Encuentro pactado antes del desafío soberanista

Las cinco cuentas pendientes entre Ximo Puig y Mariano Rajoy ante su cita en La Moncloa

Puig amenazó públicamente a Rajoy con llevarlo a los tribunales si no atendía su reiterada petición de recepción institucional para tratar asuntos que atañen a la Comunidad Valenciana

Foto: El president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig. (EFE)
El president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig. (EFE)

El presidente valenciano Ximo Puig será el único barón territorial que se colará esta semana entre la ronda de reuniones que el jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, ha organizado para recabar el respaldo de los partidos unionistas al desafío soberanista de Junts Pel Si y la CUP en el Parlamento catalán. Y no será porque el líder popular lo haya citado específicamente para consultar su opinión como dirigente de un territorio fronterizo con Cataluña. Moncloa se puso en contacto con la Generalitat valenciana el pasado 21 de octubre para cerrar una reunión entre ambos para el lunes 2 de noviembre después de que el propio Puig amenazase públicamente a Rajoy con llevarlo a los tribunales si no atendía su reiterada petición de recepción institucional para tratar asuntos que atañen a la Comunidad Valenciana, básicamente el problema de la infrafinanciación.

El teléfono que comunica el Palau de la Plaza de Manises de Valencia con La Moncloa ha sonado en el periodo de descuento, cuando el presidente del Gobierno ha firmado ya el decreto de disolución de las Cortes Generales y afronta una complicada campaña electoral en que está en el aire su continuidad en el poder. Sabedor de que no puede despreciar ningún voto, el líder popular no quiere visitar tierras valencianas y que le echen en cara que desprecia un territorio que en 2011 contribuyó de forma muy generosa a encumbrarlo a la presidencia y a reforzar su mayoría absoluta, algo que está hoy muy lejos de ocurrir

Rajoy no quiere visitar tierras valencianas y que le echen en cara que desprecia un territorio que en 2011 contribuyó de forma generosa a encumbrarlo

Sin embargo, si se mantiene la agenda, cuando este lunes Rajoy se vea las caras con Ximo Puig no encontrará un barón periférico satisfecho por el mero hecho de ser recibido en la Presidencia del Gobierno. Puig llega a Madrid con una maleta de cuentas pendientes entre la Comunidad Valenciana y el Estado. Para preparar el encuentro de trabajo, ha recabado informes de todos los departamentos de su Ejecutivo sobre la relación de asuntos sin cerrar con el Gobierno central. El mismo lunes está prevista otra reunión de la ministra de Fomento, Ana Pastor, con la 'consellera' valenciana de Vivienda y Obras Públicas, María José Salvador, quien ha remitido hasta tres cartas a Pastor desde su nombramiento este verano en las que solicitaba un cara a cara para hablar de infraestructuras.

Hay cinco cuestiones troncales que Ximo Puig tiene intención de poner encima de la mesa de Mariano Rajoy ante la posibilidad de que repita al frente del Gobierno de España:

1) La financiación autonómica 

Es uno de los ejes centrales del discurso político del presidente valenciano. La Comunidad Valenciana es la única autonomía que es contribuyente neta a las arcas del Estado pese a tener una renta per cápita inferior a la media española. La riqueza por habitante está 12 puntos por debajo de la del español medio. Hasta 15 informes elaborados desde 2008 certifican el problema de la insuficiencia de recursos financieros de la Generalitat para cubrir el gasto de sus competencias básicas y el desequilibrio en las balanzas fiscales. El profesor Ángel de la Fuente, uno de los expertos del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en materia de financiación, ha llegado a señalar: “Valencia tiene motivos para poner el grito en el cielo”. Según el último informe remitido por la Generalitat al Consejo de Política Fiscal y Financiero, la Comunidad Valenciana debería mejorar el saldo fiscal actual en 5.877 millones de euros. No hay fisura en este aspecto. Puig llega respaldado por todos los partidos, incluido el PP regional, que ha firmado una declaración conjunta por un nuevo modelo de financiación, y por la clase empresarial. Tanto la patronal autonómica Cierval como la influyente Asociación Valenciana de Empresarios, que lideran Vicente Boluda y Juan Roig, mantienen la misma posición. El propio Rajoy prometió el pasado 3 de octubre en un acto de partido en Valencia que la próxima legislatura abordaría el problema.

La vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mònica Oltra. (EFE)
La vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mònica Oltra. (EFE)

 

2) Inversiones 

Asociaciones empresariales, cámaras de comercio y patronales de contratistas vienen reclamando desde hace años al Gobierno central un incremento en las inversiones directas en infraestructuras en la Comunidad Valenciana. Los empresarios locales tardaron meses en arrancar al ministro de Hacienda una reunión la pasada legislatura para tratar de influir en la elaboración de los Presupuestos del Estado. Para cuando Montoro concertó ese encuentro, en enero de este año, las cuentas ya estaban elaboradas y apenas pudo comprometerse. Hay infraestructuras pendientes, como la mejora de la conexión ferroviaria Sagunto-Zaragoza, clave para la salida de vehículos de General Motors procedentes de Aragón por el Puerto de Valencia o para la de coches de Ford Almussafes hacia el norte de España y Europa. La operación Parque Central de Valencia, que conlleva enterrar las playas de vías que todavía discurren por la trama urbana de la ciudad y construir un túnel pasante, es otra de las eternas obras por concretar por parte del Estado desde hace años.

3) El Corredor Mediterráneo

Aunque entra dentro del capítulo de las inversiones, merece un aparte por la importancia que todos los agentes sociales valencianos dan a esta infraestructura. El diseño de la red de AVE desplazó a los últimos puestos en el orden de prioridades la conexión en ancho europeo entre Castellón y Tarragona. Estos apenas 180 kilómetros completan todo un eje ferroviario que debería conectar los grandes puertos del mediterráneo español (Algeciras, Valencia y Barcelona) con Europa. Tras la presión de los lobistas patronales de las autonomías afectadas, se logró incluir la infraestructura en las Redes Transeuropeas de Transporte, pero intereses políticos regionales (como por ejemplo la preferencia por el llamado Corredor Central de la expresidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal) han llevado a Fomento a no dar prioridad a este corredor. Ana Pastor ha resuelto el problema financiando una tercera vía en paralelo a la actual, conocida como “tercer hilo” para los dos sentidos. El presidente de la patronal valenciana, José Vicente González, no dudó recientemente en tildar este proyecto, que no verá la luz hasta 2018, como un “carril bici”.

4) Los refugiados sirios

No está previsto que la 'lideresa' de Compromís, Mònica Oltra, esté presente físicamente en la reunión en Moncloa, pero es seguro que lo estará la influencia que tiene en el Gobierno bipartito con el PSPV-PSOE. De su vicepresidencia depende todo el operativo que la Generalitat tiene montado para recibir a los refugiados sirios que lleguen a España cuando el Gobierno central autorice su entrada. Hay 600.000 euros consignados para financiar todas las necesidades de los refugiados, se ha organizado una red de municipios solidarios y existe la disponibilidad de enviar un barco de 1.100 plazas a islas griegas como Lesbos para traer desplazados al país. Puig preguntará a Rajoy sobre cuándo tiene previsto abrir las puertas para que entren y cómo va a articular la asistencia.

(EFE)
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5) La sanidad universal

Una de las primeras medidas del nuevo Ejecutivo autonómico que comparten socialistas y Compromís, con respaldo parlamentario de Podemos, fue devolver el derecho a la sanidad gratuita a los inmigrantes irregulares, en contra del decreto firmado por el Gobierno central en 2012 que restringía la sanidad universal. El Consejo de Ministros decidió impulsar la semana pasada un recurso de inconstitucionalidad contra la Generalitat por considerar que ha invadido sus competencias. Puig pedirá a Rajoy que promueva la retirada de ese recurso en defensa del “derecho a la salud”.

Y el extra de la cuestión catalana

Quiera o no quiera, el presidente valenciano se va a ver obligado a expresar una opinión ante Rajoy y ante la opinión pública sobre el desafío soberanista de los partidos independentistas. Puig está alineado con las posturas más federalistas dentro del PSOE. Defiende la reforma constitucional para dar más autonomía política y fiscal a los territorios del Estado, y ha llegado a plantear como solución al problema catalán que se retrotraiga el Estatut al contenido anterior a la sentencia del Tribunal Constitucional que anuló, por ejemplo, la consideración de Cataluña como nación.

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