El Ayuntamiento de Barcelona difunde una guía para no poner música en las escuelas durante el Ramadán
El consistorio, que dirige el socialista Collboni, edita un polémico manual para centros escolares y forma a sanitarios en las peculiaridades de la asistencia a musulmanes
Una mujer musulmana en Barcelona. (Europa Press/David Zorrakino)
El Ayuntamiento de Barcelona ha publicado una guía para adaptar las escuelas al Ramadán. El peso de la población musulmana se deja sentir cada vez más en las normas de convivencia, lo que alarma a determinados sectores de la ultraderecha catalana. Y el último episodio es la edición de un manual para intentar conciliar los estudios y las actividades docentes con el mes de ayuno de los musulmanes, que comenzó este mes de febrero y se mantendrá hasta el próximo 20 de marzo.
Durante el Ramadán, los fieles no pueden ingerir alimentos ni bebidas desde la salida del sol hasta su puesta. Además, se han de observar estrictas normas sociales y limitar el placer sexual. La guía está editada por la Oficina de Asuntos Religiosos(OAR) y el Programa BCN Interculturalidad (Progbi). Para presentarla a los docentes, se realizó el pasado 11 de febrero una sesión informativa presencial con el objetivo de “ofrecer herramientas prácticas y una mirada positiva e informada”.
El documento entregado lleva por título 'Orientaciones para centros educativos durante el Ramadán' y su intención es, según el consistorio barcelonés, “promover un modelo de ciudad diversa e intercultural donde todas las personas tengan un acceso real, efectivo y en condiciones de igualdad a los derechos humanos reconocidos y garantizados”. El manual dice que “es recomendable que los centros educativos conozcan las fechas de la celebración del Ramadán y puedan prever las ausencias para adaptarlas a su calendario tanto como sea posible, como reconocimiento de los derechos, pero también por el compromiso con el reconocimiento de la diversidad cultural y religiosa propia de la educación intercultural”.
En el texto se dice que “no hay ninguna normativa que exima al alumnado musulmán de ninguna de las asignaturas curriculares, tampoco durante el mes del Ramadán”. Pero advierte que “algunas personas musulmanas pueden considerar la música o la danza como una actividad no idónea para el mes del Ramadán, ya que consideran que es un mes dedicado a la espiritualidad en el que es especialmente importante tener una actitud piadosa. Por tanto, sería recomendable tener en cuenta esta sensibilidad a la hora de programar algunas actividades u ofrecer actividades alternativas”.
También se recuerda que la ley prevé dispensar de la asistencia a clase y de exámenes a los alumnos musulmanes los viernes de 13.30 a 16.30 en diversas festividades, entre ellas el Aïdel-fitr, que celebra el final del ayuno. Pero el manual recoge que los días del final del Ramadán “el alumnado se puede ausentar durante todo el día. Aconsejamos no prever exámenes, salidas y actividades relevantes para el alumnado (particularmente el primer día). Es una previsión que es preciso aplicar preceptivamente cuando las familias lo soliciten, pero es aconsejable hacerlo igualmente”. En ese horario, también está dispensado de asistir a clase el alumnado “para la oración del viernes al mediodía, la más importante de la semana para los musulmanes”.
Según el ayuntamiento, “los centros educativos deben disponer de información rigurosa sobre la festividad islámica del Ramadán y sobre los derechos del alumnado musulmán, ya que la escuela es un espacio clave de convivencia, igualdad y reconocimiento de la diversidad. Conocer el Ramadán permite evitar estereotipos, prevenir situaciones de discriminación y garantizar un trato equitativo a todo el alumnado”.
Una segunda parte de la aplicación del manual incorporó una charla de la nutricionista Hadia Bakkali, en la que esta abordó “cuestiones relevantes para el profesorado, como los cambios en los horarios y en los descansos y el impacto que tienen en el rendimiento y los niveles de energía del alumnado”. También incorporó pautas básicas de hidratación y alimentación y sugerencias para adaptar clases como la asignatura de educación física, salidas o jornadas especiales.
Formación en sanidad
El Servicio de Interculturalidad del Ayuntamiento de Barcelona también organizó el 19 de febrero pasado una sesión formativa en un Centro de Urgencias de Atención Primaria (CUAP) sobre la atención sanitaria a pacientes que siguen el Ramadán. La charla fue impartida, igualmente, por la dietista nutricionista Hadia Bakkali Aissaoui.
Según explicó el Ayuntamiento, la formación a los sanitarios se divide en dos partes. Una primera, centrada en la evidencia científica sobre los efectos del ayuno en la salud. Y otra, más práctica y cultural. En esta última, por ejemplo, se enseña a preparar platos tradicionales árabes como tajín o harira y cómo modificarlos para hacerlos más nutricionales.
La primera sesión fue presencial en el distrito de Sant Andreu, en los antiguos cuarteles militares que se han convertido en espacios sociales. En la charla, que duró tres horas, Bakkali explicó que los diferentes estudios científicos “han demostrado los beneficios del ayuno durante el Ramadán: la pérdida de peso, la mejora de los niveles del colesterol LDL, la glucosa y la hemoglobina glicosilada, factores importantes para personas con diabetes”.
En la sesión, se explicó que para romper el ayuno, cada día ha de comenzarse con uno o tres dátiles (siempre en número impar) y un vaso de agua, leche o zumo de fruta. Luego, se irán ingiriendo otros alimentos de forma progresiva: sopa ligera, sopa de verduras y plato completo (la mitad con verduras, un cuarto con proteínas y un cuarto con hidratos de carbono).
La nutricionista no recomienda hacer el Ramadán a las embarazadas ni durante el periodo de lactancia porque “pueden aparecer cuerpos cetogénicos que no son saludables, especialmente para el feto. Aun así, hay mujeres que, en las primeras semanas de embarazo, con las náuseas y mareos, sienten que les va mejor no comer mucho. Pero, en general, lo ideal es no ayunar durante este periodo. Luego, una vez recuperadas, siempre se pueden compensar los días no ayunados con calma”. Para el viernes 6 de marzo, la charla de formación será digital, es decir, a través de videoconferencia.
El Ayuntamiento de Barcelona ha publicado una guía para adaptar las escuelas al Ramadán. El peso de la población musulmana se deja sentir cada vez más en las normas de convivencia, lo que alarma a determinados sectores de la ultraderecha catalana. Y el último episodio es la edición de un manual para intentar conciliar los estudios y las actividades docentes con el mes de ayuno de los musulmanes, que comenzó este mes de febrero y se mantendrá hasta el próximo 20 de marzo.