2.599 viviendas y 160.000 m de zonas verdes

Así será el PAI del Grao, el nuevo barrio que sustituirá al circuito de Fórmula 1 en Valencia

El ayuntamiento de izquierdas consensúa un proyecto básico para desarrollar el llamado PAI del Grao, con 160.000 m2 de jardines y edificabilidad concentrada en 20 torres para 2.500 viviendas

Foto: El PAI del Grao de Valencia se extiende sobre 380.000 metros cuadrados.
El PAI del Grao de Valencia se extiende sobre 380.000 metros cuadrados.

Tras un tira y afloja todavía no resuelto del todo entre los tres socios que componen el Gobierno municipal del Ayuntamiento de Valencia, el concejal de Urbanismo, el socialista Vicent Soler, presentó este jueves lo que será el proyecto básico de desarrollo del llamado Plan de Actuación Integrada (PAI) del Grao, el nuevo barrio que se levantará sobre los restos del circuito urbano de Fórmula 1, ahora abandonado.

La planificación urbanística, encargada al despacho del arquitecto José María Tomás Llavador, contempla la concentración de la edificabilidad en vertical, con 20 torres, de las cuales una tendrá posiblemente uso hotelero y comercial, se elevará a 150 metros de altura, tendrá 45 plantas y marcará un nuevo 'skyline' de la ciudad. Los edificios albergarán 2.550 viviendas cuyo aprovechamiento servirá para ejecutar la urbanización del sector y dotarlo de 161.000 metros cuadrados de zonas verdes. Una parte importante del área ajardinada será la conclusión del llamado Parque de Turia y la conexión con la fachada marítima y el delta verde con desembocadura en el mar.

El sector del PAI del Grao de Valencia se extiende sobre 380.000 metros cuadrados.
El sector del PAI del Grao de Valencia se extiende sobre 380.000 metros cuadrados.

Uno de los principales escollos para culminar el desarrollo del barrio del Grao, junto a Benimaclet uno de los últimos sectores pendientes de urbanizar en el término municipal, son las vías del tren que cruzan en superficie esa parte de la ciudad. ADIF y Fomento se han comprometido al soterramiento, pero el proyecto lleva años en el cajón sin que existan plazos claros de ejecución de una obra que tiene que pagarse en parte con fondos procedentes de las cargas de urbanización del entorno, pero principalmente con cargo a los Presupuestos del Estado. La fórmula planteada por Tomás Llavador para sortear "provisionalmente" el muro de vías ha sido incorporar pasarelas y mantos verdes elevados sobre las mismas. "Es una solución provisional al problema de las vías de Serrería. El ayuntamiento tiene el compromiso de ejecutar el soterramiento, pero es un coste que no puede asumir en solitario y que exige una negociación con el ministerio", señalaba Sarrià.

Este había sido uno de los puntos de fricción con el resto de socios del Gobierno municipal, Compromís (coaliación a la que pertenece el alcalde, Joan Ribó) y València en Comú (Podemos). El edil socialista parece haber convencido al resto del equipo local de la necesidad de articular la solución provisional para avanzar en la ejecución del PAI del Grao, que contempla también pasarelas con los sectores de Moreras y Nazaret para propiciar esa conectividad de los barrios marítimos que ahora limita la existencia del ferrocarril en superficie.

El aprovechamiento urbanístico es de 284.000 metros de techo residencial y 95.900 de terciario.
El aprovechamiento urbanístico es de 284.000 metros de techo residencial y 95.900 de terciario.

La nueva planificación, según Sarrià, "contribuye a garantizar la urbanización de un sector en el que se apuesta por la edificación en altura para generar grandes espacios verdes". "Es una solución que garantiza calidad urbana y paisajística", señaló. El edil, no obstante, admitió que no hay un consenso en todo los detalles, pero que el proyecto se abrirá a alegaciones y que ahora se inicia un proceso "en el que los servicios municiapales harán las correcciones necesarias".

La intención del consistorio es que la empresa municipal Aumsa renuncie a la gestión directa del PAI y que esta sea asumida por un tercero por gestión indirecta de la urbanización. El plan es convocar un concurso para buscar un agente urbanizador o que una agrupación de interés de propietarios de suelo obtenga el porcentaje necesario para desarrollarlo. El consorcio mejor situado es el que componen el fondo británico Hayfin Capital y el grupo inversor local Atitlan Grupo Empresarial. A través de la mercantl Valere Reoco, controlan alrededor del 40% de los terrenos y están negociando acuerdos con pequeños propietarios para sumarlos. La última operación, que El Confidencial publicó en exclusiva, fue la compra a Sareb de una parcela de 14.000 metros en el sector.

El proyecto dibuja un parque de 160.000 metros y 20 torres de viviendas.
El proyecto dibuja un parque de 160.000 metros y 20 torres de viviendas.

ADIF es el segundo mayor propietario, pero por ahora no entra en sus planes ejercer de agente urbanizador y gestor urbanístico. También el ayuntamiento es dueño de una parte, por lo que Hayfin y el grupo que lideran Roberto Centeno y Aritza Rodero, que han invertido más de 35 millones en comprar suelo, están muy bien posicionados para tener el control sobre el proyecto. La inversión prevista solamente en urbanización supera los 100 millones de euros, aunque el aprovechamiento residencial, comercial u hotelero podría generar 300 millones en ingresos para el conjunto de propietarios.

El ámbito total de actuación es de 380.000 metros cuadrados, con un aprovechamiento de 284.00 metros cuadrados de techo residencial (un 40% de vivienda de protección pública) y otros 94.400 de terciario. Sarrià indicó que su intención es activar todos los trámites administrativos para sacar adelante el plan antes de que termine la legislatura.

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