juego de faroles del resto de aspirantes

El yerno de Juan Roig y un fondo inglés se quedan el suelo de la Fórmula 1 en Valencia

Atitlán gana la puja tras quedar en evidencia el juego de faroles del resto de aspirantes, incluido el gestor Net de Gerrers. Pagan cerca de 30 millones por parcelas claves del llamado PAI del Grao

Foto: El proyecto del PAI de Grao presentado en 2007. El Ayuntamiento ya lo ha modificado y tiene previsto reformularlo. (Tomás-Llavador)
El proyecto del PAI de Grao presentado en 2007. El Ayuntamiento ya lo ha modificado y tiene previsto reformularlo. (Tomás-Llavador)

Las pastillas de suelo claves para llevar adelante uno de los últimos grandes desarrollos urbanísticos de la ciudad de Valencia ya tienen nuevo dueño. Atitlán Capital, el instrumento de inversión de Arizta Rodero y Roberto Centeno, yerno del dueño de Mercadona, Juan Roig, y un fondo británico se han adjudicado las cuatro parcelas que eran propiedad de Acinelav Inversiones 2006, una sociedad en concurso controlada ahora por un ‘pool’ bancario liderado por el BBVA. El suelo suma más de 300.000 metros cuadrados y es fundamental para configurar una mayoría para desarrollar el llamado PAI del Grao, el proyecto residencial que conecta la Avenida de Francia y la parte trasera de la Ciudad de las Ciencias con la fachada marítima. Los terrenos ocupan una parte importante del ahora abandonado Valencia Street Circuit de Fórmula 1.

La firma de la operación, confirmada por fuentes cercanas a Atitlán, ha sido adelantada por el diario Valencia Plaza, cuyo principal accionista, Enrique Lucas, trabaja como captador de inversiones para Net de Gerrers, la mercantil que había presentado la tercera oferta más alta, por delante de Rodero y Centeno. Esta gestora, especializada en gestión inmobiliaria, está liderada por Eduard Navarro, un valenciano criado en el estado americano de Georgia que regresó a España después de que su familia sufriese algunas bancarrotas en Estados Unidos. Una de las empresas familiares, Taurus Quadriga Corporation, entró en suspensión de pagos en 2011 con deudas superiores a los 4 millones de dólares, como refleja este informe concursal al que ha tenido acceso El Confidencial.

El Valencia Street Circuit es hoy un fantasma, abandonado y sucio. (V.R)
El Valencia Street Circuit es hoy un fantasma, abandonado y sucio. (V.R)

NdG acudió a la subasta del suelo de Acinelav con escasas perspectivas de lograr el dinero necesario para completar la operación, al igual que Antonio Perea, el empresario murciano que decía representar a un fondo árabe, o Business Together, una firma creada hace apenas unos meses que tampoco desembolsó ni siquiera la garantía del 10% que exigía la administración concursal. Los tres aspiraban a posicionarse para “dar el pase”. Fuentes solventes señalan que el propio Lucas ha estado haciendo gestiones para encontrar inversores. Y finalmente ha sido Atitlán, junto con su socio británico, el que se ha hecho con las pastillas de suelo pese a que había presentado la oferta más económica.

Víctor Romero. ValenciaVíctor Romero. Valencia

La vocación de Atitlán en sus proyectos también ha sido hasta ahora como inversor puro. No tiene experiencia en gestión de desarrollos urbanísticos. A principios de este año se hizo con Nuevas Actividades Urbanas (NAU), una firma inmobiliaria con activos en suelos y centros comerciales de Valencia y su área metropolitana como Arena, que había quedado bajo el paraguas de Bankia. Según fuentes cercanas a la firma de inversión de Rodero y Centeno, el fondo inglés al que se han asociado es mayoritario en la operación.

Roberto Centeno, uno de los responsables de Atitlán Capital. (UPV)
Roberto Centeno, uno de los responsables de Atitlán Capital. (UPV)

Proyecto a largo plazo

El PAI del Grao es un proyecto que tiene todavía muchas incertidumbres. La propia presencia del circuito abandonado es una de ellas. Su impulsor, el expresidente valenciano Francisco Camps, firmó un convenio con el Ayuntamiento de de Rita Barberá por el cual el consistorio que tenía que retonar una parte de sus coste a la Generalitat una vez ingresadas cargas de urbanización a los propietarios del suelo. Este pasivo ronda los 40 millones, aunque el nuevo equipo de gobierno municipal negocia ahora con la Conselleria de Vivienda ajustar estos costes a las obras efectivamente ejecutadas.

El resto de propietarios del suelo son el propio ayuntamiento y ADIF, fundamentalmente. Cualquier desarrollo para por un acuerdo entre todos para costear obras previas de urbanización y soterramiento de vías antes de ponerse a construir torres de viviendas residenciales. De hecho, ni siquiera está aprobada la reparcelación por lo que la puesta en marcha de las obras podría demorarse algunos años.

Comunidad Valenciana

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios