar a hablar de otros problemas. ¿El riesgo para ustedes no es que la gente piense que se habla de Cataluña solo porque interesa desde un punto de vista electoral?

R. Nosotros hablamos de Cataluña porque aquí tiene una influencia, pero también hacemos una campaña en positivo y de medidas. De Cataluña no hablamos todos los días, pero tiene influencia en el modelo territorial y en toda la política lingüística y educativa que se está llevando a cabo en la Comunidad Valenciana o en el cambio de modelo de financiación. Cataluña es una comunidad autónoma más, por lo tanto, tendrá que sentarse en el Consejo de Política Fiscal [CPFF] y decidirlo. No puede adoptarse un modelo sin Cataluña.

P. Sí se puede. Se puede aprobar en el CPFF sin su voto y llevarlo al Congreso de los Diputados. Suena un poco a excusa decir que sin Cataluña no se puede resolver ese problema.

R. Pues habrá que decírselo a los catalanes clarísimamente y si el Govern no quiere participar pues habrá que sentarse y decidir. Si todas esas personas están siendo juzgadas es porque hubo un Gobierno del Partido Popular que aplicó el 155 por primera vez en la historia.

P. Los procedimientos judiciales no tienen nada que ver con el 155.

R. Pero quien formuló acusacion fue la Abogacía del Estado y quien abrió los procesos fue el Gobierno a través de la Abogacía cuando incumplió reiteradamente las sentencias del Constitucional y las advertencias. El Estado de derecho se puso en marcha, como debe ser. Obviamente, juzgar y ejecutar lo juzgado no corresponde al Gobierno, es de los tribunales. Hay un Gobierno en Cataluña que como ha visto la reacción ya no está incumpliendo y se cuida mucho. Hasta el presidente del Parlamento catalán se cuida mucho de, como hicieron sus predecesores, empezar a firmar. Han visto que quien incumple la ley y la Constitución acaba sentado delante de un tribunal. Lo que pasa es que el señor [Pedro] Sánchez no despeja las dudas. ¿Les va a dar las competencias de los artículos del Estatuto de Cataluña que declaró inconstitucionales el Constitucional? Dijo que sí. ¿Va a reformar la Constitución para que Cataluña tenga cabida como nación dentro de la nación española?

P. Difícil sin el apoyo cualificado del Congreso.

R. Pero es que no lo ha despejado. ¿Va a romper la unidad de España, que es la que garantiza la igualdad de todos los españoles? ¿Va a conceder indultos a personas condenadas? Como no se despeja, es algo que habrá que resolver. Pero estoy de acuerdo con usted en que hay otros problemas en los que también tenemos que seguir avanzando.

Primarias del PP: “Conozco gente que apoyó a otros candidatos que continúa queriendo abrir esas heridas. Es un error”

P. Su posible socio, Toni Cantó, dice que usted es el mismo PP de antes, que es la heredera de Francisco Camps. ¿Cuánto pesa la mochila de la corrupción en la candidatura del Partido Popular?

R. Pues él es el heredero de UPYD, de todos los partidos por los que ha pasado, Yo me mantengo en el PP, siempre he sido del PP. Reconozco el derecho que tiene el señor Cantó a ir cambiando de partidos. Luego la fiabilidad y la credibilidad es otra. Pertenezco al PP y, por supuesto, cuando asumí la presidencia soy heredera de las cosas buenas que ha hecho el PP y de las cosas malas. A mí no se me puede achacar, porque no formaba parte de esos gobiernos, ni a toda la gente del PP. Es como si volviésemos al derecho penal de autor. Uno no es responsable por lo que ha hecho su padre o su hijo. Si tu padre es un estafador o un asesino, que se juzgue a tu padre, pero no a ti. Si alguien ha reconocido errores, he sido yo. Si alguien ha pedido perdón, he sido yo, si alguien ha reconocido lo bueno y lo malo del PP, he sido yo. El señor Cantó trabajó para el Gobierno del Partido Popular. ¿Significa que él era cómplice de eso? No. Trabajó y cobró un precio justo. Yo en eso no voy a entrar.

P. Usted ha pedido perdón. ¿Pero cuánta gente en el PP todavía no ha pedido perdón, no solo a la sociedad sino también a los propios militantes del partido?

R. Allá cada uno con su conciencia. Hay gente que ha sido juzgada y ha salido declarada inocente y no se le ha pedido perdón. Y hay gente que ha sido declarada culpable y que está cumpliendo condena o ha estado en la cárcel. Por lo tanto, el sistema judicial funciona. Allá la conciencia de cada uno. Yo, como institución, pienso que debíamos asumir esos errores, y como partido político, también, por el bien de un montón de cargos públicos y de militantes que han dado la vida por este partido y que son honrados. Como le pasó al Partido Socialista también.

P. Usted propone eliminar la Agencia Valenciana Antifraude. Pero precisamente por esa mochilla que le preguntaba, aunque solo sea por una razón táctica, ¿cree que es la propuesta más adecuada?

R. Es que no me gusta la Agencia Antifraude. No sirve para nada, de verdad. He trabajado en la Administración y creo en los grandes cuerpos de la Administración. Creo en los funcionarios altamente cualificados y bien remunerados e independientes.

P. Pero la estructura que había en la Generalitat no fue eficaz. No detectó muchos de esos casos.

R. Hubo muchos que sí que se detectaron. Había informes. Muchos casos se han archivado porque los informes eran favorables y otros no.

P. Sin embargo, el Parlamento Europeo acaba de crear una norma que va a obligar a los Estados miembros a crear mecanismos de protección de denunciantes de casos de corrupción o de fraude, que, básicamente, es lo que hace la Agencia Antifraude, es una de sus funciones. ¿A ver si la va a suprimir y luego le van a obligar a abrirla?

R. La selección del personal deja mucho que desear. Ha habido una fuga importante.

Foto: Marga Ferrer.
Foto: Marga Ferrer.

P. Son todo funcionarios por ley.

R. Pero con una determinada característica. Conozco a funcionarios que se han presentado con amplios currículos y no han salido elegidos. Nosotros hemos denunciado muchas cosas en la Agencia Antifraude y lo único que ha salido es lo que denunció el señor [Giuseppe] Grezzi de los acuerdos de prejubilación de la EMT, que lo llevó a la Fiscalía y esta ha acabado archivándolo. El propio Síndic de Greuges ha abierto una queja de oficio porque no cumple la ley. Mecanismos de control todos, pero la Agencia Antifraude no creo que sea el mejor mecanismo. Insisto: buena Intervención, buena Abogacía, la Sindicatura de Cuentas e Inspección General de la Generalitat para vigilar procesos.

Cambiaría el modelo de televisión valenciana. Es inviable. Me gusta más el que tienen en Murcia, con una concesión, o lo que tienen en Aragón

P. La Generalitat está a la cola en gasto público per cápita en España y a la vez incumple el déficit de forma sistemática, en gran parte por los problemas de suficiencia financiera. Ha dicho que su primera medida sería una rebaja masiva de impuestos. ¿Cómo encaja en ese escenario su ‘revolución fiscal’ sin llevar a la quiebra las arcas públicas?

R. Hay dos modelos. La izquierda propone siempre más gasto público, que sale de los impuestos de los ciudadanos y de las empresas.

P. El último informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas dice que la Generalitat valenciana es la última en gasto no financiero per cápita.

R. Pero sí han tenido dinero para todos los chiringuitos que han creado, para contratar personas de confianza, para abrir una televisión. Por cierto, la AIReF ha advertido sobre por qué se ha tomado esa medida cuando se está aumentando el gasto un 6%.

P. ¿La cerraría, la televisión?

R. Cambiaría el modelo. Es inviable. Me gusta más el tipo de modelo que tienen en Murcia, con una concesión, o lo que tienen en Aragón.

P. ¿El coste sería el mismo?

R. Muchísimo menos. La bajada masiva de impuesto que proponemos es eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones, el de patrimonio, que las rentas de 35.000 euros o menos paguen un 7% menos, que eso son casi dos millones de valencianos, o que se reconozcan los derechos de las amas y amos de casa que han trabajado en sus familias y hacen la renta conjuntamente con sus parejas para que puedan deducirse 700, 1.500 o 2.000 euros, según tengan dos o tres hijos o más. También planteamos bajar el impuesto de transmisiones patrimoniales del 10% al 6% para comprarse una casa. Todas esas cuestiones, al final, lo que hacen es activar la economía. Lo que dejas de recaudar vía impuestos lo obtienes en mayor inversión, en recaudación de IVA… Lo hizo la Comunidad Valenciana en 2009 y obtuvimos 310 millones. Lo hizo Madrid y lo acaba de hacer Juanma Moreno.

P. ¿Lo tienen estudiado? ¿Cuánto se dejaría de recaudar?

R. 300 o 400 millones.

Un momento de la entrevista de Isabel Bonig con El Confidencial. (Marga Ferrer)
Un momento de la entrevista de Isabel Bonig con El Confidencial. (Marga Ferrer)

P. Y si va a dejar de ingresar esa cantidad, ¿de dónde lo va a recortar?

R. De las 12 entidades que han creado Ximo Puig y Mónica Oltra de 457 millones de euros. La Agencia Antifraude, la Agencia de la Innovación, el Instituto de Memoria Histórica, el ente metropolitano o la propia televisión, que ha perdido 48 millones y se ha pasado del presupuesto. Ya veremos las liquidaciones.

Si hay primarias en el partido, es porque Cristina Cifuentes y yo, el PP madrileño y valenciano, peleamos por ello

P. Acusa al Consell del Botànic de haber elevado en 7.000 millones la deuda en cuatro años, pero lo cierto es que su bagaje tampoco es para sacar mucho pecho. Entre 2006 y 2015, el endeudamiento creció en más de 26.000 millones. ¿No cree que quizás el problema es estructural y crónico y que la solución está en otra parte?

R. Fantástico. Eso es lo que nosotros hemos dicho siempre. El PSPV y Compromís, la coalición sanchista, decían que era el despilfarro, la corrupción… El señor Vicent Cucarella [ahora síndico mayor de cuentas] decía cuando estaba en el IVIE que la deuda de la Comunidad Valenciana venía por la infrafinanciación, por una caída de ingresos brutal de 2.000 millones de euros en la época de crisis y que se subieron los tipos de interés. Él calculaba las obras del despilfarro en 1.200 millones de euros. Lo digo porque este señor es de Compromís. El PP tuvo esa deuda e hizo cosas mal, lo asumo. Pero se hicieron carreteras, institutos, colegios, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, polideportivos, planes de inversión y de mejora, ferrocarriles, metro, depuración de aguas, 12 hospitales… Todo eso está ahí. Pero en cuatro años, ¿qué ha hecho la coalación sanchista para tener 7.000 millones más de deuda, de 40.000 a 47.000?

P. ¿Comparte la receta de que la solución puede ser una quita o mutualización de la deuda derivada de la infrafinanciación?

R. La mutualización a mí me parece correcta. Habrá que arbitrar alguna fórmula para todas las comunidades autónomas y calcular qué parte de esa deuda es consecuencia de la infrafinanciación.

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