Muere Carles Vilarrubí, empresario catalán y exvicepresidente del Barça
Llevaba más de un mes entrando y saliendo de la UCI en la Teknon a causa de sus problemas cardíacos
Carles Vilarrubí, empresario, gastrónomo y exvicepresidente del F. C. Barcelona entre 2010 y 2017, ha fallecido este domingo a los 71 años, según han confirmado fuentes del entorno de la familia. Desde su cuenta oficial en la red social X, el club azulgrana ha publicado un mensaje de condolencias: "El F. C. Barcelona, su presidente y la Junta Directiva expresan sus más sentidas condolencias por la muerte de Carles Vilarrubí, vicepresidente institucional del club desde el 1 de julio de 2010 hasta el 1 de octubre del 2017".
Carles Vilarrubí fue una persona relevante en el mundo empresarial catalán, aunque de origen no pertenecía a él. Llevaba más de un mes entrando y saliendo de la UCI en la Teknon a causa de sus problemas cardíacos. Precisamente le hacía el seguimiento el cardiólogo Valentí Fuster, amigo personal del empresario. Con él se va quizá el máximo representante de una vieja guardia del empresariado catalán, que desde la política había puesto una pica en Flandes de gran influencia en el corazón de la burguesía catalana.
Vilarrubí formaba parte de los “Golden boys” del pujolismo. Había empezado como chófer de Jordi Pujol en las primeras elecciones autonómicas, las que ganó CiU para sorpresa del socialismo catalán. Y de ahí fue haciendo servicios a la Generalitat, que entonces controlaba el todopoderoso secretario de la presidencia, Lluís Prenafeta. Prenafeta y el hijo mayor de Jordi Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, fueron sus principales apoyos en esa época.
Al contrario que sus coetáneos en aquella aventura, el también fallecido ministro de Exteriores, Josep Piqué; y la exministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés; Vilarrubí nunca sucumbió a los cantos de sirena del aznarismo. Él siempre fijó su eje de actuación en Cataluña y desde Cataluña aunque como responsable de Banca Rothschild hizo numerosas operaciones de banca de negocios en la capital del reino.
Vilarrubí siempre fue hombre de servicios al pujolismo. Primero fue secretario de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió (CCRTV) entre 1983 y 1986. Allí su principal aportación fue arrancar Catalunya Ràdio. Luego el primer director general de Juegos y Apuestas de la Generalitat, todo con el respaldo de Prenafeta. Y uno de los más destacados encargos que le efectuó el Palau fue cuando lo nombraron en 1991 controler de la promotora del parque de atracciones Port Aventura, que entonces se llamaba Grand Península, para evitar que Javier de la Rosa hiciese un mal uso de los avales públicos que para la obra había entregado la Generalitat. De ahí le vino una enemistad que arrastró hasta el final con el financiero catalán.
En los años 90 también entró de consejero en La Seda de Barcelona, donde coincidió con Artur Mas, otro protegido de Prenafeta. Eso le permitió pasar de una manera natural del pujolismo al masismo sin romper ningún plato. En 2015, la Generalitat de Artur Mas le otorgó la Creu de Sant Jordi por los servicios prestados al país como empresario de Cataluña, ya en pleno auge del independentismo.
Su vinculación al pujolismo duró tanto que acabó como uno de los empresarios encausados en el caso Pujol. Justo sus problemas coronarios empezaron después de la primera vista de este proceso judicial, que aún se prolongará durante meses.
Matrimonio de éxito
Su carrera empresarial y como alto directivo quedó empañada por su matrimonio con Sol Daurella, presidenta de Coca Cola Europacific Partners, heredera de Cobega y la mujer más rica de Cataluña. Sin embargo, su influencia en los negocios de Coca-Cola fue escasa. La relación con Atlanta siempre la tuvo ella.
Tras el pacto del Majestic, él no se pasó a las filas del aznarismo como Piqué o Birulés, pero fue el representante del pujolismo en los entornos de poder de Aznar. Su puesto más destacado fue el de consejero de Telefónica en la época de Juan Villalonga, entre 1996 y 2001.
Vilarrubí extrapoló con éxito su experiencia en la radio pública a la radio privada
En paralelo, en el año 2000, vende al Grupo Godó RAC1, una emisora privada, pero que tenía cobertura en toda Cataluña. Vilarrubí poseía el 15% y había montado esa operación utilizando toda su experiencia acumulada de la época de Catalunya Ràdio. Hoy RAC1 es la emisora líder en Cataluña. Con esta transacción sellaba su alianza con la familia Godó y, por tanto, con La Vanguardia.
Vicepresidente del Barça
Quedaba el FC Barcelona. Fue vicepresidente del FC Barcelona nombrado por Sandro Rosell en 2010, pero continuó con Josep Maria Bartomeu. En 2017 defendió que se suspendiese el partido que el Barça tenía que jugar contra Las Palmas, para protestar contra la actuación de la Guardia Civil contra los intentos de celebrar la consulta del 1 de octubre. Cuando se optó por jugar el partido a puerta cerrada, Vilarrubí dimitió. De todo el empresariado catalán, Vilarrubí siempre fue identificado como un baluarte del sector independentista, aunque, como todos ellos, cuando el procés fracasó fue moderando sus posiciones.
Desde entonces se había acercado al entorno de los Carulla (grupo Agrolimen) y estaba centrado en la Academia Catalana de Gastronomía, promocionando la comida y los productos catalanes como parte clave de la cultura. En eso había destacado su vida pública durante los últimos años, cada vez más apartado del mundo activo de los negocios, aunque volvió al primer plano de la actualidad con el juicio de los Pujol.
Carles Vilarrubí, empresario, gastrónomo y exvicepresidente del F. C. Barcelona entre 2010 y 2017, ha fallecido este domingo a los 71 años, según han confirmado fuentes del entorno de la familia. Desde su cuenta oficial en la red social X, el club azulgrana ha publicado un mensaje de condolencias: "El F. C. Barcelona, su presidente y la Junta Directiva expresan sus más sentidas condolencias por la muerte de Carles Vilarrubí, vicepresidente institucional del club desde el 1 de julio de 2010 hasta el 1 de octubre del 2017".