Dos reprobaciones en dos años complican el futuro de la consejera de Illa, Silvia Paneque
La consellera de Territori de Salvador Illa vive un momento muy difícil justo cuando el PSC dirime si la envía a Girona para arrebatar la alcaldía de la ciudad al independentismo
Silvia Paneque en su escaño en la jornada en la que volvió a ser reprobada. (EP)
Dos reprobaciones del Parlament en dos años. Y por el mismo motivo: el mal funcionamiento de los trenes de Rodalies en Cataluña. La consellera de Territori, Silvia Paneque, sigue en el ojo del huracán y ha pasado de ser una de las conselleras estrella a convertirse en una piedra en el zapato de Salvador Illa. No se trata tanto de su rol en la Generalitat como de su futuro político, incierto tras una crisis ferroviaria que parece enquistada y en la cual la administración catalana tiene escaso margen de actuación.
Paneque podría no sobrevivir en la Generalitat. Pero eso no sería un problema. Muchas fuentes en el PSC daban por hecho su salida, ya que Illa acariciaba la idea de que volviese a presentarse por Girona en las municipales del año que viene. Silvia Paneque conoce la ciudad y ya ganó los comicios de 2023, aunque el independentismo hizo un pacto para entregarle la alcaldía a la CUP y que ella no gobernase.
Ahora, la CUP está muy cuestionada por los cambios en el sistema de recogida de basuras. El enviado de Carles Puigdemont, el empresario y antiguo senador Josep María Matamala, Jami, ya ha abandonado la idea de buscar un candidato para Junts y todo apunta a que Waterloo se conformará con la actual regidora, la exconsellera de Universitats Gemma Geis para optar a la alcaldía, según fuentes de esta formación independentista. Con estos dos factores, el PSC podría tener una oportunidad de arrebatarle una plaza tan simbólica al independentismo de la mano de Paneque.
El problema radica en establecer qué posibilidades tiene una candidata a la que toda Cataluña identifica con el caos ferroviario en una ciudad que precisa tanto de la operatividad de Rodalies como del AVE, el cual lleva a muchos de sus habitantes a trabajar a Barcelona cada día. Ambos servicios han salido muy tocados de la actual crisis ferroviaria, que en el fondo afecta a toda España.
La Paneque consellera está quemada. La clave es si la Paneque candidata también lo está o el partido mantiene su apuesta para las municipales. Es decir, si Illa mantiene sus planes para Girona u opta por alterarlos de manera definitiva.
El PSC de Girona ha mantenido un fuerte control sobre la conselleria de Territori, que ahora les puede pasar factura. El secretario de Movilidad, y responsable último de la crisis de Rodalies, es Manel Nadal, el hombre que negoció el traspaso fallido de 2006 y que ahora ha hecho que todo el mundo responsabilice a Silvia Paneque de una crisis sobre la que carece de verdadera responsabilidad operativa.
Conselleria problemática
La Conselleria de Territori es enorme y muy difícil de gobernar por su amplitud de temas. No se trata sólo de las infraestructuras –trenes, aeropuertos, carreteras– también incluye la vivienda, medio ambiente, energía, urbanismo.
Territori se ha mostrado como una consellería demasiado amplia, compleja e ingobernable
La catástrofe de los trenes ha dado una imagen de una Cataluña en la que las infraestructuras están cogidas por pinzas y que todo es muy frágil. Silvia Paneque ha quedado atrapada en este escenario, aunque lo cierto es que el resto de la conselleria tampoco ha funcionado de una manera modélica.
Sin propuestas
El problema no radica sólo en la falta de competencias en cuestiones como Rodalies. También hay que tener en cuenta la falta de proyecto. Por ejemplo, la AP7 ha estado cortada durante 20 días como una inesperada derivada del accidente de tren en Gelida, pero la Generalitat no tenido el coraje político de lo más obvio: proponer que se vuelva a un modelo de peaje que permita recuperar una infraestructura clave para Cataluña. La Generalitat puede no tener competencias, pero debería defender un modelo. No es el caso: Paneque se ha basado en intentar esquivar los problemas, algo en lo que tampoco ha cosechado éxito.
Con este bagaje, si Silvia Paneque aterriza en Girona, puede ser una candidata con plomo en las alas, por mucho que la CUP y Junts no tengan alternativas mejores. La crítica puede ser fácil, aunque poco pueda tener que ver con la gestión municipal.
Dos reprobaciones del Parlament en dos años. Y por el mismo motivo: el mal funcionamiento de los trenes de Rodalies en Cataluña. La consellera de Territori, Silvia Paneque, sigue en el ojo del huracán y ha pasado de ser una de las conselleras estrella a convertirse en una piedra en el zapato de Salvador Illa. No se trata tanto de su rol en la Generalitat como de su futuro político, incierto tras una crisis ferroviaria que parece enquistada y en la cual la administración catalana tiene escaso margen de actuación.