Puigdemont pide el cese de Paneque pero mantiene a su consejero en Renfe
La formación independentista intenta utilizar el caso para desgastar a Salvador Illa, pero el partido cabalga distintas contradicciones que cuestionan su discurso
Carles Puigdemont ha tocado a rebato y reunió este sábado a la cúpula de su partido en Periñán, en un intento de capitalizar la crisis de los trenes y generar una nueva gran movilización social independentista en las calles. Pero hay diversos problemas. En su comparecencia pidió el cese la consellera de Territori Silvia Paneque. Pero Junts cuenta con un consejero en Renfe, el economista Eduard Gràcia, y no resulta coherente exigir que dimita la consellera de Territori Silvia Paneque si tu consejero en la empresa que fue la que decidió que Cataluña se quedase sin trenes los pasados miércoles y jueves, sigue en su puesto.
No fue la única contradicción. Pero sin duda se evidencia como la más importante. En su día, Junts justificó como un "caballo de Troya" la presencia de Gràcia en el Consejo de Administración de Renfe. Si es así, solo se puede decir que Troya no ha caído, visto lo visto esta semana, con tres días de suspensión y caos en el servicio de Rodalies y con escasa justificación más allá de la tensión laboral entre el sindicato de maquinistas Semaf y Renfe.
"La consellera Paneque ha batido el record de incompetencia. Ya fue reprobada por el Parlament de Catalunya. Hoy ha demostrado que no manda y que no se entera de lo que pasa. Anuncia una cosa y pasa la contraria. A mí no me habría pasado, a un conseller demuestra tanta incompetencia se le tendría que cesar", manifestó Puigdemont el sábado por la mañana desde el sur de Francia.
Carles Puigdemont demandó al pueblo catalán que "hay que despertar a Cataluña de la anestesia socialista" y abogó por que la solución a problemas como el mal funcionamiento de los trenes es la independencia denunciando "el desprecio de España a Cataluña". También aprovechó para denunciar el expresidente catalán "el déficit en la ejecución de las inversiones, como prueba que Renfe esté paralizada y Ferrocarriles de la Generalitat, no".
Esa otra clave para Junts de convertir la falta de inversión en Cercanías, crónico, en lo que en su día fue el déficit fiscal para galvanizar una cultura de agravio que pueda movilizar de nuevo la calle en contra de Madrid, también flaquea. La falta de inversión es cierta, como es verdad que el PP en su día apostó por el AVE en detrimento del resto de la red ferroviaria, algo que no afectó solo a Cataluña. Como que los años del procés, 2012-2019, fue un período perdido en ese aspecto, en los que tampoco la Generalitat dio la batalla porque, de manera literal, estaba en otras cosas.
Y en los últimos años Junts tampoco puede sacar pecho. Resulta complicado denunciar la fata de inversión del Gobierno central en Cataluña cuando has estado los tres últimos años impidiendo que España tenga Presupuestos Generales del Estado. La prioridad siempre fue el regreso de Carles Puigdemont, no las inversiones en Cataluña. No se ha derribado al Gobierno de Pedro Sánchez, pero se ha mantenido la parálisis, incluyendo la inversora.
Junts no solo es que haya renunciado a ejercer de líder de la oposición. Es que en general no encuentra temas. Y ahora que tiene uno, se da de bruces con una posición muy complicada para justificar su postura o fijar ua postura de autoridad ante el Ejecutivo de Salvador Illa.
Pese a ello Carles Puigdemont ha llamado hoy a la movilización popular contra el Govern de la Generalitat "ante la "situación de emergencia que vive en el país provocada por la incompetencia del PSC". El planteamiento del presidente de Junts encaja con la gran manifestación que quieren convocar la ANC, Òmnium y el Consell de la República para el próximo 7 de febrero contra el mal funcionamiento de los trenes, en un intento de resucitar el procés en la calle con esta excusa.
Nogueras justifica
En declaraciones a TV3, la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ya había ofrecido alguna pista de lo que iba a ocurrir respecto al consejero del partido en Renfe: “Necesitamos tener ojos en los centros de poder. Gracias a tener este control, nosotros hemos podido ejercer este control y dar los datos que hemos dado estos últimos meses como que de cada 100 euros que deberían haberse invertido en Cercanías, solo se han gastado 55”. Es decir, la dimisión de Eduard Gràcia en Renfe está descartada. Junts no sacrificará su peón para hacer jaque a la reina a Paneque.
Para justificar la situación de urgencia, Puigdemont suspendió el Consell Nacional en Cardedeu y convocó en su lugar esta cumbre en Perpiñán, que le permite aparecer en persona y ganar protagonismo político.
“Lo que estamos viendo estos días con Cercanías es la parte más palpable de ese caos, que se ha convertido en la nueva normalidad. Y no se soluciona creando un nuevo organismo en el que sigue mandando Renfe, sino haciendo un traspaso íntegro de todo el sistema ferroviario. Porque la alternativa es el actual sistema deficiente, inseguro e imprevisible que representa un infierno diario por miles de ciudadanos (donde pierden horas, salud y dinero) y una sangría económica constante por las empresas”, denunció ayer Puigdemont. Y la culpa, desde luego, es de Madrid. El planteamiento es el mismo que en 2012 con el arranque del procés. Pero Cataluña ya no es la misma que entonces.
El líder de Junts reclamó de nuevo el traspaso integral de Rodalies a la Generalitat, recordando que "los trenes de FGC funcionan porque la responsabilidad de las inversiones es 100% nuestra, no el 50%". Y añadió que "el traspaso o es al 100% o no es ningún traspaso". Por eso defendió que Cataluña necesita la independencia porque "está en colapso" y "si no despertamos, el riesgo de la decadencia es evidente". Puigdemont añadió que "esta incompetencia y esta desinversión están enviando al país a la decadencia".
Carles Puigdemont ha tocado a rebato y reunió este sábado a la cúpula de su partido en Periñán, en un intento de capitalizar la crisis de los trenes y generar una nueva gran movilización social independentista en las calles. Pero hay diversos problemas. En su comparecencia pidió el cese la consellera de Territori Silvia Paneque. Pero Junts cuenta con un consejero en Renfe, el economista Eduard Gràcia, y no resulta coherente exigir que dimita la consellera de Territori Silvia Paneque si tu consejero en la empresa que fue la que decidió que Cataluña se quedase sin trenes los pasados miércoles y jueves, sigue en su puesto.