Illa logra unir al PP y el independentismo en el Parlament con la ley de Cámaras de Comercio
El PSC ha ido haciendo pactos con casi todos los grupos parlamentarios, a excepción de la ultraderecha. Ahora suma a los populares a su abanico de acuerdos gracias a la nueva norma
Salvador Illa con el líder del PP, Alejandro Fernández. (EFE/Quique García)
Salvador Illa ha logrado sumar al PP a la nueva Ley de Cámaras de Comercio que se ha presentado para tramitarse en el Parlament. Esta nueva norma ha sido presentada a la vez por el PSC, ERC, Junts y, sorpresivamente, también por el PP. En un contexto de alta polarización, como el que se vive en Cataluña, el presidente catalán va dando pasos en la dirección que le conviene. Carece de mayoría, pero va votando con unos y otros, incluso con los populares de Alejandro Fernández.
Illa ha sacado leyes y decretos votando de manera mayoritaria con su mayoría de investidura –PSC, ERC, Comuns–. Pero ha habido excepciones. De Junts ha conseguido el apoyo para la ley que protege al colectivo LGTBI, por ejemplo, además del proyecto para ampliar el aeropuerto. Y ha logrado sumar a la CUP a determinadas políticas de vivienda.
Ahora el PP se incorpora a la adaptación de la Ley de las Cámaras de Comercio en Cataluña. En realidad, la jugada la han realizado las patronales, con las que se ha pactado la norma. Foment del Treball la respalda y los vínculos históricos entre esta patronal y el PP catalán siempre han sido muy fuertes. Pero también refleja que Illa poco a poco va apuntalando su geometría variable. Gobierna en minoría. Y va sacando adelante proyectos de ley dibujando sus expectativas políticas.
Es cierto que la Ley de Cámaras de Comercio de Cataluña es una ley menor. Se trata de una adaptación a la normativa estatal que ya se ha hecho en el resto de comunidades autónomas. En la región no se pudo hacer por el procés y luego por la inestabilidad política que marcó las legislaturas de Quim Torra y de Pere Aragonès. Ahora con Illa se vuelve a la normalidad y la previsión es que el texto se pueda aprobar durante el primer semestre.
La novedad no es que el PP vote con el PSC, que también. Radica en que sume sus votos también a los del independentismo. Es verdad que en esa ley no hay un sólo matiz soberanista. Pero se trata de un precedente y el mensaje de que en Cataluña las cosas pueden ser diferentes a Madrid, mucho más instalado en la bronca política.
Peligro
Pero se da la circunstancia de que la ley que iba a ser un símbolo del consenso político ahora peligra. Una de las patronales, Pimec, cargó contra la normativa por entender que podría abrir la puerta en un futuro a que las Cámaras de Comercio participen en el diálogo social. “Que las Cámaras hagan de Cámaras, las patronales de patronales y los sindicatos de sindicatos”, dijo el presidente de la entidad, Antonio Cañete. Ahora Pimec quiere introducir enmiendas para modificar este aspecto de la norma. Habrá que ver cuál de los cuatro partidos es su instrumento para ello.
La Cámara de Comercio de Barcelona, por su parte, se negó. Su presidente, Josep Santacreu, defendió el actual redactado, así que todavía hay espacio para que el consenso salte por los aires, aunque esta vez no sea por la política, sino por los intereses económicos de unos y otros.
Salvador Illa ha logrado sumar al PP a la nueva Ley de Cámaras de Comercio que se ha presentado para tramitarse en el Parlament. Esta nueva norma ha sido presentada a la vez por el PSC, ERC, Junts y, sorpresivamente, también por el PP. En un contexto de alta polarización, como el que se vive en Cataluña, el presidente catalán va dando pasos en la dirección que le conviene. Carece de mayoría, pero va votando con unos y otros, incluso con los populares de Alejandro Fernández.