Las andanzas de Epstein por Barcelona: una web de citas y una marisquería de moda
Los correos del magnate desvelan que era asiduo de la capital catalana, donde comía en los templos gastronómicos frecuentados por jugadores del Barça y acudía a lugares sofisticados
Captura de la web de citas a la que se apuntó Epstein en Barcelona. (EC)
El magnate Jeffrey Epstein, que se suicidó en la cárcel en 2019 y cuya correspondencia acaba de desclasificar, en gran parte, la Administración norteamericana, tuvo una intensa relación con Barcelona, ciudad por la que pasó en innumerables ocasiones. De hecho, llegó a apuntarse a una agencia de citas de la capital catalana con sede en la calle Gran de Gràcia.
“Cécile acaba de inscribirse en IQ Elite y te ha escrito un mensaje”, dice un correo enviado el 4 de abril de 2013 desde esta agencia al mail personal de Epstein, adjuntando un link para ver el mensaje. Existe constancia de que, dos semanas más tarde, Cécile volvió a contactar directamente con él, a través de la web corporativa de la agencia.
IQ Elite era una agencia de citas especial, ya que estaba orientada a personas con alta capacidad intelectual. A través de ella, el magnate se relacionaba con diferentes personas. Según explica en su propia web, “el sitio de citas en Internet ‘Iqelite’ se encuentra dentro de la clasificación Matchmaking. Estas páginas dan la bienvenida a personas con dirección sexual directa, LGBT. (…) Este es un sitio web de citas completamente independiente”.
Uno de los correos de Epstein en el que habla de la 'asistenta' de Barcelona que piensa llevar a Miami
Alertaba también que “todos los datos de iqelite.com se envían a través de una conexión SSL, por lo que es imposible que nadie intercepte sus propias comunicaciones”. Una de sus características es que, si un usuario subía fotografías, éstas eran abiertas para todos, pero se exigía ser socio para conectar con otros usuarios. En el año en que Epstein llegó a la web, ésta se presentaba como “una experiencia de citas para singles inteligentes y sofisticados”. En su primera página, resaltaba: “¿No tienes aún código de invitación o no eres estudiante de una universidad de prestigio? ¡Haz nuestro test de inteligencia!”.
El gancho de EEUU
En realidad, éste era el gancho que utilizaba Epstein para captar chicas (algunas de ellas, menores de edad, como consta en el sumario) en Estados Unidos: se presentaba como mecenas para pagarle los estudios y se las llevaba a su isla privada, donde organizaba bacanales y orgías sexuales con poderosos del mundo entero. En el sumario existen dramáticas historias que cuentan cómo Epstein y su compañera, Ghislaine Maxwell, se acercaban a ellas y, tras un cortejo que podía durar meses, las introducían en su red de sexo y las ofrecían a otros magnates en la isla de Little Saint James, propiedad de Epstein.
El hecho de que Epstein se apuntara a una agencia de contactos barcelonesa no deja de resultar curioso. El 27 de diciembre de 2016, su asistenta Lesley Groff envió un correo a la agencia Amex Centurion Travel para reservar un vuelo de Barcelona a Miami ida y vuelta. “¿Podrías mirar un billete de ida y vuelta con salida de Barcelona a Miami el 6 de enero y regreso el 10 de enero?”, solicitaba a la agencia de viajes.
"Sólo para que lo sepas: Jeffrey traerá a una posible nueva asistenta desde Barcelona. Tiene que completar el formulario de solicitud"
Ese mismo día, se comunicaba con Larry Visoski, piloto personal de Epstein en Estados Unidos: “Sólo para que lo sepas: Jeffrey traerá a una posible nueva asistenta desde Barcelona. Tiene que completar el formulario de solicitud. Debe proporcionar la persona que la invita y una dirección. Jeffrey quiere que sea yo quien la invite y que le proporcione tu dirección particular. Vuela de Barcelona a Miami el 6 de enero y regresa alrededor del 10 o 11”.
La respuesta del piloto fue sarcástica: “Ja, ja, ja. Me vendría bien una asistenta. ¿Ella limpia ventanas? Tengo una casa enorme, ja, ja”. El propio Epstein envió un mail a su asistenta en Estados Unidos adjuntando el billete. “Asegúrate de que rellene el formulario ESTA, ya que será su primer viaje”.
En un correo a la chica, a la que se ha tachado el nombre en los papeles oficiales para preservar su identidad, Groff dice a la ‘nueva asistenta’ que Jeffrey le quiere comprar el billete de Barcelona a Miami con ida el 6 y regreso el 10. “¿Podrías darme tu nombre completo tal como aparece en tu pasaporte, y tu fecha de nacimiento (mes, día, año)? Si pudieras enviarme una copia de tu pasaporte, me sería útil. Jeffrey dice que también tendrás que rellenar un formulario de ESTA, ya que éste será tu primer viaje”. El correo llevaba el nombre de Jeffrey Epstein en el apartado de ‘asunto’. “Es un placer volver a saber de ti. Mi nombre completo es (censurado) y mi fecha de nacimiento (censurada). Además, ¿qué he de escribir en ese formulario, lugar de estancia y persona de contacto?”. Luego, Groff le contesta que utilice su nombre como persona de contacto y le envía la dirección de estancia que debe poner.
El correo de la agencia de citas de Barcelona dando la bienvenida a Epstein
Así, con la invitación de su asistenta y el domicilio de su piloto, introdujo a su nueva pupila en los Estados Unidos. Lo que queda en la penumbra es si la joven fue enviada luego a la isla privada de Epstein en el Caribeo se quedó en su mansión de Palm Beach, en Florida, donde también realizaba fiestas sexuales.
Desde que llegara a Barcelona en 2009, Epstein quedó prendado de la ciudad. “Barcelona es increíble. Aún no he visto mucho, sólo la Sagrada Familia. ¡Y ahora a ver los espectáculos!”, escribió el 9 de junio de ese año. Dos años más tarde, el 10 de agosto de 2011, un amigo le escribía desde Barcelona, de donde salía para Ibiza para luego viajar a Nueva York. “Estoy en Dubai y todavía puedo oír los jadeos de Barcelona. Mañana estaré en París”, le contestó Jeffrey.
Sus templos gastronómicos
En Barcelona se había hospedado en diferentes hoteles, pero en 2018 ya solicitaba que le reservasen siempre el alojamiento en el hotel W, que está en primera línea de mar. En la capital catalana frecuentaba los sitios de moda de la ciudad. Uno de los restaurantes en los que recaló fue la marisquería Bocanegra, no lejos de la sede de la agencia de citas y en pleno corazón de Barcelona. A esa marisquería acudían casi todos los cracks del Barça, con Messi y Piqué a la cabeza. La comida en ese local le costó, el 30 de junio de 2018, más de 250 euros.
"Estoy en Dubai y todavía puedo oír los jadeos de Barcelona. Mañana estaré en París"
Ese mismo día, por la mañana, visitó el bar Central (posiblemente en el Mercado de la Boquería), un lugar exquisito donde se dejó más de 53 euros. También del mismo día constan dos cargos de 8,76 y 4,08 euros de Provença Barcelona. Al día siguiente, visitó el Elsa y Fred Barcelona, un gastrobar de aspecto neoyorquino ubicado en el Barrio gótico de la ciudad especializado en platillos, donde abonó 46,90 euros. Se trata, en esta ocasión, de uno de los rincones más chic de la cocina barcelonesa.
A finales de mayo de ese año también había recalado en Barcelona. En su tarjeta constan consumiciones en la espléndida terraza del Ohla Barcelona y en el restaurante Candela. También visitó el restaurante vegano Flax and Kale.
En sus notas de gastos aparece también una visita al Museu Picasso el 3 de agosto de 2018. Ese mismo día tuvo un cargo en su tarjeta de 70,83 euros del Soho House Club Barcelona, un hotel de lujo, aunque visitó también Satan & Coffe, con fama de ser una de las mejores cafeterías del país.
El magnate Jeffrey Epstein, que se suicidó en la cárcel en 2019 y cuya correspondencia acaba de desclasificar, en gran parte, la Administración norteamericana, tuvo una intensa relación con Barcelona, ciudad por la que pasó en innumerables ocasiones. De hecho, llegó a apuntarse a una agencia de citas de la capital catalana con sede en la calle Gran de Gràcia.