Culmárex factura 130 millones y lidera el sector en españa

Así es el rey de la lubina que ‘heredó’ las piscifactorias del ministro Antonio Asunción

Anticorrupción pide cárcel para los exgestores del Banco de Valencia por rescatar la empresa del político fallecido. Caixabank la vendió a un grupo que hoy factura 130 millones y lidera la acuicultura

Foto: Glenn Cooke es el CEO de Cooke Aquaculture, dueño canadiense de la española Culmárex.
Glenn Cooke es el CEO de Cooke Aquaculture, dueño canadiense de la española Culmárex.

Parte de la antigua cúpula del Banco de Valencia se enfrenta a penas de hasta cuatro años de cárcel por administración fraudulenta. La Fiscalía Anticorrupción ha pedido la apertura de juicio oral contra su ex consejero delegado, Domingo Parra, y dos de sus subordinados, Juan Carlos Zafrilla y Celestino Aznar, por haber autorizado y participado a partir de 2007 en la compra y reestructuración financiera de la empresa Acuigroup Mare Mar, en la que participaba el exministro del Interior, Antonio Asunción, fallecido en marzo de 2016. Acuigroup fue una de las compañías pioneras en España en el sector de la acuicultura marina. Poseía dos granjas de doradas y lubinas en el Puerto de Sagunto y otra en Burriana. Sin embargo, el negocio no terminaba de dar sus frutos.

Según el Ministerio Público, Parra desoyó los informes independientes que advertían de los riesgos de la operación de entrada en aquella empresa (que atravesaba una situación financiera complicada) y justificó una primera adquisición del 20% del capital con estimaciones completamente desorbitadas sobre futuros crecimientos en ventas y obtención de resultados. El Banco de Valencia pagó seis millones de euros (tres de ellos en un cheque a sus socios Asunción o el exconcejal de Unión Valenciana, Társilo Piles, y otros tres millones mediante ampliación de capital).

La canadiense Cooke pagó 8,2 millones en 2003 a Caixabank por la empresa de acuicultura de Antonio Asunción. La filial ya aporta beneficios al grupo

La inversión del banco pronto comenzó a revelarse un 'business' ruinoso. Dos años después, la entidad tuvo que suscribir íntegramente una ampliación de capital por otros cinco millones de euros para equilibrar la compañía. Tomó el control del 68% de la misma, con una deuda superior a los 30 millones, y apartó de la gestión a Piles y Asunción.

El negocio mundial de Cooke Aquiculture, dueño de la española Culmárex.
El negocio mundial de Cooke Aquiculture, dueño de la española Culmárex.

Faltaba muy poco para el pinchazo de las ‘subprime’ y el desplome de una parte importante del sistema financiero español. El Banco de Valencia, participado mayoritariamente por Bancaja, fue intervenido por el Banco de España en 2011, con un boquete contable que obligó a una primera inyección de 3.000 millones de euros. Entre las numerosas operaciones fallidas figuraba la de la entrada en Acuigroup Mare Mar, hasta el punto de que el FROB tuvo que acometer otra operación acordeón por valor de 17,6 millones de euros, al tiempo que inició una acción de responsabilidad contra Parra, Asunción y sus socios. El perjuicio económico, según Anticorrupción, había superado los 29 millones de euros.

La adjudicación a Caixabank del banco valenciano obligó a la entidad catalana a tratar de poner en orden en un elevado volumen de participadas con negocios fallidos o ajenos a su actividad y sus planes futuros. La solución para Acuigroup Mare Mare fue llevar la empresa a liquidación y tratar de colocar sus activos. Fue entonces cuando apareció en escena una compañía murciana denominada Culmárex. La empresa, especializada también en acuicultura marina y fundada inicialmente como sociedad laboral, había pasado por distintas manos. Pero en 2011 se había integrado en la cartera de Cooke Aquiculture, uno de los gigantes canadienses de la pesa y la cría de pescado de agua salada para consumo humano. Cooke había pagado 48 millones a la noruega Morpol por su filial española y estaba en pleno proceso de crecimiento en el país.

Las granjas de Culmárex en España.
Las granjas de Culmárex en España.

Culmárex fue la única aspirante en la subasta de la unidad productiva de la empresa del fallecido ministro Asunción. Desembolsó 8,2 millones de euros en noviembre de 2013 a través de una sociedad del grupo, Bersolaz Spain, y se comprometió a mantener a la plantilla. Casi cinco años después, las cifras de las piscifactorías de Sagunto se han tornado del rojo al verde y han contribuido a reforzar a Culmárex como empresa líder del sector de la acuicultura, con once granjas marinas y casi 130 millones de euros de facturación anual.

Entre el Ártico y la Patagonia

El rey de la lubina en España tiene acento canadiense y comenzó cultivando salmones en las frías aguas del Atlántico norte. La sociedad dominante de Culmárex es Cooke Aquaculture INC, con sede en New Brunswick, provincia costera del este de Canadá fronteriza con el estado americano de Maine, donde también cuenta con piscifactorías. La enseña alimentaria tiene presencia en Escocia, Estados Unidos, y en la costa del Pacífico, con granjas de salmones. Además posee varias divisiones de barcos factoría que operan en alta mar desde el Círculo Ártico hasta la Patagonia.​

Fundada en 1985. La compañía se ha convertido en un gigante, pero nació como una pequeña explotación de salmón en Kelly Cove, de la mano los hermanos Cooke, Glenn, Michael y Gifford. El primero de ellos ejerce hoy de presidente y CEO y se ha convertido en una figura clave en el sector en América del Norte, donde se libra una dura batalla comercial y legal por el control sobre la captura y la cría del salmón.

Culmárex tiene once granjas en España centradas en la producción de lubinas y doradas. Es, con diferencia, la empresa del sector que más factura

En España, la filial de Cooke Aquiculture ha tomado mucha ventaja sobre sus competidores. Con sede en Águilas, donde explota una de sus granjas en la costa murciana por concesión del Estado, Culmárex cerró 2016 (último ejercicio con cuentas públicas) con 128 millones de euros en facturación y un beneficio neto cercano a siete millones. En ese balance, la sociedad que gestiona la explotación procedente de Caixabank aportó siete millones de euros en ventas (frente a los escasos 1,8 que obtuvo en 2013). Según el último 'ranking' del sector de la acuicultura publicado por El Economista, el grupo de capital canadiense lidera esa clasificación con varios cuerpos de diferencia sobre la filial española de la noruega Stotl Sea Farm, con varias granjas en Galicia y 48 millones en ventas en 2016.

El informe de 2017 elaborado por la patronal Apromar refleja que la acuicultura movió en el último ejercicio algo más de 400 millones en primeras ventas. España tiene 5.129 establecimientos de acuicultura. De ellos, 4.818 lo eran de moluscos en acuicultura marina, 187 granjas de peces en agua dulce, 77 granjas en costa o playas y 47 en viveros (jaulas) en el mar.

Culmárex tiene su negocio enfocado en la lubina y la dorada, pero es la primera la especie que le proporciona más ingresos (84 millones en 2016). Tiene ubicado el criadero de alevines en Baleares, en Palma de Mallorca, uno de los más grandes del Mediterráneo. Aquí que preengordan hasta que a los 170 días de vida, ya juveniles, se distribuyen en barcos especiales por las once granjas del grupo.

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