ESPAÑA

Cataluña, después del 1-O

A pesar de la prohibición del Tribunal Constitucional, el Govern ha seguido adelante con la consulta y con sus planes de declarar la independencia de Cataluña

¿Qué ha pasado desde el 1-O?

El referéndum del 1-O se celebra a pesar de que las fuerzas de seguridad tratan de clausurar los centros de votación. Pese a los impedimentos, más de dos millones de catalanes se muestran a favor de la secesión, según las cifras oficiales.

El 'president', Carles Puigdemont, hace un llamamiento a declarar la independencia de manera unilateral en la noche del 1-O, lo que provoca que el Gobierno central comience a prepararse para invocar al artículo 155 de la Constitución con el objetivo de obligar a la comunidad autónoma a cumplir la ley.

Mientras Puigdemont trata de ganar tiempo, los catalanes convocan numerosas manifestaciones e incluso una huelga general que suman presión sobre el Govern para que haga lo que se suponía que iba a hacer: que declare la independencia de Cataluña.

Nueve días después del 1-O, el 'president' declara la independencia de forma unilateral, aunque la suspende de forma inmediata para buscar un diálogo con la Administración central. Desde entonces, Puigdemont y Rajoy se comunican a través de cartas mostrando sus respectivas posturas: el presidente del Gobierno insiste en que Puigdemont aclare si declaró o no la independencia; el catalán persevera en la necesidad de sentarse a dialogar.

¿Y ahora qué?

Hasta el 19 de octubre tenía Puigdemont para responder al requerimiento de Rajoy que, a pesar de no ser éste únicamente para saber si declaró o no la independencia, es el primer paso para poder poner en marcha en el Senado el resto de mecanismos con los que cuenta este artículo constitucional.

Como Puigdemont no ha atendido a lo exigido, el Ejecutivo ha anunciado que continuará los trámites para activar el 155. Así, ha decidido convocar para el sábado 21 de octubre una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para aprobar las medidas que elevará al Senado. El artículo 155 como tal no precisa las medidas que puede tomar el Gobierno para obligar a la comunidad autónoma a seguir la ley.

¿Fue legal el referéndum?

En el sistema constitucional español, la doctrina decisiva que se ha de tener en cuenta como determinante en sede política es la doctrina jurisprudencial que sobre este punto haya podido sentar el Tribunal Constitucional. Y lo cierto es que este órgano ha venido declarando de forma reiterada y constante en los últimos años que un referéndum de autodeterminación no se puede llevar a cabo de forma constitucionalmente lícita sin una previa reforma constitucional que así lo prevea.

Además, se trataría, al afectar al Título Preliminar de la Constitución, de una reforma constitucional agravada, un procedimiento reservado a determinadas materias de la Carta Magna —título preliminar, Derechos fundamentales de la sección primera, del capítulo segundo, título primero como la corona— que conforman una especie de supralegalidad constitucional y que cuentan con una protección especial.

Además, sobre la convocatoria del referéndum del 1 de octubre pesaba una prohibición, precisamente del Tribunal Constitucional. Sin embargo, la Generalitat se basa en la nueva legalidad catalana para defender la consulta.

¿Existen alternativas al 155?

El 155 no es el único artículo previsto en la Carta Magna al que el Ejecutivo puede invocar para tratar de frenar la secesión de la comunidad autónoma catalana. Una alternativa es el artículo 116, que regula los estados de alarma, excepción y sitio. En cualquiera de esos supuestos, los Mossos serían los primeros en pasar a depender del Estado para garantizar el control del territorio.

La solución más factible, según fuentes de Interior, sería el cese de los actuales máximos responsables de la policía catalana, el nombramiento de mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional y, por último, el refuerzo de la plantilla autonómica con agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

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