Parece un resort de lujo, pero es un gimnasio: así es el exclusivo centro de entrenamiento en Barcelona de Shakira y actores de Netflix
Con apariencia de resort y alma de mansión señorial, es el lugar donde entrenan celebridades como Shakira y actores de Netflix, lejos de miradas indiscretas
Panorámica del recinto, con más de 16.000 metros cuadrados dedicados al deporte y al ocio, referencia social de la "Upper Diagonal". (Google/EFE)
El Club Bonasport, en plena zona alta de Barcelona, se ha consolidado como el centro de entrenamiento favorito de celebrities como Shakira o actores de Netflix gracias a su entorno exclusivo, sus vistas privilegiadas y una arquitectura que recuerda más a un hotel cinco estrellas que a un gimnasio tradicional
Desde fuera, nadie diría que tras esa fachada señorial se esconde uno de los complejos deportivos más codiciados de la ciudad. Situado en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi, junto a la ladera del Tibidabo, el edificio principal de Bonasport es una antigua mansión de principios del siglo XX reconvertida en templo del bienestar. Su aire burgués, su entorno ajardinado y la privacidad de sus instalaciones lo convierten en un refugio para quienes no quieren renunciar al lujo ni mientras entrenan.
El refugio exclusivo de la Upper Diagonal
Con más de 16.000 metros cuadrados de superficie y 4.000 construidos, este club privado ha ido ganando fama como punto de encuentro de la Upper Diagonal, donde cruzarse con famosos es tan habitual como encontrar silencio. La experiencia va mucho más allá del ejercicio físico: Bonasport ofrece servicios de fisioterapia, estética avanzada, yoga, pilates, actividades acuáticas y una zona de aguas que podría competir con cualquier spa de la Costa Azul.
La piscina exterior, rodeada de un solárium cuidadosamente diseñado, es uno de los lugares más codiciados durante los meses de verano. En invierno, la piscina cubierta y climatizada mantiene el nivel, completada por un centro de bienestar que combina tratamientos de belleza y salud. Todo ello con vistas sobre Barcelona y una atmósfera de discreción blindada.
Entre sus instalaciones deportivas destacan siete pistas de tenis de tierra batida, mantenidas con mimo, y once pistas de pádel situadas en terrazas escalonadas. Jugar al atardecer con la ciudad a los pies es parte de la rutina. Para los entrenamientos de fuerza y cardio, la sala de fitness ofrece 2.000 metros cuadrados equipados con la gama Technogym Artis, capaz de registrar el rendimiento en tiempo real. Tanto en tenis como en pádel, los socios pueden reservar horas de juego mediante una app interna o directamente en recepción, y el club programa clases individuales, entrenamientos guiados y torneos sociales que fomentan la práctica comunitaria de estas disciplinas.
Lo que diferencia a Bonasport de cualquier gimnasio convencional no es solo su oferta técnica, sino la filosofía del club: evitar la masificación, cuidar cada detalle y preservar la privacidad. Aquí, el ambiente recuerda más al de un club social que al de un centro deportivo. La entrada no es accesible para todos: a la elevada cuota mensual (170 euros) se suma un derecho de acceso a fondo perdido, lo que actúa como filtro de exclusividad.
Más allá del deporte, Bonasport funciona como un espacio de encuentro para una élite que prefiere sellar acuerdos en ropa deportiva. Su restaurante panorámico, con terraza y vistas únicas, se ha convertido en escenario habitual de reuniones informales y comidas de negocios, consolidando su papel como lugar estratégico para el networking discreto en la zona alta de Barcelona.
Entre sus socios han figurado figuras como Shakira, Marc Clotet o Gerard Piqué, atraídos por un entorno donde el lujo se combina con la tranquilidad. En una ciudad como Barcelona, donde todo parece estar siempre a la vista, Bonasport ofrece lo contrario: un espacio donde entrenar sin miradas, desconectar sin irse y pertenecer sin ser observado.
El Club Bonasport, en plena zona alta de Barcelona, se ha consolidado como el centro de entrenamiento favorito de celebrities como Shakira o actores de Netflix gracias a su entorno exclusivo, sus vistas privilegiadas y una arquitectura que recuerda más a un hotel cinco estrellas que a un gimnasio tradicional