ELECCIONES CATALANAS DEL 21-D

De la Hacienda propia a la vía canadiense: los guiños en el programa de los 'comuns' a ERC

Catalunya en Comú-Podem presentará su programa para las elecciones catalanas el próximo domingo, tras rematar la ruta de encuentros territoriales para su elaboración "desde abajo"

Foto: La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el cabeza de lista de los comunes, Xavier Domènech (d), durante la última asamblea de Catalunya en Comú, el pasado 11 de noviembre. (EFE)
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el cabeza de lista de los comunes, Xavier Domènech (d), durante la última asamblea de Catalunya en Comú, el pasado 11 de noviembre. (EFE)

A la espera de que remate el proceso participativo de los 'comuns' para la elaboración colaborativa del programa con el que concurrirán a las elecciones catalanas del 21-D, su cabeza de lista, Xavier Domènech, ha adelantado algunas de las medidas estrella ya esbozadas. Entre ellas, destaca la creación de una Hacienda propia para Cataluña, dentro de la base de un acuerdo fiscal, y definición de competencias exclusivas. Una propuesta programática que acerca a Catalunya en Comú-Podem (CatECP) a los republicanos de Oriol Junqueras, con quienes barajan un hipotético pacto poselectoral. No en vano, el líder de ERC calificó en su día el proyecto de la Hacienda catalana como el cimiento de "una futura república".

El principal matiz que ha subrayado el candidato de los 'comuns' es que dicha Hacienda debe ser "solidaria", teniendo en cuenta "la equidad y la ordinalidad". Con todo, coincide en vincularla a un nuevo acuerdo político y social que supere el Estado de las autonomías, siguiendo una línea cercana a la que defendía el 'vicepresident' cesado de la Generalitat tras asumir el mandato del Parlament para desarrollarla, "con el doble objetivo de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y blindar sus derechos con las estructuras propias de un Estado".

Como explican fuentes del partido, la Hacienda propia y solidaria busca cumplir con los objetivos de "lograr la plena capacidad de decisión sobre los tributos en Cataluña", y así disponer de recursos económicos suficientes "para las políticas sociales que desarrollaremos, garantizando siempre la lealtad institucional acordada entre los gobiernos catalán y español, sin permitir injerencias, ni arbitrariedades". Todo ello, cumpliendo con el principio de solidaridad territorial, que se haría pactando una aportación a la Administración del Estado, cumpliendo, según añaden, "con el principio de equidad y justicia que haría que todos los territorios tengan la capacidad para prestar los servicios básicos".

El todavía portavoz de En Comú Podem en el Congreso de los Diputados ya propuso al resto de formaciones, recogiendo el guante de la Taula per la Democràcia, establecer dos puntos comunes en los programas: la amnistía para los "presos políticos", no solo independentistas, sino también sindicalistas, y la anulación de la aplicación del artículo 155 en Cataluña. ERC, PDeCAT y la CUP se han comprometido a llevarlos en sus programas. No así el PSC, formación a la que apeló directamente Domènech en el momento de lanzar esta propuesta: "Estamos casi convencidos de que PP y Ciudadanos no lo llevarán, pero sí esperamos que como mínimo el PSOE sí que lo lleve", argumentaba.

La transversalidad de CatECP, que además, según la mayoría de sondeos, podría convertirse en una fuerza bisagra entre los dos bloques —independentista y constitucionalista—, se deja notar en su discurso y sus propuestas programáticas, compitiendo con ERC, a quien exige abandonar la unilateralidad, y en los últimos días intensificando su rivalidad con los socialistas catalanas. La centralidad de una agenda social se encuentra entre las máximas más repetidas por Domènech, tanto como condición para abrir conversaciones con otras fuerzas tras el 21-D como para marcar distancias con el PSC, con quien comparte una buena parte de su caladero electoral.

El pretendido distanciamiento de Miquel Iceta se ha traducido durante los últimos días de precampaña en otra de las medidas centrales del programa de los 'comuns': la denominada Ley de Claridad, al estilo canadiense, para promover un referéndum pactado en el Congreso de los Diputados. Una ley orgánica que, al igual que con el Estatut, sería preciso articular con una mayoría cualificada de dos tercios de la Cámara. Para ello, se propone un pacto de claridad previo en el Parlament. En esta línea, Domènech criticó que Iceta se limitase a defender un proyecto territorial federal, basado en el 'café para todos', y lo interpeló para saber si "están como mínimo dispuestos a dialogar" sobre el "derecho a decidir" de los catalanes, lo cual llevaron en su programa para las autonómicas de 2012 pero eliminaron en las anteriores de 2015.

El abandono de la unilateralidad es otro de los requisitos previos de 'comuns' y Podem para negociar con ERC tras el 21-D. Un escenario que no se descarta, puesto que las formaciones independentistas han dado signos de aparcar esta vía. Aun sin especificar cómo se desarrollará esta cuestión en su programa, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, aseguraba la pasada semana que su formación apostará por "el diálogo y la negociación" con el Gobierno, lo cual implicaría priorizar la "bilateralidad".

Domènech, por su parte, coincidía este lunes en que se necesitan "mayores dosis de bilateralidad". Una coletilla en la que reincidirá este miércoles durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, pues se encargará de preguntar al Ejecutivo "si piensa abrir una negociación bilateral con el nuevo Govern de la Generalitat surgido de las elecciones del próximo 21 de diciembre".

El encargado este lunes de atacar al independentismo era el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique. Tras la ejecutiva del partido en Princesa 2, Echenique arremetía contra los dirigentes independentistas por haber "salido de la realidad", añadiendo: "A medida que avanza la campaña, vemos planteamientos más cercanos a lo mágico". Asimismo, volvía a cargar directamente contra Marta Rovira por manifestarse a favor de que tras las elecciones catalanas pudiera haber "dos gobiernos, uno ejecutivo y otro construyendo la república catalana". Solo si ERC "deja de plantear que hay dos gobiernos en Cataluña", advertía ya la pasada semana, "podremos hablar con ellos".

Catalunya en Comú-Podem presentará su programa para las elecciones catalanas el próximo domingo, tras rematar la ruta de encuentros territoriales para su elaboración "desde abajo". Esta convención programática tendrá lugar en el pabellón de Sant Adrià de Besòs (Barcelona), con el objetivo de aprobar los ejes principales del programa electoral de la candidatura, y contará con la presencia del líder de Podemos, Pablo Iglesias. Algunos de sus puntos genéricos, además de los que propusieron como "demandas de país" —la Hacienda propia y la vía canadiense—, destacarán el blindaje del modelo lingüístico y la escuela pública, la apuesta por el municipalismo o los derechos sociales.

Elecciones Catalanas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios