Un 0,45% sobre el PIB a 30 de septiembre

El parón inversor y la mejora económica permiten a Ximo Puig maquillar el déficit

La Generalitat apenas ejecuta el 38% de las inversiones hasta septiembre y crece en ingresos del Estado por liquidaciones de años anteriores. Presume de llegar al CPFF con deberes hechos

Foto: Ximo Puig y Cristóbal Montoro, en su último encuentro el pasado mes de abril. (EFE)
Ximo Puig y Cristóbal Montoro, en su último encuentro el pasado mes de abril. (EFE)

Una baja ejecución del capítulo de inversiones y la mayor entrada de ingresos procedentes del Estado por la mejora de la economía han permitido a la Generalitat valenciana presidida por Ximo Puig sostener el déficit presupuestario en lo que va de año. Los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda reflejan que la autonomía ha recucido en más de 1.000 millones de euros el desequilibrio en sus cuentas con respecto al pasado ejercicio. A 30 de septiembre, la necesidad de financiación era de 468 millones de euros, un 045% sobre el Producto Interior Bruto Regional, aunque por encima de la media entre las administraciones territoriales, que se ha situado en el 0,19%.

Programas de inversión en asistencia sanitaria o educación sufren importantes retrasos, con cifras de ejecución de apenas el 24%

La mejora permite al conseller de Hacienda valenciano, Vicent Soler, presentarse este jueves en el Consejo de Política Fiscal y Financiera con el mensaje de que ha hecho los deberes y ha puesto orden en las cuentas autonómicas. "Los datos evidencian que mejoramos en la eficacia en la gestión con una reducción del déficit del 70%", señaló. 

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, habla con el de Educación, Vicent Marzà. (EFE)
El conseller de Hacienda, Vicent Soler, habla con el de Educación, Vicent Marzà. (EFE)

No obstante, el mayor equilibrio tiene dos explicaciones fundamentales. Una de ellas es que las inversiones siguen siendo las principales víctimas de las políticas de restricción del gasto. Los datos de ejecución a 30 de septiembre publicados por la propia Generalitat reflejan que apenas se habían concretato (obligaciones reconocidas) el 28% de las inversiones reales (161 millones de euros sobre 564,2 millones presupuestados) y el 31% de las trasferencias de capital (141 millones sobre 444,4). Y, además, de estas cantidades todavía estaban pendientes de pagos (salidas de caja) el 30% y el 69% respectivamente. Programas como el de asistencia sanitaria o inversiones en enseñanza primaria y secundaria (colegios e institutos) aparecen como los más perjudicados, con medias de ejecución que van desde el 24% hasta apenas el 14,6%.

Otras programas que figuran teóricamente en el ADN discursivo del Gobierno del Botánico tampoco presentan cifras muy positivas. Así ocurre por ejemplo con el apartado de Cambio Climático. Es un programa de apenas tres millones de euros en inversiones, pero en los tres primeros meses del año apenas se habían ejecutado el 8,75% de los fondos previstos. No ha ocurrido lo mismo con el capítulo de Infraestructuras Públicas, con un 76% de ejecución. 

Desde la Conselleria de Hacienda señalan que en los datos comparativos se incluyen 180 millones que se arrastran de años anteriores del llamado Plan Confianza, un programa de inversiones lanzado por el Consell de Francisco Camps para incentivar la obra pública y cuya ejecución corresponde a los ayuntamientos, lo que genera una "distorsión". Con el cambio político de las elecciones de 2015, muchos municipios han reorientado estos proyectos o, directamente, están paralizados porque tienen que cofinanciar una parte y no tienen dinero. Sin tener en cuenta ese efecto arrastra las cifras de ejecución sobre el presupuesto aprobado inicialmente para 2016 por las Cortes Valencianas estaría en torno al 38%, señalan desde el departamento de Vicent Soler.

Hacienda atribuye la baja ejecución a una "distorsión" estadística por el arrastre de 180 millones del Plan Confianza de Francisco Camps

La segunda razón principal que explica las cifras de déficit es la mayor inyección de fondos procedentes de la liquidación de años anteriores con el Estado. La Generalitat recibió hasta verano 1.314 millones de euros procedentes del cierre de 2014. La cifra procede de la diferencia entre la previsión de anticipos a cuenta del modelo de financiación y los ingresos fiscales que finalmente se producen en realidad. Como consecuencia de la mejora en la economía, el comportamiento de tributos como el IVA o el IRPF está siendo mejor de lo previsto, de ahí que el ministerio de Montoro tenga que compensar a los territorios son saldo positivo. Se estima que pasará lo mismo el año que viene cuando haya que liquidar 2015. 

Pese a que ahora la Comunidad Valenciana está en el 0,45% de déficit sobre el PIB no signfica que vaya a cumplir con el objetivo del 0,7% marcado para todo el ejercicio. Hacienda trabaja con un escenario de cierre de ejercicio del 1,4% (frente al 2,51% de 2015), unos 1.400 millones de euros de desequilibrio. 

Soler acude también este jueves el Consejo de Política Fiscal y Financiera con el mandato de las Cortes Valencianas de exigir a Montoro el inicio de la negociación del nuevo modelo de financiación. Para ello pedirá al ministro que habilite la comisión de expertos prevista para debatir las distintas propuestas. También mostrará la oposición de la Generalitat valenciana al reparto del déficit de las autonomías para el año que viene.

Comunidad Valenciana

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios