Orriols se cuelga la medalla de tumbar una mezquita en Lérida en suelo cedido por el PSC
Los socialistas se quedaron solos a la hora de regalar un terreno municipal a una comunidad islámica y esta finalmente retiró su proyecto de construcción del templo
Silvia Orriols, líder de Aliança Catalana. (EFE/Quique García)
Lérida no tendrá la macromezquita proyectada. La construcción del templo islámico era casi una realidad, después de que el ayuntamiento diera luz verde a la asociación Ibn Hazm para que dispusiese de un solar público. Pero el consistorio no contaba con la movilización y campaña sin precedentes de Aliança Catalana (AC), que preside la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols. Los terrenos donde se iba a construir tenían una superficie de 8.429 metros cuadrados y están ubicados en un polígono industrial.
En realidad, en 2007 el consistorio ya había cedido el terreno a la comunidad islámica para que construyesen un recinto de oración, pero la cesión fue revocada en 2011 al no haber presentado ningún proyecto. En 2024, la Administración convocó una licitación del terreno, pero Ibn Hazm renunció por entender que era muy cara, ya que el canon ofertado, con una sustancial rebaja, significaba un desembolso de 40.054 euros anuales. Finalmente, en octubre de 2025, recurrió a la adjudicación directa.
El Ayuntamiento de Lérida había pactado con la asociación la cesión del solar a cambio de un canon de 50.000 euros para los próximos 50 años. O sea, 1.000 euros al año. “Es un auténtico regalo”, alertaron los de AC cuando se hizo público el acuerdo. Según el partido de Orriols, “podría haber un fraude de ley y perjuicio económico para las arcas municipales, ya que el valor del terreno sería de 1.019.272,56 euros”. El canon ascendería a 61.156,35 euros y no a los 1.000 ofertados. Por tanto, según AC, “la reducción del canon, sumada al cambio de procedimiento podría comportar eventuales responsabilidades administrativas, contables e incluso penales por malversación o prevaricación”.
La entidad islámica retiró la petición para construir una mezquita en el solar. "La Paeria [nombre con el que es conocido el Ayuntamiento de Lérida] retiró el expediente de cesión del solar para la macromezquita salafista gracias a nuestra impugnación. Hemos destapado el fraude de ley y el regalo de suelo público. Ya basta de islamización a costa de los catalanes", celebró la junta local de Aliança.
La realidad, no obstante, es que el proyecto ha decaído porque solo era apoyado por el PSC, el partido que tiene la alcaldía. Para aprobarlo, necesitaría la mayoría absoluta, pero ningún otro partido apoya el plan. Los socialistas tienen 9 de los 27 concejales. El PP, ERC y Junts tienen cinco cada uno, mientras que Vox tiene dos y los Comunes se quedaron con uno.
Mezquita cerrada
La ciudad ya tenía una mezquita gestionada por la asociación Ibn Hazm, pero fue cerrada en 2010 por admitir a más de 600 personas en sus ritos cuando el aforo solo permitía algo más de 200. Su imán, el marroquí Abdelwahab Houzi, tenía fama de radical.
Un informe de la European Foundation for Democracy recoge en un capítulo el caso catalán, centrado en el conflicto de Lérida, una ciudad “que alberga unos 12.000 musulmanes, aproximadamente el 10% de la población, una cifra que crece significativamente cuando los trabajadores temporeros acuden en masa a la capital agrícola de Cataluña”. Mientras Ibn HJamz mantuvo abierta la mezquita, Houzi adoptó “una forma de salafismo fuertemente influenciada por clérigos saudíes. Sus apasionados sermones y actividades han atraído desde hace tiempo la atención de las autoridades españolas y catalanas, quienes lo han vigilado durante varios años”.
El informe, fechado en 2013, recoge que el imán creó una “policía religiosa” que actuaba como una especie de guardia de corps que vigilaba a sus creyentes. La Asociación Cultural Árabe Atlas, con sede en Lérida, ha denunciado públicamente el radicalismo de Houzi y la presencia de "patrullas religiosas" que se acercan a los dueños de bares marroquíes para decirles que no vendan alcohol y presionar a las mujeres musulmanas para que lleven el velo. Pero lo cierto es que desde que el imán desapareció jamás hubo problemas con esta comunidad.
En 2010, el Ayuntamiento abrió expediente a la asociación por el tema del aforo y obligó a cerrar el local. En aquel momento, la entidad debía varios meses de alquiler a sus legítimos propietarios. El imán abrió entonces una academia ilegal en un edificio próximo, en la que enseñaba el Corán y el árabe, por lo que fue expedientado en 2012. Poco después, y antes de que el expediente finalizase, escapó a Arabia Saudí y nunca más regresó a Cataluña.
Lérida no tendrá la macromezquita proyectada. La construcción del templo islámico era casi una realidad, después de que el ayuntamiento diera luz verde a la asociación Ibn Hazm para que dispusiese de un solar público. Pero el consistorio no contaba con la movilización y campaña sin precedentes de Aliança Catalana (AC), que preside la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols. Los terrenos donde se iba a construir tenían una superficie de 8.429 metros cuadrados y están ubicados en un polígono industrial.