Los planes del TC con la amnistía retrasan otra vez el regreso de Puigdemont
La vuelta no será en febrero, como había prometido el Gobierno para intentar que Junts volviese al redil. Se tendrá que esperar unos meses más para asegurar el tiro
El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en un acto en Perpiñán. (Europa Press/Glòria Sánchez)
Los planes del Tribunal Constitucional (TC) con la ley de amnistía podrían volver a retrasar el regreso de Carles Puigdemont a Cataluña, según han explicado fuentes jurídicas cercanas a Junts. El Constitucional prefiere que primero se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) y hasta entonces aplazará cualquier decisión sobre los recursos de amparo presentados por Carles Puigdemont y el resto de condenados y amnistiados por el intento de secesión de Cataluña en 2017. En la práctica, eso deja el calendario en manos del tribunal europeo y febrero ya no es un mes tan seguro para la vuelta del expresident.
En los contactos oficiosos que el Gobierno ha estado manteniendo con Junts, y que desde el partido niegan para mantener el clímax de su declarada ruptura, se había comunicado a Puigdemont que su regreso sería inminente. Febrero era el mes clave y el más mencionado. Esa era la principal baza de la Moncloa para mantener viva la legislatura.
Incluso la permanente del partido se reunió este mes de diciembre en Bruselas con la fecha de abril como la más probable y con planes para que Puigdemont organizase la estrategia de las municipales ya desde suelo catalán. Ahora las fuentes consultadas hablan de abril para que el TJUE falle sobre la amnistía, en principio de manera favorable, dada por la opinión del abogado general Dean Spielmann, avalando el grueso de la norma.
Pero si en abril de 2026 falla el TJUE y dado lo dilatado de los tiempos judiciales, resultará muy complicado que en ese mismo mes se produzca el fallo del TC sobre los recursos de amparo, que sería lo que permitiría a Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig regresar con plenas garantías.
Este aplazamiento puede ser considerado como una nueva traición por el entorno de Junts, pero en realidad se trata de una argucia del presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido. Una manera de adelantarse a una nueva jugada del Tribunal Supremo, que aún podría presentar una nueva cuestión prejudicial al tribunal con sede en Luxemburgo sobre una teórica afectación a intereses europeos.
Pero una vez que el TJUE se haya pronunciado en firme respecto a la amnistía, esta vía quedaría cegada para el Tribunal Supremo, que no podría jugar esta última carta contra la amnistía a los políticos catalanes. Y así está la partida de ajedrez que están jugando el TC y el Supremo a cuenta de la ley de perdón por los hechos de octubre de 2017.
Consecuencias políticas
Para el TC, sólo es un breve retraso que evita otro mayor. Un tecnicismo legal. Para Pedro Sánchez supone un nuevo revés. Sin Puigdemont en España, el Gobierno no puede esperar que Junts avale unos Presupuestos Generales del Estado tardíos. No tiene sentido aprobarlos en junio.
Una vez que el TJUE se pronuncie, la vía de la consulta prejudicial queda cegada
Eso obligará a Sánchez a seguir jugando a la ruleta rusa de que no le cambie el ciclo económico, que lleva creciendo de manera ininterrumpida desde 2021, tras haber superado la pandemia. Pero se llama ciclo por algo. Y en algún momento cambiará y entonces carecer de presupuestos se convertirá en un problema grave.
Toda esta situación sobrevenida alargará el tono agónico de la legislatura, con Junts acusando al Ejecutivo de incumplir sus acuerdos mientras la ultraderecha sigue subiendo en la sucesión de elecciones autonómicas que jalonarán el próximo año, tal y como ha ocurrido en Extremadura, antaño granero de votos del PSOE.
Los planes del Tribunal Constitucional (TC) con la ley de amnistía podrían volver a retrasar el regreso de Carles Puigdemont a Cataluña, según han explicado fuentes jurídicas cercanas a Junts. El Constitucional prefiere que primero se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) y hasta entonces aplazará cualquier decisión sobre los recursos de amparo presentados por Carles Puigdemont y el resto de condenados y amnistiados por el intento de secesión de Cataluña en 2017. En la práctica, eso deja el calendario en manos del tribunal europeo y febrero ya no es un mes tan seguro para la vuelta del expresident.