Condenado un mosso a 13 meses de prisión por robar el móvil a un fallecido en la calle
La Audiencia impone cárcel e inhabilitación a un agente por apropiarse del móvil y los auriculares de un fallecido; deberá indemnizar a la viuda con 850 euros
La Audiencia de Barcelona ha condenado a un mosso a 13 meses de prisión por robar el móvil y los auriculares a un hombre que murió en la calle en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) en noviembre de 2021 y a la inhabilitación para el ejercicio de su profesión durante el tiempo que dure la condena.
En una sentencia, avanzada por eldiario.es y comunicada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), la sección tercera de la Audiencia de Barcelona lo condena a 13 meses de cárcel por un delito de apropiación indebida, frente a los dos años y seis meses de prisión que pedía la Fiscalía.
Además, este agente de la policía, como responsable civil directo, y el Departamento de Interior, como responsable civil subsidiario, deberán indemnizar a la mujer del hombre fallecido con 850 euros, en concepto por el teléfono móvil y los auriculares sustraídos y que nunca han sido recuperados.
Los hechos se produjeron sobre las 21:30 horas del 2 de noviembre de 2021, cuando el mosso condenado, que estaba destinado en la comisaría de Mataró (Barcelona), y su compañero de patrulla acudieron a prestar un servicio en la calle, donde había fallecido un hombre, quien llevaba una mochila con diferentes objetos de valor como los dos dispositivos electrónicos desaparecidos, que fueron denunciados por la mujer del finado cuando fue a recoger sus pertenencias.
Durante el juicio, el ministerio público sostuvo que el acusado, con el "animo de un enriquecimiento ilícito", se apropió del teléfono móvil antes de que su compañero de patrulla redactase el documento de cadena de custodia de los objetos personales del finado, de manera que ese dispositivo no quedó reflejado en el acta.
Acto seguido, procedió a redactar la minuta policial, momento que aprovechó para adueñarse de los 'airpods', tras encontrar entre las pertenencias del fallecido unos segundos auriculares, más sencillos y de poco valor, que no estaban incluidos en el documento de la cadena de custodia.
Sin embargo, la geolocalización del teléfono móvil del hombre fallecido lo situaba en la comisaría de los Mossos en Mataró, donde trabaja el acusado, mientras que ubicaba los auriculares a escasos metros del domicilio del policía condenado.
Opinión Se aprovechó de su condición de mosso para no levantar sospechas
La Audiencia de Barcelona considera probado que el mosso, "aprovechándose" de su condición de policía para "no levantar sospechas" y en el "ejercicio de sus funciones" como agente, "se adueñó, con ánimo de enriquecimiento ilícito" de los dos dispositivos electrónicos del hombre fallecido, antes de que su compañero de patrulla comenzara a redactar el documento de cadena de custodia de las pertenencias del finado.
En la sentencia, que se puede recurrir y no es firme, el tribunal resta credibilidad al testimonio del mosso condenado durante el juicio celebrado en la Audiencia, quien alegó que no llegó a "tocar" la mochila del hombre fallecido, y sí avala las testificales de otros policías.
Entre ellos, la del agente de la policía local que fue el primero en llegar al lugar, quien aseguró que entre las pertenencias del fallecido "había objetos de valor", o la del propio compañero de patrulla del agente condenado, el cual declaró que había sido el procesado el que colocó la bolsa del finado en el maletero del coche patrulla.
"La única conclusión lógica y razonable que se puede extraer es que el acusado, aprovechando la circunstancia de que en el ejercicio de su actividad profesional como funcionario de los Mossos d’Esquadra, tuvo acceso a los efectos personales del fallecido, y que los dispositivos existían y desaparecieron, y descartando que la desaparición haya sido llevada a cabo por su binomio, se puede concluir que el mosso se los quedó en beneficio propio cuando tenía obligación de devolverlos", concluye el tribunal.
La Audiencia de Barcelona ha condenado a un mosso a 13 meses de prisión por robar el móvil y los auriculares a un hombre que murió en la calle en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) en noviembre de 2021 y a la inhabilitación para el ejercicio de su profesión durante el tiempo que dure la condena.