Candidata de Ciudadanos a la Presidencia de Cataluña

Inés Arrimadas, declaración de intenciones

Se afilió al partido en 2010 y desde entonces esta joven andaluza ha protagonizado una carrera meteórica dentro de la formación de Albert Rivera

Foto: La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)
La candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, Inés Arrimadas. (EFE)

Corría el año 2010 cuando Inés Arrimadas (Jerez de la Frontera, 1981) asistió a un mitin del otrora desconocido Albert Rivera. Quedaba menos de un mes para las elecciones autonómicas y Ciutadans –que no Ciudadanos– era una pequeña formación famosa por el cartel protagonizado por un Rivera desnudo. Pese a los discretos resultados del partido, esta joven catalana de adopción quedó prendada del discurso del barcelonés en un acto de la Ciudad Condal. “Aquello no parecía un acto político. Era diferente a todo lo que había visto antes”, afirma.

Esta abogada de 34 años, quien afirma no identificarse “ni con PP ni con PSOE”, sí encontró en las palabras de Rivera un mensaje que calaba. “Me gustó mucho escuchar ideas sobre la libertad, la ciudadanía, los derechos de las personas…”, explica a este diario. Aquel día, nadie le dijo en el Teatre Romea que en un futuro iba a ser ella la que estaría detrás del atril dando los mítines.

Tras aquella primera toma de contacto, los siguientes meses formaron los mimbres de lo que sería el futuro de Arrimadas en Ciudadanos. Comenzó como simpatizante de la formación y, a los pocos meses, decidió afiliarse al partido. Sus primeros pasos fueron en las juventudes del partido, donde los militantes la auparon a la portavocía de la sección de jóvenes. “Me gustó Ciudadanos porque estaba formado por gente normal, con sus trabajos y sus vidas; gente que hacía un hueco para ayudar al partido”, señala a El Confidencial. Ya como portavoz, fue entonces cuando Rivera se fijó en ella.

Arrimadas y Albert Rivera en una imagen de archivo. (EFE)
Arrimadas y Albert Rivera en una imagen de archivo. (EFE)

Después de ver su trabajo en el área de jóvenes, la invitó a participar en la Comisión de Juventud del Parlament. Aunque por aquel entonces Arrimadas seguía trabajando en la empresa privada, su papel en la comisión le sirvió para volver a ser llamada por el dirigente catalán, quien le propuso formar parte del Comité Ejecutivo de Ciudadanos en 2011. “Es una persona muy empática”, afirma un miembro de la formación.

Una carrera fulgurante que continuó hasta su desembarco en los pasillos del Parlament a finales de 2012. Con un PP catalán en sus horas más bajas –el batacazo de las municipales casi les borró del mapa–, ella y sus compañeros se han convertido en una suerte de ariete contra el nacionalismo de Artur Mas que afirman no entender.

Aunque se considera una persona tímida, Arrimadas pertenece a esa nueva generación de políticos jóvenes bregados en incontables tertulias y platós de televisión pese a su bisoñez política. Junto con Podemos, Ciudadanos –ya con marca nacional propia– supo entender la importancia de los medios y es habitual encontrar a dirigentes de estos partidos en la pantalla o en las ondas.

Abogada de profesión y arqueóloga de corazón, Inés Arrimadas comparte oficio con su máximo referente político y el de su jefe: Adolfo Suárez. El otrora primer presidente de la democracia es para ambos dirigentes un modelo a seguir. Rivera afirmó que su intención es “sentar a todos los partidos a la mesa” como hizo en su día el político abulense, un espíritu de consenso que también invoca Arrimadas y que a día de hoy, a tenor de la convulsa situación política, parece difícil de conseguir.

Tú a Barcelona y yo a Madrid

Algo similar debió de pensar Albert Rivera cuando se decidieron los candidatos a las generales y a las autonómicas. “La decisión es estratégica”, afirmó en su momento el líder catalán. Si bien es cierto que los candidatos en Ciudadanos se eligen mediante un sistema de primarias, tanto Rivera como Arrimadas fueron los únicos aspirantes que reunieron avales suficientes y fueron proclamados automáticamente.

Para poder ser la cabeza de Ciudadanos en Cataluña necesitaba un mínimo de 281 avales: obtuvo 376, un resultado holgado que distó mucho de los 14 de su único competidor, Francisco García, miembro de C’s Reus. La candidatura de Arrimadas es el resultado de un proceso que se gestó desde las elecciones municipales. Muchos habían señalado ya a la joven andaluza como la sucesora natural de Rivera y el vídeo de promoción de campaña pareció corroborar esa tesis.

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A lo largo de casi dos minutos de vídeo, Inés Arrimadas es la única dirigente del partido que acompaña a Rivera a lo largo del particular ‘viaje’ que protagonizan en el spot. Para ella, algo baladí. Para otros, toda una declaración de intenciones.

Durante esas semanas, en el acto central de la campaña, Albert Rivera reunió en un mismo escenario a Arrimadas y a otros primeros espadas como Juan Carlos Girauta y Javier Nart, además de los dirigentes regionales y locales Juan Marín (Andalucía) y Carina Mejías (Barcelona). De todos ellos, tan sólo Mejías y Arrimadas tomaron la palabra. Del mismo modo, fue la ‘telonera’ en la presentación de Mejías a la Alcaldía de la Ciudad Condal. En todas sus intervenciones, la andaluza enarboló la bandera de la lucha contra el independentismo y demostró ser la primera de la clase con discursos similares a los verbalizados por Rivera.

Abogada de profesión y arqueóloga de corazón, Inés Arrimadas comparte oficio con su máximo referente político y el de su jefe Rivera: Adolfo Suárez

A nivel nacional, también arropó a algunos candidatos regionales en diferentes actos electorales celebrados en La Rioja, el País Vasco y Navarra. Además de su creciente presencia política, cada vez es más habitual encontrarla en cualquier tertulia en horario de 'prime time' como voz de su partido.

Aunque actualmente vive en Barcelona, ha residido en otros lugares como Niza o Sevilla. Una de sus grandes aficiones es viajar y, además del castellano y el catalán, habla inglés y francés, toda una 'rara avis' en la escena política actual. “Me siento catalana y andaluza”, afirma. De ser elegida presidenta de la Generalitat, sería la cuarta persona de origen andaluz en lograrlo.

Las elecciones catalanas se acercan y, por el momento, parece que Arrimadas tendrá que dejar a un lado su pasión viajera y realizar un trabajo ímprobo para preparar los próximos meses, una empresa que se revela como complicada a la luz de las últimas encuestas: si bien todo apunta a que Ciudadanos será la tercera fuerza en el Parlamento catalán, todavía son muchos los escaños que separan a Inés Arrimadas de ser la nueva 'molt honorable'.

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