Es noticia
Las farolas modernistas que diseñó Gaudí: iluminaron la plaza mayor de una ciudad catalana y acabaron derribadas en 1924
  1. España
  2. Cataluña
Modernismo desaparecido

Las farolas modernistas que diseñó Gaudí: iluminaron la plaza mayor de una ciudad catalana y acabaron derribadas en 1924

Son patrimonio perdido, pero estas farolas modernistas, diseñadas por Antonio Gaudí, iluminaron hace más de 100 años la plaza mayor de una de las ciudades más destacadas de Barcelona. Pese a su valor artístico, fueron demolidas en 1924

Foto: La plaza mayor de Vic antes de 1924, cuando aún conservaba las farolas de Gaudí. (Foto: VIC[IN]VISIBLE)
La plaza mayor de Vic antes de 1924, cuando aún conservaba las farolas de Gaudí. (Foto: VIC[IN]VISIBLE)

La plaza Mayor de Vic albergó durante apenas catorce años una de las obras públicas más singulares de Antoni Gaudí: dos farolas monumentales de estilo modernista que hoy solo sobreviven en fotografías y archivos, tras ser derribadas por decisión municipal en 1924 pese a su valor artístico y simbólico.

La historia de estas farolas arranca en 1910, cuando el Ayuntamiento de Vic encargó a Gaudí un proyecto para conmemorar el primer centenario del nacimiento de Jaume Balmes (1810–1848), filósofo y sacerdote, una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XIX y profundamente ligada a la ciudad. Lejos de optar por una estatua convencional, el arquitecto propuso integrar el homenaje en la vida cotidiana mediante un elemento urbano funcional.

Foto: guia-definitiva-ano-gaudi-2026-barcelona

Gaudí se encontraba entonces en una etapa muy particular de su vida. Tras una intensa carga de trabajo y una creciente incomprensión crítica hacia su arquitectura, pasó tres semanas de reposo en Vic por recomendación médica. Aun así, aquel retiro no fue estéril: durante sus paseos y conversaciones, dio forma a un diseño que condensaba su lenguaje naturalista y simbólico en pleno espacio público.

Un monumento convertido en luz urbana

Las farolas se levantaron en la plaza del Mercadal, actual plaza Mayor, en la desembocadura de la calle Verdaguer. Eran dos piezas distintas, pero complementarias, concebidas como obeliscos de piedra basáltica con brazos de hierro forjado, que aunaban iluminación, monumento conmemorativo y carga espiritual. El basalto procedía de Castellfollit de la Roca, el mismo material que Gaudí utilizaba en aquellos años en la cripta de la Colònia Güell.

Ambas farolas compartían un remate en forma de cruz de cuatro brazos, característica del universo gaudiniano, pero diferían en su composición. Una presentaba un diseño más sobrio, con un único brazo curvo similar a un báculo. La otra, más compleja y escenográfica, desplegaba dos brazos de hierro de los que colgaban planchas con seis globos de cristal, además de motivos vegetales y las fechas de nacimiento y muerte de Balmes.

El conjunto transmitía una clara inspiración naturalista. La piedra aparecía desbastada, casi orgánica, mientras que los hierros retorcidos evocaban ramas, hojas y racimos colgantes. Incluso la cruz superior incorporaba pinchos que recordaban espinas, reforzando la dimensión simbólica y religiosa del diseño.

Colaboradores, inauguración y derribo

Aunque la autoría correspondía a Gaudí, la ejecución del proyecto fue coral. El arquitecto José Canaleta dirigió la realización, con la colaboración de Josep Maria Jujol en los acabados decorativos y dorados de los hierros. El contratista Lluís Illa y los cerrajeros Joan Colomer y Ramon Collell se encargaron de materializar unas piezas que no pasaron desapercibidas en la vida urbana de Vic.

placeholder Una de las farolas antes y después del derribo. (Foto: Pinterest)
Una de las farolas antes y después del derribo. (Foto: Pinterest)

Las farolas se inauguraron el 7 de septiembre de 1910 en un acto solemne que contó con la presencia de la infanta Isabel de Borbón y del obispo de Vic, Josep Torras i Bages, amigo personal de Gaudí. Sin embargo, el paso del tiempo, la falta de mantenimiento y un contexto político y cultural poco favorable al modernismo sellaron su destino.

El 12 de agosto de 1924, el Ayuntamiento aprobó su derribo alegando el mal estado de conservación y el elevado coste que habría supuesto restaurarlas. Ni las protestas vecinales ni su carácter conmemorativo lograron frenar una decisión que acabó con uno de los episodios más efímeros y menos conocidos del legado gaudiniano fuera de Barcelona.

Conocidas como las "farolas de Vic", solo estuvieron 14 años iluminando la plaza mayor de la ciudad

Hoy, las llamadas “farolas de Vic” forman parte de la lista de obras perdidas de Antoni Gaudí. Su memoria se conserva gracias a fotografías históricas, documentos municipales y fondos del Arxiu Històric Comarcal d’Osona y del Arxiu Municipal de Vic, que permiten reconstruir la historia de una plaza mayor que, durante unos años, brilló con una luz diseñada por el genio del modernismo catalán.

La plaza Mayor de Vic albergó durante apenas catorce años una de las obras públicas más singulares de Antoni Gaudí: dos farolas monumentales de estilo modernista que hoy solo sobreviven en fotografías y archivos, tras ser derribadas por decisión municipal en 1924 pese a su valor artístico y simbólico.

Viajes Cataluña Barcelona