Illa intenta animar al Govern tras su peor crisis y los demás partidos le reciben de uñas
El regreso del presidente de la Generalitat no fue como esperaba. El grueso de políticos catalanes le criticó duramente y su mayor aliado, ERC, se esforzó en marcar distancias
El presidente catalán, Salvador Illa, en la declaración institucional de su regreso. (EFE/Generalitata/Arnau Carbonell)
Si Salvador Illa esperaba con su vuelta a la presidencia de la Generalitat tras su larga baja médica veinticuatro horas de cortesía, no las tuvo. El presidente del Govern hizo una declaración muy bien intencionada, exhibiendo el buen trabajo que había hecho la sanidad pública. Pero todas las fuerzas de la oposición salieron en tromba para criticarle. Incluso ERC, su principal aliado, optó por sacar a Oriol Junqueras, que nunca habla en la rueda de prensa de los lunes, para dejar muy claro que el calendario de pactos de los Presupuestos de la Generalitat para 2026 no iba a ser, ni mucho menos, el que esperaba el PSC.
El más madrugador fue Carles Puigdemont, que no le dio ni una hora de margen a Illa, quien había hecho su comparecencia oficial a las 8,00 h asegurando que “sé lo que necesita Cataluña”. Una hora después, el expresident refugiado en Bélgica ya le saltó a la yugular desde su cuenta de X, donde denunció que “hace un año y medio que gobierna, y se supone que ya sabía lo que Cataluña necesitaba. No puede hacer ver que empieza de cero, como si todo lo que ha pasado le fuera ajeno. ¿Hasta ahora no lo sabía? El caos de cercanías no aparece porque sí. Ni el malestar de médicos y maestros. Ni la preocupación del sector porcino. Ni la falta de vivienda”.
Junts no se conformó con esto. Viendo que ERC sacaba a Junqueras, ellos tiraron de su secretario general, Jordi Turull, quien también fue durísimo. Acusó a Illa de esconderse durante su grave enfermedad y anunció que Junts ha registrado una petición de comparecencia urgente del presidente en el Parlament de Cataluña.
"En medio de una situación de caos, de desinformación y de falta de asunción de responsabilidades, lo que correspondería al presidente Illa sería tomar la iniciativa", ha denunciado Turull, recordando que su partido le ha pedido que destituya a la consellera de Territori Sílvia Paneque después de que la consellera volviera a ser reprobada en la cámara catalana, y que, en caso contrario, se trata de una cuestión de contrario.
Entre Puigdemont y Turull, había aparecido el presidente de ERC advirtiendo a Illa que no tendrá Presupuestos de la Generalitat “si no se incluye la reforma del Lofca que incluya, además de la nueva financiación autonómica, la cesión de la recaudación del IRPF para la Generalitat”, algo que en este momento parece poco probable. "El estado de las negociaciones es complejo, difícil y complicado, como lo ha estado durante semanas y meses. Si la Generalitat tiene prisa, tienen que convencer al PSOE de que Cataluña tenga presupuestos". Casi nada con el calendario de elecciones autonómicas que encara el socialismo español.
Críticas aceradas
Pero no han sido los únicos. Desde los partidos defensores de la unidad de España en Cataluña también le han llovido palos al presidente catalán. El secretario general del PP de Cataluña, Santi Rodríguez, ha manifestado hoy tras la incorporación de Illa que “no es el salvador de Cataluña, sino el responsable de todas las crisis”.
El PP se sumó a las críticas culpando a Illa de la crisis en los servicios públicos
Para Santi Rodríguez, “los problemas que sufre Cataluña no se producen durante la ausencia de Illa, sino que son debidos a sus políticas y a las de su gobierno. Todo lo que sufrimos en Cataluña, las crisis en educación, en sanidad, en Rodalies, no son nuevas, y si hoy promete exigencia y ambición y todos los recursos necesarios para solucionarlas, quiere decir que en este año y medio de Govern no la ha habido”.
"Al loro, que no estamos tan mal"
El presidente de la Generalitat ha comunicado en esta primera jornada a sus colaboradores un mensaje similar al que lanzó el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, cuando en 2017 y con el club sumido en una profunda crisis les dijo: “Al loro, que no estamos tan mal”. Laporta tenía razón entonces y el mensaje de Illa ha ido en el mismo sentido: insuflar ánimos en los cuadros al mando de la Generalitat.
Los argumentos de Illa son que la Generalitat tiene un plan para la mejora de Rodalies, la mayor crisis que ha sufrido el Govern desde su llegada a la presidencia, y que pasa por el traspaso del servicio a Rodalies.cat, una empresa que será participada por Renfe y la Generalitat. Y que ha logrado éxitos como pactar la financiación autonómica. Illa ha vuelto. Pero el resto de la clase política no lo ha percibido como una buena noticia.
Si Salvador Illa esperaba con su vuelta a la presidencia de la Generalitat tras su larga baja médica veinticuatro horas de cortesía, no las tuvo. El presidente del Govern hizo una declaración muy bien intencionada, exhibiendo el buen trabajo que había hecho la sanidad pública. Pero todas las fuerzas de la oposición salieron en tromba para criticarle. Incluso ERC, su principal aliado, optó por sacar a Oriol Junqueras, que nunca habla en la rueda de prensa de los lunes, para dejar muy claro que el calendario de pactos de los Presupuestos de la Generalitat para 2026 no iba a ser, ni mucho menos, el que esperaba el PSC.