Elecciones Cataluña 2017: Cs gana en votos y escaños pero los soberanistas retienen la mayoría absoluta Elecciones Catalanas
caida del psc y hundimiento del pp

Cs gana en votos y escaños pero los soberanistas retienen la mayoría absoluta

Por detrás, la lucha fratricida por el 'trono' de los independentistas la habría ganado el presidente fugado, Carles Puigdemont, cuya lista del 'president' quedaría en el segundo lugar

Foto: La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arimadas, vota en Barcelona. (Reuters)
La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arimadas, vota en Barcelona. (Reuters)

Inés Arrimadas logra una histórica victoria en Cataluña en votos y escaños que, sin embargo, no le servirá para formar gobierno porque los independentistas, la suma de JxCAT, ERC y la CUP, retendrán la mayoría absoluta del Parlament. Estos son los principales resultados de las proyecciones finales con el 99% escrutado. La victoria de Ciudadanos le permitirá obtener 37 escaños (de los 25 que tenía ahora) y ser, con diferencia, la fuerza más votada.

Por detrás, la lucha fratricida por el 'trono' de los independentistas la ha ganado el presidente fugado, Carles Puigdemont, cuya lista del 'president' quedaría en el segundo lugar con 34 escaños. La lista de Oriol Junqueras ha acabado por desinflarse y se quedaría con 32 escaños. De este modo, el líder republicano sería uno de los grandes derrotados de la noche: preso, a la espera de juicio y vencido por Carles Puigdemont, que recoge ahora la bandera del soberanismo.

Otro de los grandes perdedores ha sido Miquel Iceta: su lista transversal apenas logra ganar un escaño -pese al aumento histórico de la participación- y se quedaría en 17. Igualmente, la primera prueba de fuego para Pedro Sánchez ha acabado siendo una especie de fiasco: muchos eran los analistas que hablaban de que el PSC se llevaría mucho voto oculto y, al final, no ha recabado más que un nuevo escaño. El propio PSC había cifrado la frontera del éxito en los 20 escaños y deberá conformarse con tres menos.

En quinta posición, otro de los grandes derrotados: los comuns de Ada Colau, Xavier Doménech y, por ende, Pablo Iglesias. No sólo han caído en escaños -pasarían de 11 en 2015 a 8 ahora- sino que, lo más grave: ya no serían la llave para ninguna posible alianza de Gobierno y su concurso, tanto para los constitucionalistas como para los independentistas, es totalmente prescindible. El terremoto catalán se dejará sentir en las mareas y en el cuestionamiento del liderato de Iglesias por gente como Carolina Bescansa, que puso en evidencia la política de Iglesias en Cataluña.

En quinta posición quedaría la CUP, que perdería mñas de la mitad de sus escaños actuales -pasan de 10 a 4- pero que, al contrario de lo que sucede con los comuns, siguen siendo indispensables para JxCAT y ERC para conformar la mayoría absoluta independentista. Aunque la CUP ha acabado siendo fagocitada por la lista de Puigdemont en el tramo final de la campaña, los cuperos mantienen su papel para exigir la vía unilateral y la exigencia de proclamar la DUI.

Y en último lugar, el PP. García Albiol no logra ni entrar con grupo propio en el Parlament, lo que supone una debacle sin paliativos para el partido que tiene el poder en Madrid y que, de alguna manera, ya había entregado la cuchara hace tiempo en Cataluña. Desde hace semanas se sabía que la derrota era insalvable y que Albiol estaba amortizado y sería enviado a un retiro 'honroso' lejos de Cataluña. Pero ni en los peores sueños de Génova se podía imaginar que el partido se quedaría sin formar grupo, con solo 3 escaños, compartiendo el grupo mixto con la CUP y completamente canibalizado por el empuje de Ciudadanos. Rajoy, que ya se barruntaba la debacle, deberá dar explicaciones en el comité que ha convocado para mañana mismo.

[Vea aquí todos los resultados de las elecciones]

En resumen, el 21-D ha dejado una histórica victoria naranja -la primera vez que una mujer gana las elecciones para presidir la Generalitat- y que, sin embargo, no le permitirá llegar al Palau por el desastre de PSC y PP. Además, la victoria de Puigdemont le obliga a pisar suelo español para intentar ser presidente, lo que conllevaría su detención inmediata. ¿Vendrá? El 155 sigue aún vigente y la orden de detención también. ¿Asumirá el papel de candidato a la presidencia Josep Rull? ¿Jordi Turull? Muchas incógnitas que quedan abiertas.

Movilización 'indepe' después de comer

Los primeros datos de la participación avanzados alertaban ya de una tendencia: hasta la una de la tarde, la participación había caído apenas 4 décimas con respecto a 2015, pero las 'tripas' de esos datos desvelaban que la participación a esa hora subía tres y cuatro puntos en los feudos tradicionalmente constitucionalistas como Barcelona capital, L'Hospitalet y otras ciudadades del cinturón de Barcelona y caía en el interior de Girona y otros feudos independentistas. Las alarmas saltaron en las filas independentistas y los CDR (Comités de Defensa de la República) comenzaron a hacer llamamientos por los grupos de Watssap y Telegram para que sus votantes salieran de sus casa y acudieran a votar.

La apelación funcionó: en el segundo avance la participación con respecto a las elecciones de 2015 se disparaba más de cinco puntos, y aunque seguía siendo mayor la subida en las zonas constitucionalistas (6, 7 y hasta casi 8 puntos más en barrios de Barcelona o municipios del cinturón como Hospitalet) la participación en las zonas tradicionalmente 'indepes' se recuperaba y ya era más alta que en 2015. La batalla, por tanto, estaba servida. Finalmente, la participación fue histórica y llegó al 81,95%.

La comparativa con 2015

En las últimas elecciones autonómicas de hace dos años, el bloque independentista obtuvo 1.966.508 votos (un 47,8% del voto emitido) frente a los 1.608.840 del bloque constitucionalista (736.364 de Cs; 523.283 del PSC y 349.193 del PP) lo que supuso un 39,11% del voto. Si a esas cantidades se sumaban los 367.613 votos de Catalunya Si Que Es Pot y su 8,94%, el bloque supuestamente 'unionista' habría ganado esas elecciones con 1.976.453 votos y un 48,05%. Menos de 10.000 votos separaron a uno y otro bloque, con el añadido de que las cuentas, como se ha visto posteriormente con el comportimiento y la ruptura de algunos de los 13 diputados de CSQP como Dante Fachin, tenían truco: varios parlamentarios 'morados' apoyaron la DUI y la ruptura unilateral.

Por ello, todas las miradas se centraban hoy en saber si los independentistras, con su cabeza de lista en la cárcel (Oriol Junqueras) o fugado en Bruselas (Carles Puigdemont), superarían esos 1.966.508 votos de hace dos años. En teoría, la movilización excepcional prevista jugaba en contra de los intereses de los soberanistas: en las elecciones autonómicas, el electorado 'indepe' se había movilizado tradicionalmente mientras que los 'unionistas' preferían quedarse en casa y acudían a votar en las generales, al entender que las elecciones al Parlamento español les concernían más.

Al final, los independentistas han sumado 2.058.358 votos (entre JuntsXCat, ERC y la CUP) frente a los 2.204.193 de Cs, PSC, Catalunya en Comú y PP que suma el bloque de los no independentistas. La brecha por tanto se ha ampliado con respecto a 2015, cuando apenas 10.000 votos separarron a los dos bloques. Y sin embargo, la mayoría absoluta en los escaños del Parlament seguirá siendo para los independentistas por la asignación de los asientos en Girona, Tarragona y Lleida frente a Barcelona.

Elecciones Catalanas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
58 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios