Es noticia
El independentismo baja a los infiernos a Trapero por 'entregarse' a Illa tras ser el ídolo del 1-O
  1. España
  2. Cataluña
DE HÉROE A TRAIDOR

El independentismo baja a los infiernos a Trapero por 'entregarse' a Illa tras ser el ídolo del 1-O

El jefe de los Mossos d'Esquadra lleva señalado desde hace meses por un sector radical del soberanismo, pese a que mantiene tensiones con la consejera socialista Parlón

Foto: El jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero. (Europa Press/Pérez Meca)
El jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero. (Europa Press/Pérez Meca)
EC EXCLUSIVO

En Cataluña es sumamente fácil pasar de héroe a traidor. Es lo que le ha pasado el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, ahora en el punto de mira del independentismo tras elevarle a los altares por su postura en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. En aquel momento, la pasividad de los Mossos d’Esquadra fue interpretada por el soberanismo como un apoyo a sus tesis y una toma de partido favorable a las tesis secesionistas.

Ahora, Trapero cambió el uniforme de jefe de los Mossos por la corbata y el despacho como director general de la Policía, con una consejera, Núria Parlón, del PSC. Y eso solivianta a muchos independentistas, porque consideran que su ídolo se ha pasado de bando y los ha traicionado. El otrora guía intelectual es ahora insultado, menospreciado y su efigie rota públicamente como escarnio porque consideran que sigue consignas socialistas, que es lo mismo que decir que sigue las doctrinas españolistas.

El independentismo aprovechó la absolución de un acusado de golpear a un Mosso con el palo de una bandera durante las protestas en Montserrat contra la visita de los Reyes el pasado mes de octubre para comenzar una cruenta y virulenta campaña contra Trapero. La Policía acusó al manifestante de haber agredido a un agente con un porrazo en la oreja. La sentencia dice que el activista no utilizó una porra extensible, sino que le pegó con una caña que servía de mástil de una bandera cuando otro policía intentó arrebatársela y que no hubo intención de lesionar.

Fue suficiente para iniciar una gran campaña, alimentada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), de la que el acusado es militante, y otras plataformas extremistas contra Trapero y Parlón, acusándolos de mentirosos y de haber inventado la historia de la agresión para desprestigiar al independentismo.

Foto: la-justicia-no-ve-delito-en-que-el-presidente-de-la-audiencia-filtrara-al-gobierno-la-absolucion-de-trapero

Tras la avanzadilla de la ANC, en una estrategia que parece planificada, se incorporó a la presión Junts per Catalunya, que presentó esta semana una pregunta parlamentaria que acusaba a la consellera y al director general de la Policía de falsear los atestados. “Parlón y el mayor Trapero jugaron con el principio de veracidad, con la angustia y la prisión de una persona, de Albert Forcades. Y eso es inadmisible”, acusó luego Josep Rius, portavoz adjunto y vicepresidente del partido.

Los dos altos cargos del Govern habían comparecido a comienzos de febrero ante la Comisión de Interior del Parlament y avalaron las acusaciones de agresión contra el manifestante. Esta semana, Parlón contestó a Junts que lo que hicieron tanto ella como Trapero de “describir unos hechos resultado de una intervención policial en la que la proporcionalidad de los agentes fue la adecuada en todo momento”. Y le recordó a Rius que el juez dice que no hubo intencionalidad, pero no niega que hubiese lesión. En el momento de los hechos, los manifestantes intentaban romper el cordón policial por la fuerza para acceder al recinto de Montserrat y dinamitar el acto en el que participaban los Reyes.

Foto: guerra-control-mossos-erc-trapero

Pero JxCAT quiere sangre. Y en la tarde de este jueves, el abogado Jaume Alonso Cuevillas, exdiputado de Junts, presentó una demanda de conciliación de Forcades contra la consellera Parlón. El activista reclama que la consellera admita que ha mentido y que diga explícitamente que no cometió ninguna agresión.

Campaña orquestada

Jordi Magrinyà, más conocido como Bicman, que había hecho retratos de todos los procesados por el 1-O, distribuyó un vídeo esta semana (difundido, entre otros, por Laura Borràs y el diputado Francesc Dalmases) rompiendo el retrato de Trapero. “Tal y como anuncié, he roto el dibujo original que hice de Trapero en un lugar ideal, al lado de Albert Forcada”, anunció el dibujante. Al linchamiento se sumaron colectivos y gurús extremistas con duros epítetos hacia la cúpula de Interior. Influyentes activistas cercanos a Junts (y algunos a Aliança Catalana) salieron a la palestra ensalzando al acusado de Montserrat y denostando a Trapero y Parlón.

Foto: trapero-limpia-mossos-fulmina-jefes-confianza-erc

Pese a los ánimos de revancha del independentismo y a sus ataques a Trapero por pertenecer ahora al “bando enemigo”, lo cierto es que en la conselleria de Interior las cosas no funcionan todo lo bien que deberían. Parlón y Trapero tienen diferencias notables y desencuentros graves, explican a El Confidencial fuentes internas del Departamento. “Trapero fue la única imposición que Salvador Illa hizo a Núria Parlón cuando le ofreció la Conselleria de Interior. Ella admitió la presencia del policía pero le dijo que sería la única imposición que admitiría en su área”, aseguran estas voces.

“La visión de Trapero es más técnica y la de la consellera es más transversal, más política. Ahí tienen desencuentros profundos, con discusiones acaloradas en la cúpula. El Departamento no es precisamente una balsa de aceite, sino que existen tensiones en las alturas”, subrayan las fuentes. Los desencuentros van más allá: “Trapero es muy celoso de su espacio y sigue siendo policía aunque ahora tenga responsabilidades políticas y un despacho”.

En Cataluña es sumamente fácil pasar de héroe a traidor. Es lo que le ha pasado el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, ahora en el punto de mira del independentismo tras elevarle a los altares por su postura en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. En aquel momento, la pasividad de los Mossos d’Esquadra fue interpretada por el soberanismo como un apoyo a sus tesis y una toma de partido favorable a las tesis secesionistas.

Josep Lluis Trapero Mossos d'Esquadra Noticias de Cataluña
El redactor recomienda