en la presentación de la asociación la tercera vía

Felipe González niega haber hablado de Cataluña como nación

Defiende que no dijo en la entrevista en 'La Vanguardia' que apoyara ese trato para Cataluña, e incluso desmiente que existiera la pregunta. El periodista dice que el texto recibió el visto bueno

Foto: Pedro Sánchez y Felipe González, durante el acto de presentación de La Tercera Vía en Madrid, este 8 de septiembre. (EFE)
Pedro Sánchez y Felipe González, durante el acto de presentación de La Tercera Vía en Madrid, este 8 de septiembre. (EFE)

No dijo nada de que estuviera a favor de reconocer a Cataluña como nación. Es la versión de Felipe González de su entrevista, publicada el sábado pasado, en el diario La Vanguardia. El expresidente negó que pronunciara esa aseveración, incluso defendió que esa pregunta ni siquiera existía. Pero no quiso aclarar si cree que debe conferir ese estatus a Cataluña. 

"Lamento decirles que esa frase no está en la entrevista. No la pronuncié. Ni siquiera me hicieron esa pregunta. No puedo ratificar, ni rectificar lo que no he dicho en esa entrevista. Es lo que quiero que quede claro hoy", señaló González, vehemente, ante una nube de periodistas que le esperaban a la entrada de la Fundación Diario Madrid. Había acudido en la tarde de este martes para apoyar la presentación en la capital de la asociación privada La Tercera Vía, que promueve el diálogo y el acuerdo como "única salida" para desbloquear el "encastillamiento" de posiciones entre Cataluña y España. 

Felipe González niega haber hablado de la necesidad de que Cataluña sea reconocida como "nación"

El expresidente no se anduvo con medias tintas, y desmintió con rotundidad al periódico La Vanguardia, que tituló su entrevista así: "Estoy a favor de una reforma que conozca Catalunya como nación". En realidad, el titular está entresacado de una pregunta (ahora puesta en entredicho por González) del periodista Enric Juliana. "¿Estaría usted de acuerdo con que la Constitución española reconociese a Catalunya como nación?". "Absolutamente sí. No tengo ningún problema en reconocer la identidad catalana y en que se garantice constitucionalmente que no va a haber ningún extraviado que intente alterar ese reconocimiento". 

No aclara su postura

"Si me hubiera preguntado por eso, hubiera respondido", contestó González cuando la prensa le preguntó por ese titular del rotativo catalán. Los informadores le preguntaron entonces por su posición, si Cataluña merece o no ser catalogada como nación. "No, no enredemos. Simplemente, quiero aclarar algo que es serio, y como es serio, quiero aclararlo, e incluso por respeto a Enric Juliana, que me parece un periodista serio, pero ni existió la pregunta ni, por tanto, la respuesta que viene entrecomillada en mi boca en esa entrevista. Eso no existió". Poco después, Juliana rebatió la versión de González a través de su cuenta de Twitter:

La oficina del expresidente respondió a su vez a los tuits de Juliana. En declaraciones a El Confidencial, fuentes del despacho de González exigieron al periodista que "publique el texto exacto de la grabación". Según explicaron, Juliana no llegó a preguntarle si apoyaba el reconocimiento de Cataluña como nación. Se quedó en la reflexión previa que antecede a la respuesta de González, en las "propuestas para el pacto" lanzadas por algunos actores, como el ponente constitucional Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que plantea "una nueva disposición adicional" de la Carta Magna que "reconozca a Catalunya como realidad nacional". En el texto que se remitió a la oficina, cuentan, ya sí figuraba "esa pregunta", pero no se cazó ese añadido. "Ni tampoco figuraba el titular" que eligió el rotativo de Barcelona.

En la grabación, el periodista pregunta si comparte el reconocimiento de la “identidad nacional“ catalana

La Vanguardia  difundió el corte de la grabación de la entrevista. Y parece respaldar la versión del expresidente. Juliana pregunta si estaría de acuerdo con el "reconocimiento explícito de la identidad nacional de Cataluña". No aparece el término "nación". El matiz es importante en este caso para los socialistas. Y es a esa pregunta, a la de la "identidad nacional" catalana, a la que González replica "absolutamente sí, no tengo la menor duda". En efecto, el periódico reconoce que en la versión "resumida" de la conversación que envió a la oficina del expresidente ya aparecía el término "nación", y tras el visto bueno, no hizo ninguna "adición ni modificación". 

En cualquier caso, González ha tardado cuatro días en salir al paso del debate, que ha puesto en un brete a su propio partido, enredado en los últimos días en las preguntas de si convenía o no conferir ese estatus de nación a Cataluña. 

Respaldo del PSOE, con Sánchez a la cabeza

La contundencia de las palabras de González eclipsó el acto de presentación de La Tercera Vía en Madrid, al que acudieron varios dirigentes socialistas. El primero de todos ellos, Pedro Sánchez, cuya asistencia no estaba contemplada en agenda porque, según su entorno, no estaba claro que le diera tiempo a llegar, ya que tenía comprometido con anterioridad un reportaje para una televisión. Junto a Sánchez, miembros de su ejecutiva como Patxi López, Meritxell Batet, Pilar Lucio, Antonio Hernando, Óscar López o Pere Navarro. Nómina a la que se añadieron los ex secretarios generales Alfredo Pérez Rubalcaba y Joaquín Almunia, más diputados nacionales y autonómicos, como Ángel Gabilondo, Carmen Alborch, Rodolfo Ares o Maurici Lucena. En la sala también se podía ver al expresidente del Consejo de Estado Francisco Rubio Llorente o el catedrático Francesc de Carreras (próximo a Ciudadanos).  

Pedro Sánchez, durante sus declaraciones a los medios antes del acto de La Tercera Vía. (EFE)
Pedro Sánchez, durante sus declaraciones a los medios antes del acto de La Tercera Vía. (EFE)

El respaldo del PSOE a La Tercera Vía era, pues, evidente. Pero lo explicitó Sánchez: "He venido a apoyar un movimiento político que reivindica lo mejor de la política el acuerdo, la negociación, el diálogo. No se pueden construir fronteras donde nunca las ha habido". El secretario general subrayó que hace falta "tender puentes", y en eso está su partido, reivindicó, y no en la "confrontación". Acusó a Mas de ser un "irresponsable político" que busca "fracturar a catalanes contra catalanes y a catalanes contra españoles" y, de paso, "aislar" a Cataluña. Se preguntó a Sánchez si el tiempo no está agotándose. Negó la mayor. "Hay tiempo de sobra para llegar a acuerdos", porque los nacionalistas "no son los dueños del tiempo".

Rubalcaba, a su vez, también apostó por una vía alternativa al "inmovilismo" de Mariano Rajoy y al "independentismo que quiere romper con España". De ahí la importancia del acto de este martes, dijo: proclamar que fuera de Cataluña hay quienes quieren dialogar y salir del bloqueo. 

"Juntos seremos más fuertes"

Durante la conferencia, moderada por la periodista Rosa Paz, intervinieron el presidente de La Tercera Vía, Mario Romeo, y el exvicepresidente del Tribunal Constitucional Eugeni Gay. Pero no a los miembros de la "fila cero" —como los llamó Romeo—, los vips que habían ayudado a la presentación de la asociación en Madrid. Ambos abundaron en los mismos argumentos: que el acuerdo y el diálogo es la "única vía" posible, que se trata de tejer "complicidades" entre Cataluña y España, y no alimentar la máquina de la confrontación, porque a ambas les va mejor juntas y se necesitan. "Quieren levantar fronteras, aunque sean psicológicas. Estaremos en contra de cualquier frontera que quieran levantar", reivindicó Romeo. 

No queremos una Cataluña talibán, sino una Cataluña catalana“, asegura el presidente de La Tercera Vía, Mario Romeo

El presidente de La Tercera Vía se definió como "catalán y español", como "catalanista", y aseguró que su asociación, "privada, plural y apartidista" nace de la "necesidad de desbloquear" la situación actual, que permita encontrar el encaje de Cataluña en el conjunto del Estado, un "autogobierno justo dentro de España", porque es la mejor alternativa de todas las posibles.

"Juntos seremos más fuertes, llegaremos más lejos", afirmó, apoyándose en un ejemplo práctico: el del Barça, que ha triunfado porque juega en la Liga española. Lo mismo ocurre con las empresas o con la cultura, que sólo pueden crecer, a su juicio, dentro de España. 

Romeo defendió que esa posición de "encuentro", si se analizan las encuestas, es la mayoritaria en Cataluña y en el resto del Estado, pese a que los independentistas quieran hacer ver que los españoles son "intransigentes o antidemocráticos". "Somos una mayoría silenciosa" los defensores de una opción negociada, ilustró, y apremió a los que la secundan a que la apoyen "sin miedo". 

El acuerdo sólo es posible hablando

El presidente de la asociación insistió en que no defienden el inmovilismo, que quieren "cambios", pero para eso ha de haber "un diálogo sin condiciones previas y sin exclusiones de ningún tipo", lo que exige que el Gobierno y la Generalitat abandonen "sus posiciones encastilladas" y asuman "que únicamente desde el diálogo será posible alcanzar un acuerdo". Romeo se apoyó en una frase de Bill Clinton de hace unos años: "El futuro del mundo será catalán o talibán". Con ella,  el expresidente estadounidense ponía a lo catalán como ejemplo de la "convivencia", sin "sectarismo". "No queremos una Cataluña talibán, sino una Cataluña catalana", concluyó el líder de la entidad. 

Nadie quiere separarse de nadie. Hablando con los nacionalistas ninguno se atreverá a decir que no quiere convivir con el otro“, afirma Gay

Gay, por su parte, acudió a la historia. España, razónó, no podría entenderse sin Aragón ni Castilla, y el Estado ha ido construyéndose "desde el respeto" y pese a las "diferencias y desencuentros", que los ha habido, entre "dos personalidades muy marcadas". Pero no excluyentes. "Nunca jamás ni Castilla, ni Cataluña, ni el País Vasco, ni Galicia tuvieron los ciudadanos tantos derechos como los que tienen ahora". El exvicepresidente del TC no negó que Cataluña sea una "nación", como también lo es Castilla. Y ambas "fundaron un gran Estado". Una diferencia (la de nación y Estado) que también defiende el PSC. 

El exmagistrado apuntó que una salida posible es la reforma de la Carta Magna de 1978. "Probablemente es inevitable. ¿Pero hemos explorado todas las posibilidades de la Constitución? ¿La hemos cumplido?", se preguntó. Gay puso de ejemplo la parálisis que el TC sufrió en la renovación durante tres años, cuando estaba empantanado por la sentencia del Estatut, culpa de "todos los partidos sin excepción". Convino que quizá sí hay que darle una vuelta a la financiación, o a otros asuntos, pero hay que hablar. Incluso si el 27-S ganan los independentistas, ya que no bastaría, dijo, con aplicar la ley y punto. "Nadie quiere separarse de nadie. Hablando con los nacionalistas españoles y con los nacionalistas catalanes ninguno se atreverá a decir que no quiere convivir con el otro", remachó.

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