el psoe respalda el proyecto y compromís no

Puerto Mediterráneo, la megainversión de Intu, rompe uno de los gobiernos del cambio

Compromís abandona el Gobierno de Paterna, ciudad clave del área metropolitana de Valencia, y deja al descubierto de nuevo las tensiones preelectorales con el PSOE en la Comunidad Valenciana

Foto: Figuración del proyecto modificado del centro comercial y de ocio de la británica Intu en Paterna.
Figuración del proyecto modificado del centro comercial y de ocio de la británica Intu en Paterna.

El centro comercial y de ocio que el gigante británico Intu pretende construir junto a la ciudad de Valencia ha terminado por romper el acuerdo de gobierno municipal que mantenían el PSOE y Compromís en Paterna, uno de los municipios más importantes del área metropolitana. El promotor presentó este verano una versión modificada de su iniciativa Puerto Mediterráneo, ahora rebautizada como Intu Mediterrani, para adaptarla a la normativa municipal (Plan Actúa) después de que la Conselleria de Medio Ambiente, controlada por la formación valencianista rechazase la tramitación del proyecto en la vía autonómica por razones de sostenibilidad y de impacto sobre el tráfico rodado. Tras los razonamientos técnicos, Compromís también ha puesto el pie al mega centro comercial por el impacto que cree que puede tener sobre el pequeño comercio en toda su área de influencia.

Desde el inicio de la legislatura, Puerto Mediterráneo ha generado tensiones entre los socialistas y su socio de gobierno, no solamente en Paterna sino también en la Generalitat valenciana. Hasta hace pocos meses, el PSOE había dejado que los informes contrarios que daban argumentos a la paralización del proyecto pesasen más que un intento de negociar con uno de los mayores propietarios de centros comerciales de Reino Unido para adaptar la iniciativa y no perder la inversión.

Intu Properties lleva meses negociando de forma discreta con Puig y el alcalde socialista para reactivar el proyecto. Compromís se opone

Sin embargo, a principios de este año, el 'president' Ximo Puig, su 'consellera' de Obras Públicas, María José Salvador, y el alcalde de Paterna, el socialista José Antonio Sagredo, abrieron vías discretas de negociación que se tradujeron el pasado mes de julio en la presentación de una versión remozada de Intu Mediterrani, que ha reducido su superficie por debajo del millón de metros cuadrados, ha bajado la edificabilidad de 500.000 a 375.000 metros cuadrados y ha elevado la presencia de zonas verdes. Además de aportar nuevas soluciones en los accesos para mejorar el impacto sobre el tráfico rodado y facilitar conexiones en el municipio, también en transporte público.

Intu Properties defiende que ha ampliado las zonas verdes y ha mejorado los accesos.
Intu Properties defiende que ha ampliado las zonas verdes y ha mejorado los accesos.

Intu Properties insiste en que su 'business plan' contempla una inversión de 860 millones de euros y que generará más de 5.000 puestos de trabajo en la fase de operación y más de 3.000 empleos en la fase de construcción, estimada en dos años y medio. Para avalar sus datos, pone como ejemplo las cifras alcanzadas en otro de sus centros comerciales, Puerto Venecia, en Zaragoza, "que ha generado 9.308 empleos directos e indirectos, siendo siete de cada 10 empleos indefinidos, frente a un 92% de contrataciones temporales en España en el mismo periodo", señalaba en julio su representante en España, Salvador Arenere.

El alcalde de Paterna ha iniciado el proceso de recalificación urbanística del suelo en el que se ubicará Intu Mediterrani, en el paraje de Moles, junto a la autovía CV-35 y frente a otro parque de ocio de Heron City. La respuesta de Compromís fue anunciar la ruptura del acuerdo de gobierno municipal, el abandono del llamado Pacte de Batà y de sus funciones ejecutivas a partir de este viernes. El teniente de alcalde, Juanma Ramón, acusó al PSOE de "irresponsabilidad" y de actuar a espaldas de su socio de gobierno "usurpando sus competencias" en el área de Urbanismo. Podemos se ha sumado al baile de críticas al alcalde socialista, elevando todavía más el tono. "Es muy triste que un equipo de promotores extranjeros con sede en un paraíso fiscal haya logrado hacer saltar por los aires un Gobierno del cambio y subordinar los intereses de los vecinos de Paterna a los intereses especuladores del capital urbanístico", señalaba su franquicia local en un comunicado.

Podemos eleva el tono: "Es triste que promotores extranjeros con sede en un paraíso fiscal hagan saltar por los aires un Gobierno del cambio"

El conflicto debe leerse en clave muy preelectoral. Para el alcalde del PSOE, el proyecto de Intu es beneficioso para el conjunto de la población, mientras que para Compromís supone una amenaza para el pequeño comercio. Hasta ahora, pese a las discrepancias, se mantenían la formas, pero la entrada del curso político y la readmisión administrativa del proyecto comercial han dinamitado el acuerdo de gobierno.

Ximo Puig y Mónica Oltra, en el encuentro que mantuvieron el miércoles. (GVA)
Ximo Puig y Mónica Oltra, en el encuentro que mantuvieron el miércoles. (GVA)

El riesgo para PSOE y Compromís es que ahora el conflicto político-urbanístico se contagie al pacto autonómico. Tarde o temprano, Intu Mediterrani tendrá que llegar a los despachos de la Generalitat, aunque sea para revisar el cumplimiento de las normativas territoriales. Ximo Puig y la vicepresidenta, Mónica Oltra (Compromís), vienen de recomponer una relación que en las últimas semanas se había deteriorado bastante. La críticas en público de Oltra a la 'consellera' de Justicia, Gabriela Bravo, persona de la máxima confianza de Puig, por anunciar una comisaría especializada en violencia de género sin consulta previa y adentrándose en competencias ajenas, reveló la existencia de los problemas de comunicación y fuerte competencia por apuntarse iniciativas entre los dos socios del Consell valenciano.

La tensión preelectoral empieza a pasar factura al Pacto del Botánico. Puig y Oltra han tenido que reunirse para reconducir el matrimonio político

Otro de los elementos que están distorsionando el matrimonio político del Pacto del Botánico es la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno y su decisión de aplazar la reforma de la financiación autonómica. La mejora del sistema de reparto era un elemento troncal del discurso del Gobierno valenciano. Puig está tratando de sortear el jarro de agua fría de su propio partido evitando el enfrentamiento abierto, negociando mejoras que sirvan para compensar de forma transitoria las arcas autonómicas y arrancando acuerdos a Sánchez a cambio de darle apoyo en su política territorial. Es el caso del pacto alcanzado para que la Comunidad Valenciana votase a favor de la senda de estabilidad y el déficit en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, que tendrá como contrapartida una quita de 350 millones en la deuda de la Marina Real de Valencia y beneficios a la hora de computar la deuda a corto plazo. El PSPV-PSOE cifra en más de 800 millones las mejoras con este acuerdo.

Compromís era partidario de mantener la abstención en el seno del CPFF, ha anunciado que no votará a favor en el Congreso de los Diputados y ha marcado distancias con la política económica y territorial del Ejecutivo de Sánchez. Como ocurre con Paterna en su escala, todos estos movimientos se leen ya en clave de precampaña y se han disparado las especulaciones sobre un posible adelanto de las elecciones autonómicas. No obstante, Puig y Oltra se reunieron el miércoles en el Palau de la Generalitat para reconducir las discrepancias y ahora se da por hecho que el Botánico tratará de agotar la legislatura.

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