Las propuestas insólitas de Colau que lastran al próximo candidato para Barcelona
La exalcaldesa no se presentará a las municipales de 2027 con los Comunes, pero su mano se esconde tras la estrategia para reconquistar la capital catalana por la izquierda
Ada Colau, en una imagen de archivo. (EFE/Enric Fontcuberta)
La larga sombra de Ada Colau se extiende sobre los candidatos de la izquierda radical que quiere reconquistar Barcelona en las próximas municipales de 2027. La lideresa de Barcelona en Comú y de Catalunya en Comú no repetirá, pero su espíritu estará más presente que nunca en estos comicios. Replegada en la presidencia de la Fundación Sentido Común, la también exalcaldesa será la guía espiritual del aspirante de los Comunes a la capital catalana.
El candidato saldrá de la consulta interna que los Comunes celebrarán el próximo 23-F. Deberán elegir entre el actual miembro de la mesa del Congreso, Gerardo Pisarello, o el influencer Bob Pop. Colau y la cúpula del partido apoyan sin fisuras a Pisarello, que fue el primer teniente de alcalde de la lideresa en su primera legislatura. Luego lo tuvo que cambiar debido, en buena parte, a las continuas salidas de tono del argentino y a que el sector de los verdes, proveniente de la antigua ICV, le puso la proa.
El candidato preferido por la cúpula se movió siempre bajo el rebufo de Colau. Militó en V de Vivienda y luego pasó a trabajar con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la catapulta de Colau al activismo social, pese a que nunca fue usuaria de una hipoteca y su familia levantó un boyante negocio en el terreno inmobiliario.
Pase lo que pase, seguirá bajo su rebufo, porque Colau dicta el rumbo desde la fundación. Dejó de ser concejala, pero la política municipal lleva el marchamo de su mano de hierro. Esta semana, por ejemplo, lanzó una propuesta mediática: que el alcalde de Barcelona, el socialista Jaume Collboni, que fue su primer teniente de alcalde en su última legislatura como alcaldesa, regale el bicing —alquiler de bicicletas municipales— durante un año a los jóvenes de entre 16 y 20 años.
La propuesta, con aire electoralista, llega en el momento en que los Comunes inician una campaña contra Collboni, a quien acusan de subir el precio del bicing un 16% este año: de 0,35 a 0,40 euros la primera media hora. Pero resulta que el servicio y la apuesta por la bicicleta fue uno de los proyectos estrella de Colau durante sus mandatos. Hizo kilómetros y kilómetros de carriles bici en los que se enterraron millones de euros para luego ser infrautilizados. Algunos de ellos tuvieron que revertirse.
Los Comunes enviaron a sus activistas otra propuesta novedosa y, para algunos, un tanto estrafalaria: la creación de una red de supermercados públicos. "Nuestra propuesta es una red de supermercados públicos en Barcelona con producto de calidad y previos justos. Es un win-win: abaratamos la compra, garantizamos alimentos saludables en todos los barrios y reforzamos el pequeño comercio, aprovechando una herramienta pública como Mercabarna. Otras ciudades como París, Bolonia o Copenhague ya lo hacen".
Los rastros de Colau
El partido no pone en boca de Colau la propuesta, pero se adivina su mano detrás. Las ciudades que nombra tienen un interés particular con ella. París por los lazos que intentó urdir con Anne Hidalgo. Y Copenhague, que fue siempre un referente.
En su segundo mandato, fichó a la activista María Elisa Ojeda, representante de la empresa Copenhagenize, como asesora de fomento de la bici en el área metropolitana. Convocó un concurso al que se presentó solo Ojeda, que también era coordinadora general de En Bici Sense Edat, un programa de voluntariado importado también de la ciudad danesa. Una intrincada red de empresas vinculadas a servicios de bicing se agolpaban alrededor de esas plataformas, cuya sede se instaló en el edificio Can Picó, de 510 metros cuadrados, rehabilitado por el ayuntamiento para albergar a entidades similares, como la Asociación BiciHub o la cooperativa Biciclot.
La referencia a Bolonia es más directa, ya que Colau tiene lazos personales con ella. Allí realizó su Erasmus y al cesar como alcaldesa vivió un tiempo en la urbe italiana antes de reincorporarse a la actividad política.
Los rastros de Colau se notan en más detalles. Hace unos meses, puso el grito en el cielo cuando los tribunales anularon el dentista municipal, uno de los proyectos que el consistorio de los Comunes había propulsado pese a los informes en contra, puesto que ese servicio solo puede ser proveído por el Govern.
La pasada semana, la remodelación de otro de los proyectos sensación de Colau causó otro gran revuelo. El servicio Komsulta'm, es decir, la atención psicológica a adolescentes o adultos sin necesidad de cita previa. La líder de los Comunes en el Ayuntamiento de Barcelona, Gemma Tarafa, bombeó a los cuatro vientos que Collboni había eliminado esa consulta para los adultos y restringido el servicio para menores. Era falso: solo se introdujo la necesidad de tener cita previa y se sigue manteniendo la de los adultos.
Esta activista es una de las que con más entusiasmo puso en candelero la necesidad de la red pública de supermercados en Barcelona. "El coste de la vida está subiendo a unos niveles insostenibles. No queremos tener que decidir entre hacer la compra o pagar el alquiler. Necesitamos supermercados públicos que bajen el coste de la vida", envió a sus activistas.
En el grupo municipal, tras la marcha de Janet Sanz a la actividad privada, Colau colocó a su gurú económica, Tània Corrons, a quien ya había hecho contratar hace unos años en la Diputación de Barcelona como personal de confianza. De ese modo sustituyó a su enemiga Sanz, que nivelaba la presencia de Comunes con los ecosocialistas de ICV, por una activista netamente del sector tecnócrata comunero. Ahora, Corrons apuntalará el lado económico de la candidatura de Pisarello, si este resulta finalmente el elegido. Pero la influencia de Colau será innegable con Corrons dentro de las listas.
La larga sombra de Ada Colau se extiende sobre los candidatos de la izquierda radical que quiere reconquistar Barcelona en las próximas municipales de 2027. La lideresa de Barcelona en Comú y de Catalunya en Comú no repetirá, pero su espíritu estará más presente que nunca en estos comicios. Replegada en la presidencia de la Fundación Sentido Común, la también exalcaldesa será la guía espiritual del aspirante de los Comunes a la capital catalana.